viernes, 2 de octubre de 2015

DISCOS DE 2015: THE SONICS- THIS IS THE SONICS:


Cincuenta años se cumplen desde que los Sonics publicaran “Here Are The Sonics”, la pedra rosetta del sonido garage rock. El álbum confirmaba el surgimiento de una corriente que siguieron cientos de bandas americanas que apostaban por el rock’ n roll primario basado en la energía juvenil, la espontaeidad e inmediatez, la sencillez métrica de las canciones y la carencia de grandes recursos.  En esa época también surgirían otras bandas para la posteridad como los “Count Five”, “The Seeds” o los chicanos “Question Mark And The Misterians”. Fue una oleada efímera que apenas llegó a finales de los sesenta y que, a pesar de todo, dejó huella diez años más tarde con el movimiento punk y  con otras bandas que fueron por libre como “The Cynics”, “The Fleshtones” o los incomensurables  “Flamming Groovies” que hicieron suyas las premisas garajeras.
                                         

Mucho tiempo ha transcurrido desde entonces y nos encontramos inmersos en el milenio de los ipods, en el reinado de la electrónica y las bases rítmicas, las redes sociales y los coches híbridos. Ya nadie canta al surf, a los cilindros de sus descapotables o la chica más guapa del baile.
Y es en este contexto cuando los “Sónicos” vuelven para publicar su cuarto álbum de estudio – que sigue a los clásicos “Here Are The Sonics” (65), “Boom” (66) y “Introducing The Sonics” (67) -  para el cual han tenido que pasar casi cinco décadas.

Un “This Is The Sonics” que no resulta para nada innecesario o prescindible, pues sus doce cortes confirman que estos iconos del rock no se encuentran oxidados y si en plena forma en su madurez en la que aún tienen cosas que decirnos. Con unos arreglos que pulen de lo lindo para que su sonido parezca actual y clásico a la vez (en la onda del excelso “Going Back Home” de Wilko Johnson-Roger Daltrey del año pasado), y la introducción coherente de saxos y pianos, las guitarras llegan afiladas como nunca, y la voz visceral como antaño. Ni que decir de los ritmos enajenados de la batería siguen intactos para mantener el espíritu de la banda.


Con estas premisas aparece la bestial “Be A Woman” con su riff a lo Clash y los gritos desenfrenados,  el single “Bad Betty” con su batalla Hammond y saxo, “The Hard Way”   con las teclas del piano a punto de saltar antes del estribillo surf, la frenética “The Hard Way”, el rock’ n roll clásico de “Look A Little Sister”, los riffs Kinks de “I Got A Number”   o “Sugaree” en la que invocan al mejor Little Richard. También la versión de  “I Don’ t Need No Doctor” de Ray Charles que suena puro rythm n blues salvaje mientras que “You Can’ t Jutge A Book By The Cover” de Willy Dixon (vía Bo Didley) abusa algo de los vientos pero logra dominar los cambios de tiempo. La otra cover del disco “Leaving Here” de Eddie Holland destaca por su desgarro vocal y por su ritmo backbeat.  La nota curiosa la pone la ecologista “Save The Planet” cuando dice “save the planet it’s the only one with beer”, Yeah!

Un disco en el que quizás no haya la angustia ni la lívido juvenil que tenían en los sesenta, aunque si hay mucho de su ardor y enajenamiento. Y eso es lo apabullante de todo el asunto, el como los de Tacoma han conservado su esencia y sobre todo como han sido capaces de ofrecernos un  rock muy honesto desde la furia que les encumbró en su día.


Por Alejandro Guimerà

lunes, 21 de septiembre de 2015

DISCOS DEL 2015: WILCO- STAR WARS:



A mediados de Julio nos llegó la sorpresa. Wilco regalaban la descarga de un nuevo disco a través de su web a cambio de una dirección de correo electrónico. Once nuevos cortes editados a través de su discográfica dBpm Records que hacían su décimo larga duración - sin contar con los dos fabulosos volúmenes del "Mermaid Avenue" que grabaron con Billy Bragg a finales de milenio-. Sin renunciar a la venta de la publicación física en CD y vinilo, no queda claro si la jugada de los de Chicago buscaba denunciar los abusos de la industria musical (a la que ya no pertenecen) o bien oponerse a las descargas ilegales. Según Jeff Tweedy la única razón era "porqué les parecía divertido dar una sorpresa".


