lunes, 29 de mayo de 2017

DISCOS DE 2017: The Sadies/ Nothern Passages:



The Sadies son uno de esos grupos a reivindicar. Liderados por los hermanos Good (Dallas y Travis), aparecieron a finales de los noventa en plena efervescencia del indie americano, con el declive del brit pop, movimientos que miraban hacia el legado de la Velvet y Lou en el caso de los primeros y hacia la british invasion y la swinging london en el caso de los segundos. Pero su propuesta, si bien ponía el foco en los sesenta, buscaba las harmonías de guitarras más depuradas de sello The Shadows, del surf-rock de la órbita del gran Dick Dale y de las bandas sonoras de Ennio Morricone. Pero a la vez su propuesta traía las melodías y algo de la psicodelia de bandas de la West Coast como los Byrds, Moby Grape o los amos de la psicodelia 13Th Floor Elevators de Roky Erickson.


Una combinación deliciosa que los Sadies han ido depurando desde su lejano debut "Precious Moments" (1998), con momentos cumbres como "Favourite Colours" (2004) o el agreste "Country Club" (2009) con el que se adentraron en los terrenos arenosos de Kris Kristofferson y Johnny Cash al colaborar con John Doe (y producidos por Gary Louris de los Jayhawks) . Precisamente ésta es una de las especialidades de los tipos en cuestión, ser la banda de acompañamiento ideal, pues también han tocado y publicado para gente como Andre Williams, Jon Langford, Neko Case o Jon Spencer.

                                 

Con ello, llegamos a su última entrega en la que se muestran más complejos que nunca, desgranando todos sus ingredientes habituales, perfectamente cocinados y matizados, reflejo de una madurez creativa. Es de este modo como en algunas piezas de "Nothern Passages" aumentan su potencia y se meten en espacios garajeros, y coquetean con el hard rock y el rhythm 'n' blues, mientras que en otras tiran hacia el country-folk y el pop sosegado.



Para el inicio del álbum utilizan la dócil "Riverview Fog" con sus guitarras atmosféricas y sus susurrantes voces a lo Simon & Garfunkel (o Kings Of Convenience, como prefieran). En la misma tónica aunque algo más épica "The Elements Song", con unos redobles de batería imborrables. La honky tonk "God Bless The Infidels" conecta con su cara más campestre, a través de banjos, violines y afinaciones pluscuamperfectas y cierto recuerdo a la etapa Gram Parsons de los Byrds. "The Good Years" llega delicadamente con su ritmo onírico y unos grandes efectos de slide. "As Above, So Below" popie y misteriosa, tiene algo de psicodelia sixtie aunque me decanto en compararlos con la versión lánguida de los últimos REM. 

                                  

La metralla llega con "Another Season Again", potente rhythm 'n' blues con juegos de voces surf-punk. También con "There Are No Words", de cascada eléctrica y melodía semioculta. En “It’s Easy (Like Walking)” encuentran a su nuevo amigo, el cantautor también curtido en mil batallas Kurt Vile, con quien quizás (who knows?) saquen disco en un futuro; en "Questions I' ve never Asked" derivan hacia un desenlace abrasivo, mientras que "The Noise Museum" es una fabulosa pieza instrumental inspirada en las bandas sonoras de Morricone pero cargada con muchos más matices. De nuevo el santo y seña de los de Toronto es la versatilidad y la absorción de distintos estilos de rock clásico, y la enésima revelación como banda de culto que nadie debería de perderse.

Por Alejandro Guimerà

jueves, 18 de mayo de 2017

CHRIS CORNELL (20 de julio de 1964-17 de mayo de 2017:


                      



Malas noticias para el mundo Grunge. Uno de sus supervivientes Chris Cornell fue hallado ayer muerto en su habitación de Hotel en Detroit tras dar un concierto con Soundgarden en su gira americana. Por el momento se desconocen las causas por las que el músico y cantante nos ha dejado a los 52 años y en medio de la resurrección de la banda que le hizo famoso en los años 90. Pues desde 2010 la banda volvió a los escenarios (aunque de manera interrumpida) con publicación de su sexto álbum "King Animal" (2012).


Nacido como Christopher John Boyle, adoptó el apellido de su madre. Músico prematuro (a los 7 años ya tocaba el piano), formó los Soundgarden con 20 años a mitad de la década de los ochenta y debutó con el disco "Ultraomega OK" (1988) lanzado por la discográfica Sub Pop , el cual fue premiado como el mejor disco metal de su promoción - que, por cierto, este año ha sido reeditado en versión extendida-. Luego llegaron mas discos y el salto a la fama de la mano del movimiento grunge surgido en Seattle (junto con Nirvana, Pearl Jam,...) y el disco "Superunknown" (1994) que contenía exitazos como "Feel On Black Days", "Spoonman" y la archiconocida "Black Hole Sun". La banda publicó otro disco estando en la cresta de la ola "Down On The Upside" (1996) pero los problemas internos y las drogas hicieron que se disolviera.

Y es que Cornell siempre tuvo adicción al alcohol y a las drogas, al parecer fruto de sus depresiones, superándolo y recayendo constantemente.



Tras Soundgarden, fundó otra nueva banda Audioslave junto, entre otros, el gran Tom Morello (Rage Against The Machine). Con ellos publicó grandes discos como son "Audioslave" (2002), "Out Of Exile" y "Revelations".


Tras ellos Chris Cornell reemprendió su carrera en solitario, que había tenido su debut en "Euphoria Morning" (1999) dedicado a su íntimo amigo Jeff Buckley, saltando a la palestra en 2007 con la canción "You Know My Name" incluida en la banda sonora de la película "Casino Royale". Con ello le llegó el reconocimiento como una de las figuras emblemáticas de la música de la década anterior, quedando en los primeros puestos en listas de los mejores solistas Hard- Rock de todos los tiempos.


