viernes, 17 de noviembre de 2017

Chuck Prophet en Sala Be Good (Barcelona) el 10/11/17:


Que satisfactorio es poder gozar de conciertos en petit comité, como el que tuvo lugar el pasado viernes en la Sala Be Good de Barcelona en el inicio de la gira española del gran Chuck Prophet. Para quienes no hayan estado nunca en semejante aforo, no se habrán perdido entre naves industriales del Poble Nou, ni habrán entrado por una puerta semi-clandestina para embutirse entre el gentío tan alborotado por la música como por el alcohol en un recinto tan estrecho como alargado. Como en los orígenes del rock' n roll, la cosa no iba de móviles, ídolos y márketing, si no de pasarlo bien todos juntos al son de unas guitarras, batería y teclados. Así lo pudimos comprovar de seguida con el aperitivo de los británicos Curse of Lono quienes demostraron su potencial con la presentación de su álbum de debut " Severed" (2017) y su sonido americanizado y sus pletóricas armonías vocales.



Tras situarnos en primeras filas, para poder paladear el plato principal en todo su esplendor, la salida de los músicos sin roadies cargando sus equipos y la entrada de The Mission Express esperando su momento. Un momento que llegaría a casi las once de la noche, hora furtiva e indomable, con la aparición desde la pista de Chuck Prophet reconocido tenuemente con discretos aplausos. Una vez encima de las tablas un arranque inmejorable con una potente previa instrumental que dio paso a "Boby Fuller Dies For Your Sins" dejando claro que aquí se venía a rockanrolear. Triunfal, coreada, pilló a muchos desprevenidos por su prontitud.

                          

Los cinco músicos mostraron su veterana solvencia y sincronización sonando a las mil maravillas desde el minuto uno. Desde la esposa del propio Chuck que volvía a la gira, la simpática Stephanie Finch a las voces y al teclado, al pedazo de guitarrista James DePrato haciendo maravillas a los solos y con el slide (además de las voces), al potente batería Vicente Rodriguez, y al bajista Kevin White, que a pesar de estar solvente en toda su actuación mostró no encontrarse bien por motivos de salud. Y ante ellos, el Profeta y su camisa floreada demostrando que es un gran líder en lo musical - guitarrista virtuoso y carismático cantante- y en lo escénico desprendiendo energía,, simpatía y actitud rockera.


                               

En lo musical, el concierto fue de vértigo, pues si el nuevo disco ya es de órdago, salieron algunas de sus viejas canciones para perder la cabeza. Hablo de "You and Me Baby (Holding On)", "You Did", "Temple Beautiful", "Lonely Desolation", "Summertime Thing",... Y las que se dejó. De lo nuevo la pluscuamperfecta "Bad Year for Rock and Roll" dedicada a los rockeros perdidos como David Bowie o Leonard Cohen, la irreverente "Jesus Was a Social Drinker" entre medio de bromas, "In the mausoleum" dedicada a su amigo Alan Vega teatralizada y con Stephanie cantando a su lado. Dinamismo, riqueza sonora, diversión y la imborrable sonrisa de Chuck como bandera.

                              

Para el final, el cantautor nos contó como antes de ser músico estuvo en un concierto de los Flamming Groovies (mitos de su adorada San Francisco), quedándose tan flipado con la guitarra que fue a lograr su sueño subiéndose a un escenario diez años mas tardes. Y como dijo " en Europa tenéis a Picaso y a Cezanne pero nosotros tenemos a Chuck Berry y a los Flamming Groovies". Acto seguido lo clavaron con su versión de "Shake Some Action" ante el delirio de sus feligreses. ¡Puro Rock ' n Roll!

Por Àlex Guimerà

Publicado en www.notedetengas.com


jueves, 16 de noviembre de 2017

DISCOS DE 2017: Josh Ritter/Gathering:




Lleva años merodeando por aquí, concretamente desde el nuevo milenio. Su rastro, ocho discos, algunos de los cuales se codean con la excelencia, hablo en especial de "Hello Starling" (2003) y de "The Historical Conquests of Josh Ritter" (2007). Dotado de un potencial melódico envidiable, Ritter se ha metido por méritos propios en la liga de otros grandes cantautores como son Chuck Prophet o Jason Isbell, que a pesar de tener obras mayestáticas y ser auténticos referentes musicales adolecen del reconocimiento popular por uno deseado.

                         

Y ahora el de Idaho regresa con este luminoso (aunque no de portada) "Gathering" con el que vuelve a encandilarnos gracias a lo que mejor sabe hacer: buenas canciones. Unas canciones que por lo general se alejan de su etapa intimista y reflexiva surgidas de su ruptura sentimental de principios de década y tiran, al igual que en su última referencia "Sermon On The Rocks" (2015), de rock en los distintos matices del imaginario de su autor - folk, country, pop,... -. Por si fuera poco, el bardo pone empeño en la instrumentación metiendo teclados hammond, slide guitars, bongos, violines y sección de viento, todo ello sometiéndolo al tamiz de una producción que la veteranía de sus espaldas permiten.