Y es el efecto sorpresivo el primero que ha alcanzado al fan de la banda, pues ni previamente había habido anuncios de sesiones de estudio y visto desde fuera se veía al bueno de Jeff demasiado ocupado con su proyecto familiar Tweedy (junto a su hijo Spencer) como para sacar tan rápido la continuación de  "The Whole Love" (2011). Con esta sensación de cierta improvisación y divertimento - que corroboran el título y la portada naif del gato -, que nadie espere que lo nuevo se englobe entre lo mejor de los herederos de Uncle Tupelo, pero tampoco vayan a pensar en una decepción, pues el talento de estos tipos no lo va a permitir nunca y siempre que traen algo nuevo ofrecen cosas interesantes.

Especialmente su universo sonoro particular que planea en todos los rincones de este plástico de poco más de media hora de duración en forma de desarrollos instrumentales vanguardistas sin abandonar las estructuras del country- rock tradicional. Así, aparecen los efectos noise, los guitarrazos herederos de la new wave, las sintonías velvetianas y sobre todo el brillo melódico característico de la banda.
De este modo encontramos piezas instrumentales que firmarían los Sonic Youth o los Pavement más juguetones ("EKG"), brisas loudredianas ("The Joke Explained") o johncaleianas ("You Satellite") , medio-tiempos country-pop ("Taste The Celing"), violentos guitarrazos bajo efluvios Arcade Fire ("Pickled Ginger"), baladas desnudas al estilo de "Jesus etc." ("Where Do I Begin"), los Wilco más vistos ("Cold Slope"), hits pegadizos para sus set-list futuros ("More...") y auténticas odas lennonianas ("Magnetized").

                              

Como siempre sucede con los padres del Alt-Country, hay mucho para ver y escoger en este disco con nombre de saga cinematográfica. Matices y sensaciones múltiples emanadas de unas canciones que a buen seguro seguirán conservándose con el paso del tiempo.


Por Alejandro Guimerà

jueves, 10 de septiembre de 2015

YO LA TENGO en el Tibidabo Live Festival (4/09/15):



La grandeza de los Ira Kaplan, Georgia Hubbleyy James MC New no se puede medir con palabras. Esenciales para comprender la evolución del rock en los noventa, van pasando los años y siguen manteniendo el tipo. Su inconformismo con el arte de las guitarras y la batería les ha llevado a adoptar formas muy dispares que acaban dominando a la perfección. Desde interpretaciones de los ambientes más delicados, al pop más comercial y saltarín o a las distorsiones mas rudas y experimentales. Disco tras disco el trío nos sigue ofreciendo cosas nuevas. Para este año apenas recuperados del desorbitante "Fade" (2013) nos han colado un excelso "Stuff Like That There" con auténticas versiones y reinterpretaciones de temas de algunos de sus artistas favoritos en un tono que les asemeja a los Belle & Sebastian más austeros instrumentalmente y delicados emotivamente.
Con este chip fue como llegaron a este maravilloso festival con un emplazamiento sin parangón como es el Tibidabo Live Festival, y con un tiempo desfavorable para hacer subir a la gente hacia la montaña.

                                            
Encima de un escenario en el que se habilitó unos toldos algo pachangueros, el combo apareció y enseguida nos dejó atónitos con su talento. Para abrir boca,  "From A Motel 6" del glorioso " Painful" (1993) con unas distorsiones de guitarra que les hermanan con los Sonic Youth si no lo hacen con el Shoegazing. Habría muchas más. Es esa cara de los YLT mas rockera, aquella en la que las seis cuerdas transitan en efectos imposibles, elevando los temas hacia climas desgarradores de la mano de un Ira enajenado por sus contorsiones y espasmos. El arsenal rockero se completaba con la potencia de la batería y su variedad de tempos, baquetas, sonidos (metales, tambores,...).
                               