Amigo de los músicos de su promoción como Kurt Cobain, Eddie Vedder o el mencionado autor del "Grace" (1996), también ha colaborado con grandes nombres como Slash, Santana o Queens Of The Stone Age, mención aparte de ser vocalista de la superbanda grunge "Temple Of The Dog" que tuvo de 1990 a 1992 con reapariciones en la década de los 2.000.

                                           


La gira, que aún tenía pendiente seis conciertos de Soundgarden para este mes de mayo en distintas ciudades estadounidenses (Columbus, Dallas, Denver, Houston, Maryland y Pryor) ha tenido que suspenderse a esperas de decidirse sobre la continuidad de la banda.





De nuevo, el mundo del rock lamenta una pérdida de un referente de una época y un movimiento.






Por Alejandro Guimerà

lunes, 15 de mayo de 2017

THE SIMPSONS ROCK' N ROUTE - BEATLES:













Al llarg dels capítols dels Simpsons hi ha hagut un grup al que els seus personatges han prestat especial antenció, o bé quan els guinistes s' han atrevit a fer paral·lelismes amb els grans de Liverpool. És posible que ajuda el fet que les il·lustracions dels d' Springfield  tinguin moltes similituts amb les del Yellow Submarine. En qualsevol cas ens queda clar que els seus creadors són autèntics beatlemaníacs. Anem-ho a comprobar:



                    

Els Simpsons a la portada d´ Abbey Road. Atenció al Bart descalç com el Paul.

                     
                     

Aquí unes recreacions particulars de la portada del Sargent Peppers.

                    

Springfield, com Liverpool, ciutat d ´ origen dels Fab Four.

                       
 Merchandising beatleià.
                
Una foto d' uns soldats coneguts.
                   

En Flanders un autèntic fan. 

                                 


Paul i Linda amb Lisa, tots tres vegetarians i ecologistes.

                   

John al Submarí Groc.

                          

Ringo

                     

George amb Homer quan aquest formava part dels Be Sharps.
                           


La portada del disc dels Be Sharps emula la del disc "Meet The Beatles".
            

La contraportada a la del "Sargent Peppers".


              
Un disc "original" dels Beatles.

           

Els Be Sharps fent el seu darrer concert a un terrat. Us sona?


              

Els Be Sharps a l' estudi de gravació (yoko inclosa), la cosa ja no anava bé...



        

Marge adolescent ultra fan de Ringo.


           

Lisa in the sky with ....diamonds?

             

              

Els veterans dels Simpsons emulant escenes del "Hard Days Night".


                   

La familia Simpson al "land of holes".


          

Els viatges psicodèlics d' en Milhouse.


                      

lunes, 1 de mayo de 2017

DISCOS DE 2017: Ryan Adams/Prisioner:





Muchos somos los que a día de hoy aún no entendemos qué necesidad tenía Ryan Adams de publicar "1989" (2015), el disco en el que hacía covers canción a canción del homónimo disco de Taylor Swift. Si bien su anterior álbum "Ryan Adams" se encontraba alejado de sus mejores momentos, el tono comercial y ochentero del mismo le daban cierta gracia capaz de meterse en el mainstream. Parece como si ello precisamente fuera la obsesión del de Jacksonville, colarse en la primera línea de fuego, en portadas de revistas, grandes ventas y conciertos multitudinarios. Pero en realidad lo suyo es el mundo underground, lo alternativo y el indie más espontáneo, el de discos como "Heartbreaker"(2000), "Gold" (2001) o la obra magna con sus Cardinals "Jacksonville City Nights" (2005), una banda que le aportaba cierta identidad.

                                      

Para lo nuevo, el alt-country y la americana han sido aparcados por ese rock más comercial de sus últimas entregas, mientras, el tono ha quedado regado por la melancolía de su divorcio de finales de junio de 2016 y de la recuperación de sus problemas de salud. De cualquier modo podemos calificar "Prisioner" como un álbum de rock adulto, en el que las comparaciones con el Bruce Springsteen más maduro flotan en muchas de sus piezas. Con una notable instrumentación, producción y composición, en general se trata de un buen disco en la irregular trayectoria del americano.




Un inicio ochentero donde los haya, por medio de "Do You Still Love Me?", muestra su cara más visceral recordando a los loados The Waterboys de Mike Scott. Más omnipresente encontramos al "boss" en el medio tiempo que titula el disco o en las íntimas "Shiver And Shake" (¿"Devil' s & Dust "o "Streets of Philadelphia"?), "Tightrope" y "Outbound Train". Y no solo hablamos del tipo de canciones o de cómo son interpretadas, sino al modo en que Ryan las canta, engrosando su voz. "Doomsday", de interesante harmónica, nos traslada hacia los inicios del artista, y en "To Be Without You" - la quizás mejor pieza del álbum- se sincera tras la tormenta de su separación con unas fabulosas acústicas.
                             

Luego las guitarras se electrizan en "Anything I Say To You Now" para regodearse en su dolor, cuando no es para crear ambientes para luchar contra sus fantasmas en el caso de "Breakdown". Para el colofón del paquete "We Dissapear" , dolorosa y tenebrosa, su catarsis final con efectos sonoros espectrales y un mal regusto. Parece que los malos momentos en lo personal le han sentado bien al músico, pues lejos de navegar sin rumbo en la búsqueda del Olimpo de los Grammys, se ha encontrado a sí mismo y a la autenticidad del que sabe expresarse a través de su arte.

Por Alejandro Guimerà