Atrapados ya de inicio por las armonías vocales de "Shaker Love Song (Leah)", transitamos por ritmos irresistibles ("Showboat"), dylanismo en su versión más frenética ("Friendamine"), country-pop ensoñador ("Feels Like Lighting") y oscuros cruces entre leyendas negras como Bill Withers y Sixto Rodriguez ("Dreams"). Aunque el mejor Ritter lo volvemos a encontrar desnudo a la guitarra sacando las tripas con la gema que es "Train Go By". También merece mención aparte la cautivadora balada "When Will I Be Changed" abordada junto al legendario guitarrista de los Grateful Dead Bob Weir, en la que el intimismo se fusionan con una instrumentación tan sutil como elaborada.

                                
Tras un "Interlude" instrumental, el tramo final del álbum nos depara irresistible country-rock, bailable ("Cry Softly") o con tintes gospel ( "Oh Lord Pt. 3"); y baladas, de piano adormecedor ("Thunderbolt' s Goodnight") o de guitarra y arreglos arenosos ("Strangers"). Son los ingredientes de este fornido disco de rock clásico que nos edulcora el alma en unos tiempos en los que es complicado hacer bien lo que puede parecer sencillo. Josh Ritter lleva tiempo lográndolo.

Por Àlex Guimerà

martes, 7 de noviembre de 2017

LEONARD COHEN: BIRD ON A WIRE- Director Tony Palmer (1974):





Un año después de la muerte del genio canadiense, seguimos echándolo de menos y para honrar su recuerdo que mejor que recordar este impactante documental de 1974. Genio y figura hasta la muerte, siempre con nosotros.

Cuando tienes una cámara permanentemente grabando tu vida vas a estar pendiente de todo lo que haces y dices...solo las primeras horas porqué si la cámara te acompaña durante semanas acabarás por olvidarla y por volver a ser tu mismo.Este es el caso de lo que le pasó al gran Leonard Cohen en su gira de 1972 y este es el caso de este maravilloso documental del prolifero director Tony Palmer.

“Bird On A Wire” recoge estas valiosísimas gravaciones y nos las trae de nuevo a nuestras pantallas mas de cuarenta años después, para recordarnos no sólo que el bardo un día fue joven sinó para mostrarnos sus múltiples caras y facetas. Hablamos del falso pudoroso, del seductor implacable, del místico mordaz, del maestro de ceremonias juguetón, del taciturno rapsoda, del improvisador ocurrente, del tierno compungido, fumador compulsivo o del dandy con porte. Entre muchos otros.


Son los primeros planos los que muestran el auténtico Leonard Cohen, que llega a desnudarse (en ocasiones literalmente). Pero también sus respuestas ocurrentes y reflexivas a las entrevistas que va recibiendo pacientemente, o los pasajes del día a día, viajando, relajándose en los camerinos (sensacional escena del lunch con canciones tradicionales), lidiando con mil y una dificultades, encandilando a bellas grupies, ironizando a la vida o escribiendo poesía.

Pero sobre todo encima de las tablas, jugueteando en el Berlín occidental antes de cantar a la libertad, denunciando la contundente seguridad en Tel Abib, haciendo de visionario de futuro en Manchester, disculpándose noche tras noche con los problemas con los equipos de sonido. Unos problemas que obligan a suspender conciertos por los que las reclamaciones llevan a un mercadeo delirante.
Aunque por encima de todo está su música. Con interpretaciones de los temas de sus tres primeros álbumes como son “Suzanne” (de la que recuerda como le robaron los derechos de autor) , “Sisters Of Mercy”, “Chelsea Hotel” o “Avalanche”, que se escuchan a las mil maravillas para el deleite del espectador (aquí no hubo problemas de sonido) gracias en parte a la banda de lujo de acompañamiento cuya conexión con el front-man es patente en todo el visionado.


                                          

Para la última media hora, la traca final con el concierto final en Jerusalén, con sus cruces de religiones y culturas y con el estallido de sentimientos de Cohen quien después de aguantar varios temas – proyectados en retales de acertados primeros planos que reflejan el intimismo de la la ocasión - , se derrumba y bloquea para continuar. Malas sensaciones consigo mismo que son relatadas y discutidas en el camerino con el ansioso y festivo respetable esperando. Después de un rato de incertidumbre la vuelta con “Hey That’ s No Way To Say Goodbye” y una celestial interpretación “So Long Marianne” con la que el canadiense se pierde entre lágrimas para acabar con el concierto definitivamente. Es la victoria de la melancolía y del cansancio por la gira, el llanto a las emociones del cantante que alcanza a contagiar a la banda de vuelta a vestidores. El punto y final lo pone el canto íntimo a la pieza que dá título al documental con un hombre que ha dado todo de si. Sincerely L. Cohen.

Por Alejandro Guimerà




jueves, 2 de noviembre de 2017

CITAS DE ROCKEROS (VIII): HARD ROCK (segunda parte):



                           



ACDC

El rock es mi viagra (Angus Young, AC/DC)

Bon Scott meando en unos servicios, se le acerca un tío y le pregunta, medio riéndose:

- “Hombre, Bon Scott, tú que eres la AC o el DC ??” (en alusión a la referencia que hacían estas cuatro letras a los bisexuales en ambientes gays)
- Bon Scott: “Soy el rayo de en medio, gilipollas”
- Y le arreó un zurriagazo que lo dejó seco.