Mención aparte merece el bueno de James, pues su impasibilidad e inexpresión contrastan con su meticulosidad y exactitud en la ejecución de las líneas de bajo (también lo vimos a los tambores en perfecta sincronía con su compañera) y en el control de su parcela sonora.
Entremedio Ira dijo que hacía una bonita noche y elogió las vistas a la ciudad. Luego atacaría los teclados y cantaría con ese tono displicente heredero de su admirado Lou Reed.
Otra de las caras que mostraron fue la acústica con Georgia a las escobillas de un tambor para abordar, entre otras, la preciosa versión de los Special Pillow " Automatic Doom" del nuevo disco con las voces de Ira y Georgia perfectamente acopladas con ese aire naif nostálgico que los hermana con los Kings Of Convenience. También la dulce  "My Heart' s Not In It" (original de Darlene McCrea) cantada solo por ella.

                                         
Más lejanos fueron los clásicos "Autumn Sweater" del disco "I Can HearThe heart Beating As One" de  1997 como la poppie "Stockholm Syndrome" con James a las voces. Precisamente en este disco aparecía una fantástica reinvención de "Little Honda" de los Beach Boys, en cuyo single incluyeron como cara B "By The Time It Gets Dark" de Sandy Denny que tocaron en versión relajada.
Maravillosa interpretación de "Ohm" alargada y elevada hasta lo imposible para nuestro deleite.
Para los bises montaron un set acústico con Ira a la guitarra desenchufada, James al bajo y Georgia como solista, cantando las peticiones del público como "Big Day Comming" o  "You Can Have It All" - benditos coros - y "The Whole Of The Law".



Era el fin de un concierto de casi dos horas que tuvo como aperitivos al dueto vasco "Niña Coyote Eta Chico Tornado"  cuya guitarra y batería  consiguen llenar a lo bestia con su rock duro y los holandeses "Black Box Red" que transitan entre el grunge y el rock emo, cancelando los otros conciertos programados por culpa de la lluvia.

Por Alejandro Guimerà

Publicado en http://notedetengas.es/cronica-del-concierto-la-tibidabo-live-festival-040915/

sábado, 5 de septiembre de 2015

CITAS DE ROCKEROS (V): LA INSPIRACIÓN:



Las canciones me llegan cuanto mas aislado estoy en el espacio y en el tiempo (BOB DYLAN)
Nunca te doblegues al primer fracaso, ni al primer comentario que te hagan... porque más que te derrumben un sueño, te los derrumbas tú mismo (ELVIS PRESLEY)
En la vida real, el que no se rinde es todo un valiente (PAUL MC CARTNEY)

La inspiración y la capacidad de trabajo van de la mano (JACK WHITE-WHITE STRIPES) 
Ser cantante es un don natural. Significa que estoy utilizando en el mayor grado posible el don que Dios me dio para usar. Estoy feliz con eso (ARETHA FRANKLYN)
Atravieso grandes crisis cada pocos meses, pero luego me tienen picos grandes de la fe y la creatividad. Soy una extraña clase de animal (BRIAN MAY-QUEEN)
Es asombroso lo mucho que puedes aprender si tus intenciones son serias (CHUCK BERRY)
Quiero hacer una música tan perfecta que se filtre por todo el cuerpo y pueda curar enfermedades (JIMI HENDRIX)
Realmente no importa con qué equipo estás tocando, tu sonido es tu cerebro y tus dedos (EDDIE VAN HALEN)

Nunca es fácil escribir una canción. Es la cosa más difícil que hacer (STING-POLICE)

La música está siempre conmigo. A todas horas tarareo o silbo alguna canción. La música es belleza, felicidad (BRIAN WILSON - THE BEACH BOYS)

He escrito muchas canciones acerca de los ingleses, tengo que ir a otra parte (RAY DAVIES-THE KINKS)
Toda mi vida artística siempre se ha basado en cambiar, cambiar, cambiar, seguir adelante, seguir adelante. Es la única cosa que me parece interesante (PAUL SIMON)
Pero en mi imaginación todo esto desarrollado y empecé a mezclar canciones populares antiguas con el ritmo Beatles y llevarlos a Greenwich Village y jugar con ellos para la gente de allí (ROGER MCGUINN-THE BYRDS)

Cada canción tiene su propio secreto que es diferente de otra canción (MARK KNOPFLER)
Tan pronto como comienzas a creerte importante, te vuelves menos creativo (MICK JAGGER)


Tengo una bolsa de palabras, y cuando uno de nosotros viene con una buena melodía, me veo en la bolsa para ver si algo encaja. Si no ocurre nada, me siento y trato de poner sobre el papel lo que la melodía me hizo sentir (ROBERT SMITH-THE CURE)

Dejarte la vida componiendo una canción para que sea buena y que lleguen otros repitiendo la misma frase cincuenta veces sea un exitazo (JACK WHITE-WHITE STRIPES) 

Hago mi mejor trabajo cuando estoy en el dolor y la confusión (STING)

Creo que escribir canciones cambió cuando los grupos comenzaron a pasar más tiempo en el estudio (RAY DAVIES-THE KINKS)


miércoles, 26 de agosto de 2015

DISCOS DE 2015: ALABAMA SHAKES/ SOUND & COLOUR:


Juegan en la liga de los Black Keys, de los últimosArctic Monkeys, de My Morning Jacket y del granJack White. Precisamente este se declaró fan suyo en su debut de hace tres años Boys & Girls. Y es que como todos los mencionados , los Alabama Shakes han puesto en primera fila de atención mediática las sonoridades de raíz, además de dotarlas de cierta modernización. 

De la mano de su imponente solista Brittany Howard, debutaron fusionando los sonidos de pura cepa del sur de los Estados Unidos como son el soul y el south rock. Como si recogieran retales deOtis Redding y los juntaran con otros de losAllman Brothers, con una voz al mando que mezclaba Aretha Franklin y Janis Joplin. El resultado daba un sonido puro, sincero y potente. 
Ahora en 2015 esta arrolladora banda se enfrentaba al enorme reto del segundo disco y de confirmar tan contundentes credenciales. Con Sound & Color han intentado evolucionar en cierto modo, añadir más matices y complejidad a su fórmula, y parecer algo más modernos sin perder la identidad. El resultado ha dado voces dispares con críticas que los han encumbrado hacia el Olimpo de los dioses del rock junto con otras que los han defenestrado y repudiado con todas las fuerzas. 

A nuestro entender, la valoración resulta mucho más sencilla, si bien el disco no consigue el impacto inmediato del debut - en el que el componente nostálgico de recuperar las texturas clásicas tenía mucho que ver- ; los flamantes 12 cortes suenan bastante bien e incorporan un esfuerzo de producción de sus creadores que busca eludir la fácil reiteración. 


Así, encontramos la que titula el disco que evoca a ciertos momentos de la Motown de principios de los setenta, o This Feeling y Guess Who que siguen la tendencia aunque son composiciones más suaves y místicas, todas magníficamente interpretadas. Más contundente y eficaz es Don' t Wanna Fight, single de presentación directa a las listas de éxitos, con su línea de bajo funky, la voz aguerrida y los falsetes, y en medio de ello unas sutiles guitarras que la dotan de un clima oscuro. 

Future People perfectamente la podría haber firmado los Arcade Fire , The Greatest es southern soul sucio que puede llegar a recordar a los primeros Strokes y Shoegaze no tiene nada que ver al género que encumbróInglaterra a principios de los noventa y sí en cambio mucho con lo que los Kings Of Leon llevan años haciendo. Para Miss You se despojan de todos los ropajes para bajar a las profundidades soul. Desnuda y sentida llega a calar por la pasión que evoca este talento de la naturaleza llamado Brittany Howard. 

Son algunos de los pasajes de este buen disco que es Sound & Color, que aunque sin ser una obra maestra se deja escuchar y alcanza el nivel esperado para estos tipos sureños que siguen llevando el rock de raíces a nuestras juventudes. 