Ni siquiera supe el nombre de ningún acorde hasta que Malcolm me dijo alguno; y luego, a partir de ahí me los fui aprendiendo todos. Él me dio las únicas clases que he recibido e incluso me animó a hacer solos (Angus Young, AC/DC)

Recuerdo que una de las primeras actuaciones que hice con aquel ampli fue en una iglesia del barrio. Querían a alguien que rellenara con la guitarra y mi amigo dijo: 'Él sabe tocar'. Así que arrastré el ampli hasta allí y me puse a tocar hasta que todo el mundo empezó a gritarme que bajara el volumen (Angus Young, AC/DC)

Estoy harto de que la gente diga que tenemos 11 discos que suenan igual. ¡Tenemos 12 discos que suenan igual! (Angus Young, AC/DC)

Conduzco como toco la guitarra: por eso no tengo coche (Angus Young, AC/DC)

Cuando estoy en el escenario me convierto en un salvaje. Es como si fuera un hombre de las cavernas (Angus Young, AC/DC)

ACDC está durando mas que muchos partidos políticos (Angus Young, AC/DC)




LED ZEPPELIN

La gente siempre me dice “he crecido escuchando a Led Zeppelin, es la banda sonora de mi vida”. Bien, yo también crecí con Led Zeppelin y aún son mi banda preferida(Jimmy Page, Led Zeppelin)

La habitación era muy pequeña. Sólo tocamos una canción “Train Kept a-Rolling” y de inmediato todo estaba allí. Una sensación indescriptible(Jimmy Page, Led Zeppelin)

Deja de tocar la guitarra un día y lo notarás tú. Deja de tocarla dos días y lo notará el grupo. Deja de tocarla tres y empezará a notarlo el público (Jimmy Page, Led Zeppelin)

Cómo no iba a meterme en el rock con un apellido así, ¿¿te imaginas de carnicero?? (John Bonham, Led Zeppelin)

No tengo ni idea de cómo vamos a sonar en el futuro, y la verdad, no tengo ningún interés en saberlo (John Bonham, Led Zeppelin)

Con Zeppelin trato de tocar algo diferente todas las noches en mis solos. Suelo tocar durante 20 minutos pero el más largo fue de 30 minutos. Parece largo, pero cuando estoy tocando el tiempo vuela cuando toco la batería (John Bonham, Led Zeppelin)
Salvador Dalí no pintaba porque necesitase el dinero. Ninguna conversación sobre materialismo y música tiene sentido. Haces música y ya está, no importa el porqué (Robert Plant, Led Zeppelin)

Creo que puedo cantar y esquilar unas cuantas ovejas al mismo tiempo (Robert Plant, Led Zeppelin)

Diez minutos en la escena musical son el equivalente a cien años fuera de ella(Robert Plant, Led Zeppelin)

Pagey toca desde algún otro lugar. Me gusta pensar en ello como... una pequeña porción de cielo(Robert Plant, Led Zeppelin)

Me encontré a mí mismo en la esquina de una calle, sopesando doce años de mi vida con un nudo en la garganta y lágrimas en los ojos, y no sabiendo hacia dónde ir(Robert Plant, Led Zeppelin)

Bonzo tenía un gusto muy amplio. Cuando no estábamos oyendo a James Brown o a Otis Redding, podía estar escuchando a Joni Mitchell o a Crosby, Stills, Nash & Young. A Bonzo le encantaban las canciones (John Paul Jones, Led Zeppelin)

Aun cuando peor estábamos, éramos superiores a la mayoría. Y en nuestros mejores momentos podríamos haber fregado el suelo con casi todos (John Paul Jones, Led Zeppelin).



BLACK SABATH

Tuve que vacunarme contra la rabia ya que le mordí la cabeza a un murciélago, pero está bien, el murciélago tuvo que vacunarse contra OZZY  (Ozzy Osbourne, Black Sabath)

Entrevistador: “¿Tienes algún problema con el alcohol?”
Ozzy Osbourne: ” Si, no encuentro ningún bar”

No tenía intenciones de unirme a Black Sabbath. Simplemente fui a tomar unos tragos con Tony Y Geezer y al día siguiente me doy cuenta que había aceptado (Ian Gillan, Black Sabbath y Deep Purple)

Dejó la banda por problemas médicos, me ponia enfermo… (Ozzy sobre la salida de Carminne Appice de la banda)

Mientras haya chicos enojados y sin tener una verdadera forma de ventilar toda esa furia, el heavy metal vivirá (Ozzy Osbourne)




KISS


Yo Dios??? No, solo soy su mano derecha (Gene Simmons, Kiss)

Ni volvería a KISS ni me dejaría maquillar, por supuesto (Ace Frehley, ex miembro de Kiss)

Te garantizo que nunca más nos volveremos a poner maquillaje (Paul Stanley de Kiss en 1984)

El día que este grupo se convierta en una maquina de hacer dinero la banda se acaba (Gene Simmons de Kiss en 1992)

Detrás de todo gran hombre... hay una gran mujer, detrás de esa mujer... ¡¡estoy yo!! (Gene Simmons, Kiss)