Por Alejandro Guimerà

miércoles, 5 de agosto de 2015

DISCOS DE 2015: THE VACCINES/ ENGLISH GRAFITTI:


No es casualidad que los de West London publiquen material justo antes de verano.  Para la ocasión no hay anuncios de cervezas mediterráneas por entremedio, pero si  bastantes ganas de convertirse en la banda sonora de los días festivos y soleados. Ese es el espíritu que siempre ha acompañado a este cuarteto que desde sus inicios ha optado por lado optimista de la vida eludiendo un tremendismo que quizás encaja mas con sus influencias.
Anticipado en marzo con el single "Handsome" y  a principios de mayo con  "Dream Lover", este "English Grafitti" llegó a las tiendas  (a pocos días de estrenar junio) con la llegada del buen tiempo. Con la producción a cargo de "Dave" Fridmann (Flamming Lips, MGMT, Tame Impala o Mercury Rev entre muchos otros)  y Cole M. Greif-Neil (Beck), sus manos se dejan notar en un disco muy ecléctico en dónde mezclan una amalgama de texturas: desde el indie rock adolescente marca de la casa (de influencias post-punk), al surf punk, pasando por la psicodelia y  por el synth pop. Según su líder y vocalista Justin Hayward-Young aspiraban a sonar como los Woods, aunque al final el resultado ha dado su sonido característico impregnado de sintetizadores y efectos sonoros artificiales en perjuicio de una menor inmediatez guitarrera que sus antecesores.
Como arranque las citadas "Handsome",  que es single perfecto, pegadizo y directo,  de aromas ramonianos y  guitarras Strokes, más un carismático "ppppp so preeetty";  y,  "Dream Lover", que se inicia como si fueran los más recientes Arctic Monkeys aunque su culminación recuerda otra banda de hypes-británicos Kaiser Chiefs.


Todo hace pensar que "Give Me A Sign" pueda  ser el próximo sencillo de promoción (si lo hay), la pieza bien lo merece ya que podría haberla escrito el mismísimo Brian Wilson, con su pop redondeado, melódico y perfectamente adornado con arreglos y voces.
La festiva "20/20" nada entre frenéticos guitarrazos, coros Beach Boys  y ritmos a lo "Close To Me" de los Cure. La balada lennoniana "(All Afternoon) In Love" incluye retazos ambientales de última generación, "Denia" es pop ochentero y "Want You So Bad" es psicodelia relajada.
En "Radio Bikini" surfean por el asfalto y en "Maybe I Could Hold You" bordan las voces en el estribillo antes de cerrar el álbum con la instrumental  "Undercover".


 Con este tercer álbum (mas el EP "Melody Calling" de 2013) la banda continúa con el ritmo vertiginoso en el que ha andado desde 2011: incontables premios, tres álbumes, superventas, singles en los primeros puestos de las listas, incesantes giras (no han parado de pasar por nuestros festivales veraniegos), grandes elogios de la prensa... Pero no solo de ritmo viven las bandas, pues hay que valorar de ellas su calidad, evolución y rumbo. Por el momento me atrevería a decir que estamos ante una buena banda que hace todos los esfuerzos para ser grande sin acabarlo de conseguir. Al menos nos endulzan los veranos en el intento.

Por Alejandro Guimerà

jueves, 30 de julio de 2015

HARD ROCK RISING BARCELONA: Vetusta Morla+ Lenny Kravitz+ Kings Of Leon (24/7/15):


Curioso este festival (itinerante) que han organizado los de Hard Rock con ayuda de Live Nation. Un programa con seis grupos por día, cabezas de cartel muy potentes de rock comercial y un emplazamiento novedoso en la Playa del Forum justo al lado de la playa, y con la zona industrial de San Adrià del Besós de fondo, todo sea dicho. El montaje dio buenas cifras de entrada (15.000 espectadores por jornada) y un éxito de la organización, tanto por el montaje de las bebidas (con pulseras recargables), como por la confortable zona VIP, como por los DJs de los Nasty Mondays entre conciertos (buenísimo el repertorio que pincharon para entretener las esperas), como por la puntualidad (sólo un cuarto de hora de retraso de lo previsto) de los conciertos. Por poner una pega, quizás la ubicación limitada hacía algo claustrofóbico el paso entre el público, pues la acumulación de personas únicamente iba en sentido vertical y no a lo ancho.
En cuanto a los conciertos del viernes, si bien comenzaron con los aperitivos de “Osceolla Brothers” y “The Carnabis”, y terminaron con la electrónica de Steve Angello, la atención de la jornada roquera se la llevaron nuestros Vetusta Morla, el legendario Lenny Kravitz y los ídolos del indie rock Kings Of Leon.