¡Que importa si el 'New Musical Express' y las revistas de música creyeran que lo que haciamos no era valido!. Ahora que ya gane 1 000 millones que me besen el trasero (Gene Simmons, Kiss)

Hola, soy Gene Simmons, y tú no (Gene Simmons, Kiss)

Lo mejor del rock-n-roll es que te das cuenta de que la parte superior de la montaña es lo suficientemente grande para más de una banda (Paul Stanley , Kiss)

Vivo a cinco minutos de Gene Simmons y desde mi casa puedo ver su ego (Paul Stanley , Kiss)

Una experiencia de concierto de Kiss es como el sexo o cualquier cosa que se hace con más de una persona. Es el toma y saca que hace que sea tan grande. Cuando el público que se necesita para el siguiente nivel, que puede patear a otro nivel (Paul Stanley , Kiss)





AEROSMITH

Hubo una etapa en mi vida que me estaba metiendo una tercera parte de la economía colombiana por mi nariz (Steven Tyler)

El sexo gay no funciona para mí. Probé una vez cuando era más joven y simplemente no me gustó (Steven Tyler)

Sexo, drogas y rock & roll…deja afuera a las drogas y no tendrás más tiempo para las otras dos cosas(Steven Tyler)

Yo nací cuando el Mar Muerto estaba todavía enfermo (Steven Tyler)

Los guitarristas nunca escuchan a los cantantes (Steven Tyler)

Aerosmith es una banda que pertenece a las memorias de mi infancia. Ellos eran los únicos artistas en mi ciudad a los que se les permitía usar maquillaje y ropas estrafalarias, la gente en Indiana es muy conservadora (Axl Rose)
Una vez compartí estadía en rehabilitación en la clinica Betty Ford con el papá de los Kings Of Leon, él era el manager de las giras de sus hijos, y como estaba borracho todo el tiempo lo mandaron a rehabilitación. Fue la mejor compañía (Steven Tyler)

Fue muy difícil para mí ser el único letrista de la banda (Steven Tyler)





DEEP PURPLE


Pasarse el tiempo tocando escalas con rapidez es bastante fácil. Es mucho mas difícil bajar la velocidad y simplemente sostener una nota (Ritchie Blackmore de Deep Purple )

Deep Purple definitivamente pertenece en el Rock and Roll Hall of Fame. Porque tenían grandes canciones, gran musicalidad, tuvieron un impacto, y son una gran influencia en la comunidad de metales pesados ​​en su conjunto (Kirk Hammett, Metallica)

El rock sobrevivirá, pero nunca volverá a ser como en los sesenta y setenta (Scott Morse, Deep Purple)


MARILYN MANSON

Todas las drogas del mundo no nos salvarán de nosotros mismos (Marilyn Manson)

Yo he dicho No a las Drogas, pero ellas no me escuchan (Marilyn Manson)

Cuando todos tus deseos son concedidos, muchos de tus sueños son destruidos(Marilyn Manson)

La música es la forma más fuerte de magia (Marilyn Manson)

El arte da a la gente una razón para estar viva (Marilyn Manson)




jueves, 26 de octubre de 2017

Fats Domino mor als 89 anys: Adéu al somriure del rock' n roll:




Duem una temporada llarga on les desaparicions dels icones del rock proliferen. Aquest cas ha estat la del gran Fats Domino, un dels grans supervivents del rock' n roll pioner que ens va deixar abans d' ahir (24 d' octubre de 2017) als 89 anys. Nascut un 2 de febrer de 1928 com Antoine Domino, i més conegut com a Fats Domino, va començar a tocar el piano i cantar en bars de la seva New Orleans natal als 14 anys, saltant a la fama l' any 1955 amb el tema coescrit per ell i Dave Bartolomew "Ain't That a Shame" i un any més tard amb "Blueberry Hill" de Vincent Rose.
                                  


Aquestes gravacions van suposar un èxit i el van situar a la lliga dels Chuck Berry, Little Richard, Jerry Lee Lewis,... marcant la diferència amb aquells gràcies a les arrels de la música mestissa de la seva ciutat d' origen.

                               
El seu carisma, la seva veu dolça i el seu piano d' estil boogie-woogie han marcat a moltes generacions d' artistes, des del propi Elvis, als Beatles (per Paul Mc Cartney era el seu referent juvenil), als moviments raggea i ska,...
                            


Des del 1980 no va abandonar la seva New Orleans, fent aparicions públicas puntuals i inclús arribant a quedar-se en el seu domicili en plenes inundacions de l' huracà Katrina.

Geni i figura i tot una llegenda que se' ns va en plena vellesa i que deixa un buit impossible d' omplir.



miércoles, 18 de octubre de 2017

DISCOS DE 2017: The National/ Sleep Well Beast:



La llegada de septiembre nos trajo uno de los discos que más esperábamos de este 2017. Y es que pocos grupos del panorama indie actual se pueden comparar con The National. Encadenando buenos discos uno tras otro desde que captaron nuestra atención con el ya lejano "Alligator" (2005), luego arrojaron una joya como "The Boxer" (2007), mejorando lo imposible con "High Violet" (2010) y confirmándose con su último "Trouble Will Find Me" (2013). El listón, nuevamente, se hallaba infranqueable.

Y por enésima ocasión, los de Cincinnati no nos han fallado publicando un séptimo álbum que alarga su sombra y les confirma como una de las grandes bandas de nuestros tiempos.

De nuevo la profunda voz de Matt Berninger reina a lo largo del plástico, a lo que añaden una producción llena de detalles sonoros, con unos climas elegantes, a la vez que cálidos, cuando no inquietantes, tristes o melancólicos.

Es el resultado de una exploración sonora surgida desde la calma y la serenidad que ha dado un sello o una fórmula infalible y por lo que se ve disco tras disco en inagotable. Aunque a decir verdad en las últimas entregas tiran más de los efectos rítmicos de los sintetizadores que de los característicos redobles de batería de Bryan Devendorf.



El disco arranca sosegadamente con los susurros de Matt, un piano solemne y un fondo misterioso ("Nobody Else Will Be There") para agitarnos con guitarras aguerridas y redobles de batería acelerados marca de la cas ("The Day I Die"). Luego encontramos sintes minimalistas ("Walk It Back"), riffs saltarines ("The System Only Dreams In Total Darkness"), profundas baladas ("Born To Beg") o enredaderas sonoras ambientales de un único acorde ("Sleep Wel Beast").

Mi momento favorito lo trae "Dark Side Of The Gym" cuya belleza se halla en la simpleza y en la melancolía.



En "Turtleneck" unas guitarras que firmarían los Franz Ferdinand más salvajes se mezclan con una voz que parece emular el dramatismo de Jarvis Cocker y en "Carin In The Liquor Store" tiran de balada clásica al piano. En "I' ll Still Destroy You" cantan a los poderes nocivos de la automedicación, mientras que "Guilty Party" trata de una ruptura sentimental entre sintes radioheteros y un piano onírico.

Es el resumen de la esperada escucha de un disco que lejos de defraudar logra saciar al más impaciente fan. Como volver a casa.

miércoles, 11 de octubre de 2017

DISCOS DE 2017: Peter Perret/How The West Was Won:






The Only Ones fueron una de las miles bandas que se forjaron con la fiebre del punk en la Inglaterra de finales de los setenta.  Aunque ellos tenían el punto de mira puesto al otro lado del Atlántico, concretamente en la Velvet Underground ( sin ir más lejos, imitaban la manera de cantar displicente de Lou Reed) y en el power pop. Con tres maravillosos discos a sus espaldas lo dejaron demasiado pronto erigiéndose en banda de culto para los más melómanos del lugar.
Su voz y factotum, Peter Perrett , se perdió en los abusos de las drogas apareciendo años más tarde con "Woke Up Sticky" (1996) con una nueva banda llamada curiosamente The One.  Fue un espejismo ya que no fue capaz de darle continuidad y su silencio compositivo ha perdurado con el tiempo, a pesar de los puntuales conciertos que ha dado con The Only Ones en el nuevo milenio.


Hasta que ha alcanzado la edad de jubilarse para publicar el que es su debut en solitario y en el que demuestra un talento musical que se encuentra a años luz de lo común.  Y ello porqué " How The West Was Won" es un disco de pop-rock elegante, maduro, romántico, optimista y auténtico que recuerda mucho a Lou Reed del "Coney Island Baby". Y es que Perret ha destapado el tarro de las esencias con diez impecables composiciones que ha sabido no solo jugar y experimentar si no interpretar a la perfección, cantándolas cálidamente y con una emotividad serena.
Como la que abre el fuego " How The West Was Won" medio recitada entremedios de climas que firmaría el desaparecido autor de "Transformer" y "Berlin".  "An Epic Story" está dedicada a su mujer con quien lleva 48 años a quien reserva una de sus mejores y más risueñas melodías.   
"Troika" también lleva estribillo pegadizo, guitarras hipnotizantes, arreglos preciosos, y una letra que ironiza con el Poliamor.


La oscura "Hard To Say No" suena como si Pete Doherthy interpretara con toda el alma y sin desgarro alguno de los temas de Amy Winehouse.
"Living In My Head" de guitarra tan inquietante como desgarradora  y  de melodramatismo a mitad de camino entre la psicodelia, el post-punk y el glam. Le va a la zaga también aunque de forma más tenue "C Voyeurger" .
Con "Sweet Endeavour" tira de rock clásico con su particular estilo conectando con las bandas indies americanas de los noventa (pienso en "Cracker" o en "Camper Van Bethoven")
"Something In My Brain" con la voz temblorosa de Perrett, nos da una lección magistral a las seis cuerdas. Lo mismo sucede con los riffs de "Take Me Home" que encuentran la épica en una fórmula que nos recuerda a los James más dramáticos.

                                                        

Emocionante y sorprendente disco hecho desde la profunda madurez de un tipo marcado tanto por las drogas como por la leyenda negra de una banda que pudo ser y no acabó. Afortunadamente la historia termina dulcemente con un disco con el que se resarce y fustiga amablemente a todos sus fantasmas. Para  no perdérselo.


lunes, 9 de octubre de 2017

NO FILTER: The Rolling Stones- Estadio Lluís Companys (Barcelona) 27/09/17:




En una Barcelona en plena combustión política, la anunciada vuelta de los Rolling Stones se antojó como una tregua rockanrollera más que como la última oportunidad de ver a los septuagenarios en directo. Tras un vaivén de colas, controles, cacheos y vueltas absurdas al recinto olímpico, causados por la mala organización, los 55.000 asistentes (muchos argentinos, por cierto) llegamos con poca gasolina para colocarnos entre las gradas y una pista desconcertada por la aglomeración, el desorden y la poca cantidad de servicios que habían sido colocados para tales multitudes.

                                         
Fuera de las inclemencias y los daños colaterales, el hecho de celebrar semejantes mitos vivientes aunque sea en un estadio, con entradas a precio de oro y con toda la mercadotecnia del mundo, siempre es un placer. Y lo es porque todo buen amante del rock ha crecido con sus discos, su rebelde actitud y una leyenda oscura sin parangón. Cierto es que la pureza del rock reside mejor en las salas pequeñas, lejos de los trailers que montan escenarios y de la pirotecnia, pero qué caray ¡estos macro-conciertos también son rock!


Con un prematuro "Sympathy For The Devil" arrojado ya de entrada, "Sus Satánicas Majestades" abrieron fuego buscando el "wuu wuu" de los fans, apoyados por una sección de viento, coristas y teclados que potenciaban sus recursos a las mil maravillas. Aunque a decir verdad en ciertas zonas de la pista el sonido falló, algo inaceptable para la organización. Liderados por un Mick Jagger al que parece que sus 74 años no pesan para nada, su energía, figura y actitud te remontan directamente a los conciertos de su banda de hace medio siglo. Pero también por un gran Ron Wood que no sólo se comió con las ruedas de prensa previas si no que hizo un gran papel en el escenario lleno de simpatía, fuerza y destreza a las seis cuerdas. Cabe decir que aunque fallido en algunos de sus riffs y menos dinámico, Keith Richards tuvo su papel de comparsa de Jagger gracias a su infinito carisma gamberro, mientras que Charlie Watts se mostraba frágil y anciano en imagen pero robusto en cuanto al sonido que desplegó su batería.

                                    
Tras la simpatía por el diablo vino "It' s Only Rock n roll" y una "Tumbling Dice" que abrieron paso a dos blues de su último "Blue & Lonesome: "Just Your Fool" de Buddy Johnson y "Ride' em On Down" de Jimmy Reed - con el que han sacado el polvo a sus raíces. Al acabar "Under My Thumb" del fabuloso "Aftermath" (1966) con su ritmo irresistible y con la chulería de Mick a todo trapo. En la gira "No Filter Tour" los Rolling Stones configuran su setlist con sus éxitos más esperados, pero en cada uno de los conciertos introducen alguna canción menos obvia de su extensísimo repertorio. Para la ocasión fue "Rocks Off" del "Exile On Main St." (1972) la elegida, aunque en realidad se escuchó demasiado desordenada y alejada a la memorable original.

                                

Los clásicos siguieron con " You Can’t Always Get What You Want" con un Ron a tope, una "Paint It Black" más celebrada que acertada y la campestre "Honky Tonk Woman" tras la cual Mick nos confesó que había almorzado "butifarra and trinxat". Luego llegó su merecido descanso con la dupla de temas de Richards que comenzó con otra del Exile,"Happy", y la siguió la balada descafeinada que es "Slipping Away". Si bien la voz del guitarrista se conserva bien, parece como si interpretara con el piloto automático en modo on y con algunos desajustes tapados por su banda. 

                     

Tras la vuelta y el cambio de modelito de Mick, la banda apretó el acelerador con la bailonga "Miss You" que fue sin duda una de las que mejor se escucharon de la noche y gran culpa de ello la tuvo la imponente línea del bajo de Darryl Jones , las coloridas pantallas haciendo juegos con las luces de neón hicieron el resto. "Midnight Rambler" siguió el tono, pues no siendo un tema de referencia su mezcla de blues con la psicodelia mostró a una banda a pleno rendimiento: capitaneados por la harmónica de Mick, y secundados por unos desarrollos eléctricos bestiales, unos ritmos frenéticos y, a la fin, un desenfreno llegado de finales de los sesenta. Lo mismo que la combativa "Street Fighting Man" que dio paso a la canción rock de estadio por antonomasia que es "Start Me Up" y a las salvajes "Brown Sugar" y "Jumpin' Jack Flash", las tres no exentas de aquellos riffs que valen toda una vida.

                            
Y sin teatralizar demasiado la retirada previa para los bises, un "Gimme Shelter" que cayó como una tormenta de rock' n roll ante la audiencia, preludio del final soñado con la esperadísima "(I Can Get No) Satisfaction" rubricada con la pirotecnia que daba aviso del final.

Por Alejandro Guimerà

martes, 3 de octubre de 2017

TOM PETTY: Gainesville (Florida) 20/10/1950- Santa Monica (California) 2/10/2017:



Runnin' Down A Dream


It was a beautiful day, the sun beat down
I had the radio on, I was drivin'
Trees flew by, me and Del were singin' little Runaway
I was flyin'

Yeah runnin' down a dream
That never would come to me
Workin' on a mystery, goin' wherever it leads
Runnin' down a dream

I felt so good like anything was possible
I hit cruise control and rubbed my eyes
The last three days the rain was un-stoppable
It was always cold, no sunshine

Yeah runnin' down a dream
That never would come to me
Workin' on a mystery, goin' wherever it leads
Runnin' down a dream

I rolled on as the sky grew dark
I put the pedal down to make some time
There's something good waitin' down this road
I'm pickin' up whatever's mine

Yeah runnin' down a dream
That never would come to me
Workin' on a mystery, goin' wherever it leads
Runnin' down a dream


Rest In Peace, Thomas Earl.

lunes, 25 de septiembre de 2017

DISCOS DE 2017: Steve Earle/ So You Wannabe An Outlaw:




Steve Earle es ya toda una institución americana.  Su fidelidad al country-folk rock  y a las texturas añejas de raíz enlazan con su compromiso con su país, con las causas que defiende y con su leyenda personal que aúna múltiples matrimonios, la superación  de su adicción a la heroína y sus problemas con la ley. Afortunadamente en 2017 le tenemos lozano con 61 años publicando disco casi cada año, y con una anterior referencia en "Colvin & Earle", un disco a cuatro manos (o mejor dicho a dos voces) junto con su vieja amiga y colaboradora Shawn Colvin que  sonaba a las mil maravillas.
Sin apenas descanso ahora nos regala doce nuevas canciones de este " So You Wannabe An Outlaw" grabado junto a su banda de acompañamiento The Dukes, con el que  Earle decide hacer su particular homenaje al movimiento musical "Outlaw Country" y en concreto a dos de sus arquitectos: el gran Willie Nelson y Waylon Jennings (si si, el cantautor que cedió su puesto a Big Bopper en el fatídico avión en el que murieron Ritchie Valens y Buddy Holly) . Nuevo reconocimiento a sus mayores tal y como hizo con "Townes" (2009) que dedicara al inmenso Townes Van Zandt.

                                       

Ya la frase que abre el nuevo vinilo "So you wanna be an outlaw, better take it from me" es toda una declaración de intenciones de Steve, pues el álbum transita por sus experiencias vividas en los contornos de la sociedad y en como desde la madurez pueden servir como aprendizaje a las nuevas generaciones.
En el plano musical, el disco número 16 en solitario del de Texas, viene cargado de mucho country ya  con forma de medio-tiempos  como la inicial y "Looking For A Woman" que evoca los mejores momentos de quien fuera actor en la serie de culto "The Wire";  pero también  con baladas  country de corte clásico como "A Girl From The Mountain" o " You Broke My Heart", esta última la podría haber firmado el autor de "On The Road Again" (W.N.).

                                        
Los momentos más enérgicos llegan con "The Firebreak Line" y "If Mama Coulda See Me", mientras que la pincelada folk estilo John Denver la trae "News From Colorado",  el blues salvaje hace presencia con " I’m Fixing To Die" y el pop "Sunset Highway".
El espacio para las colaboraciones lo encontramos con la balada country-pop de desamor "This Is How It Ends" al estilo Don Williams cantada a dúo con Miranda Lambert y con "Walking In L.A." junto al cantante Johnny Bush.

                                          

Para el final tenemos "Goodbye Michelangelo", una tierna despedida al  recientemente fallecido cantautor Guy Clark, en palabras de Steve, uno de sus maestros.
Que a nadie se le pase el hecho que el disco se ha publicado también en una imprescindible edición Deluxe que incluye cuatro bonus tracks a modo de homenaje a sus "forajidos" que son las versiones de "Ain' t No Good In Mexico" y "Are You Sure Hank Done it This Way" de Waylon Jennings , y  "Sisters Comming Home/ Down At The Corner Beer Joint"  y "Local Memory" de Willie Nelson  .


Por Àlex Guimerà

lunes, 18 de septiembre de 2017

Start! Paul Weller en la Sala Razzmatazz (14/09/17):


 

Siempre es un placer reencontrarse con un tipo como Paul Weller. Quizás con el lamento de no poderle escuchar exprimir su imponente legado con The Jam, pero siendo conscientes de su capacidad para ofrecernos un atractivo show lleno de grandes canciones (que nunca ha dejado de hacer) y de demostrar su imponente figura.


Tras su paso en la edición del Festival del Jardins de Pedralbes de 2015 y del  lejano concierto de 2008 en el Espacio Movistar, el regreso a Barcelona prometía, pues llegaba cargado con las nuevas canciones de su recién estrenado  "A Kind Revolution"  (2017), un disco en el que aúna lo mejor de la música negra con unas texturas que miran hacia el futuro del rock.
Con ello, una sala Razzmatazz llena de un público que incluía su legión de fans británicos, fue testigo de la confirmación de la leyenda de este tipo que demostró que se encuentra en plena forma. Rodeado por cuatro jóvenes músicos (percusionista, batería, teclista y bajista) más su inseparable guitarrista Steve Cradock (si si, el de Ocean Colour Scene), el de Surrey se despegó en un concierto  fresco y potente en que sus casi 60 años pasaron inadvertidos por su pletórico estado físico y por la lozanía de sus acompañantes.

                     

Y como era de esperar, mucho protagonismo de sus dos últimos trabajos de estudio. Del modernista " Saturns Pattern" (2015), sonó un tempranero "White sky" que firmarían los mismísimos Jack White y Black Keys,   la caótica "Long time", "Going My Way" con Paul al piano y "I’m Where I Should Be" con los sintes a todo gas. De lo nuevo, el pop art de "Nova", la funkie "She Moves With The Fayre" o la coreada "Wo Sé Mama" con el desmadre a la pista. Muy bien recibidas fueron también las bailongas "My Ever Changing Moods" presentada como "ahora toca una canción antigua", y "Shout To The Top", ambas de su etapa con los Style Council. De su cancionero en solitario sonaron exitazos como "The Weaver", "Friday Street", "Peacock Suit", "The Changing Man", "Broken Stones" o "Out Of The Sinking" con los que The Mod Father inspiró a la generación del Brit Pop en los noventa. También aparecieron las emotivas baladas "Above The Clouds" y "Do You Something To Me", esta última al piano.


Pero más allá del repertorio, la interpretación vocal impecable, la energía de la banda y la pasión de su líder, las tormentas eléctricas, los duelos titánicos a la guitarra con Cradock o las lujúrias rítmicas fluyeron en las más de dos horas de concierto y las casi 30 piezas que nos regaló. Incluyendo dos salidas y vueltas para los bises en que escuchamos las guitarras punk de "From The Floorboards Up" y "Come On/ Let' s Go" (¿Teenage Kicks de los Undertones?), y sobre todo dos temas de los Jam: "Start!" con su línea rítmica robada del Taxman de los Beatles y el memorable hit de corte  Motown  que es  "Town Call Malice" con el que la locura se apoderó de la sala. 
Era la rúbrica al generoso espectáculo de este veterano en estado de gracia que no se conforma en mirar al pasado y que logra mantener la llama del rock británico como pocos.


Por Àlex Guimerà 

jueves, 14 de septiembre de 2017

Band Of Horses en la Sala Apolo (8/9/17):



Mucha expectación había para el regreso de los Band Of Horses a nuestro país. Primero por su paso por el DCode como cabeza de cartel, pero sobre todo por su vuelta a salas de conciertos en Barcelona. Y es que parece que determinadas bandas han renunciado a dicho formato optando sistemáticamente por los festivales y sus grandes masas, privando al verdadero fan de muchas de sus esencias.

                      


Y precisamente esa fue la impresión que nos llevamos los asistentes a su directo del pasado viernes 8 de septiembre en la Sala Apolo. Con el mallorquín L.A. como telonero repasando fugazmente algunos de sus nuevas canciones del "King Of Beast"(2017), los de Seattle arrancaron poco después de las nueve con su renovada formación (con dos nuevos miembros) y con Ben Bridwell y Ryan Monroe como capitanes de a bordo. Si bien los comienzos no estuvieron acertados en cuanto al control del sonido y por la pieza menor que es "Dull Times /The Moon" de su último álbum "Why Are You Ok"(2016), vimos que la cosa iría a mejor cuando interpretaron la gloriosa "Can' t Hardly Wait" de los Replacements. Luego otra de lo último, "Hag", dio paso a uno de los momentos cumbre del concierto con "Throw My Mess" y "St. Augustine", con las que demostraron sus capacidades melódicas, juegos de voces y alma country. Y es que si el sonido de los BOH se basa en su particular fusión de indie guitarrero con el country-rock de raíces, uno no puede sino valorar su talento cuando se ponen más acústicos y clásicos. Aunque a decir verdad, con la nueva formación en su directo primó más el músculo y la electricidad, que a la fin es lo que les reclaman la mayoría de sus fans. 

                              

En cualquier caso, lo que fue indudable fue la química de los cinco músicos perfectamente engrasados y enérgicos no faltos de carisma. A destacar el frontman Ben Bridwell que parece que le va la vida en cada verso que canta cuando no está poniéndose o quitándose su gorra de camionero; o Ryan Monroe con su físico "anti-rockstar" y su virtuosismo en las segundas voces, en los solos de teclado o en la slide guitar. Así fue como los caballos trotaron con sus esperados clásicos como son la balada "No One' s Gonna Love You" (un poco en piloto automático), la potente "NW Apt.", la rítmica "The General Specific", con Ben aporreando la pandereta, o la intensa "The Great Salt Lake", junto con piezas de nueva cuña como su nuevo hit "Casual Party", la coreada "Solemn Oath" y un "In A Drawer" que echó de menos la voz de J. Mascis de la original. Y otra dupla para la posteridad: "Marry Song" que sonó íntima, sentida y deliciosa a las dos voces, y "Older", emotiva y rupestre como nunca. 

                       

Para el cierre la fabulosa "Laredo", quizás su mayor logro y la que mejor les define, antes de los dos bises en los que las guitarras indie tomaron las riendas con "It' s There A Ghost" y "The Funeral" para galopar con un público lleno de satisfacción. Sin duda alguna, un potente final a un concierto de pura raza.

Por Alejandro Guimerà