VETUSTA MORLA:


Es una pena que estén tan solos en el mainstream rockero español. Cierto es que el grupo lo merece, pero nos lamentamos que no haya otros como ellos que tengan el mismo gancho entre el gran público y que sean tan bien acogidos por los grandes festivales.
Programados a última hora de la tarde, quien los ha podido gozar de noche sabe que lucen mucho mas, y no solo por el potente juego de luces que siempre les acompaña, sino por el romanticismo épico de su música que encaja mucho mas con la caída del sol.
No obstante, los madrileños lo bordaron como se esperaba, su fuerza y carisma junto con su sonido pluscuamperfecto contagiaron a un respetable que (a excepción del público foráneo) conocía al dedillo sus letras. Y es que con sus ya tres discos el repertorio de los Vetusta Morla ya tiene cierto grosor para aguantar a buen tono los conciertos.
Además, el bueno de Pucho desplegó toda su humildad y simpatía que adornó dirigiéndose al público en un perfecto catalán (gesto que fue muy agradecido) y animándonos a superar el bochorno que gobernaba en aquellas orillas.
Así comenzaron a lo bestia con la majestuosa “Los días raros” para seguirles otros hits como “Golpe perfecto”,  “Mapas”, “La Deriva” o los mas lejanos “Sálvese quien pueda”, “Copenhague”, “Valiente” o “Saharabbey road” . Con todo el arsenal de percusiones, las guitarras a tope y los efectos de los sintetizadores funcionando a la perfección.
Para el final una más reciente “Fiesta Mayor”, que es el sentimiento que dejó ante el respetable una actuación que abrió por la puerta grande el festival. Unos que nunca, nunca fallan.

LENNY KRAVITZ:


¿El plato fuerte del viernes? Al menos era el nombre más reconocible de los que había. Un clásico del rock de los noventa que ha tenido sus momentos en el nuevo milenio y que siempre viene cargado con su mezcla de sonidos rock (funky, rock de los sesenta, hard rock, pop, rythm’ n blues,….). Para la ocasión vino acompañado por hasta diez músicos formados por su banda habitual más un coro de tres chicas y una sección de viento. Con una estética que rememoraba los conciertos de los setenta, y recordaba a las tardías estrellas de la Motown en los setenta, la actuación vino impregnada por el espíritu del black power, buscando atrapar al público a base de la entrega del escenario, del sentir musical y de los ritmos vertiginosos, y evitar el clásico concierto de repetición de éxitos propios cual banda de auto homenaje.


Para empezar  ““Frankestein” el único tema que tocaría de su último disco “Strut” (2014). Tras él, un primer plato fuerte con la versión funky de “American Woman” de los Guess Who, primeros guitarrazos y brazos en alto de los fans, y luego “It Ain’ t Over Til It’ s Over” del disco “Mama Said” (1991) del que también tocó la aguerrida “Always On The Run”. Mas reciente fue “Dancin’ Till I Down” que encajaba a las mil maravillas con el dispositivo del escenario, ritmos negros sensuales adornados con coros y los saxos. Y qué decir de la sensual "I Belong To You".
Con la lejana “Let Love Rule” del debut del artista de 1989, alargadísima e interpretada en distintos ritmos (balada épica y pastilla rock), pudimos ver a un Lenny mesiánico haciendo un baño de multitudes cuando bajó del escenario rodeado de seguratas para recorrer a lo largo y ancho las primeras filas, antes de invitarnos a corear el estribillo.


Si bien el concierto del de Nueva York duró mas de hora y cuarto únicamente aparecieron nueve temas. Pues el kid se basó en exprimir cada una de las piezas al máximo por el virtuosismo de los músicos que había en el escenario. Prolongaciones de mas de diez minutos, solos interminables de guitarra, vientos y batería (menuda exhibición rollo "Whiplash" de su inseprabale Cindy Blackman), baños de público, puños en alto a lo panteras... Quizás en ocasiones bordó el aburrimiento pero hay que valorar su autenticidad y como nos transportó a las giras americanas de los grupos de música negra en los setenta.
Y para el final dos trallazos guitarreros como "Fly Away" y la insigne "Are You Gonna Go My Way" con su épico riff y para que la estrella agarró la guitarra flecha. Un final perfecto con la audiencia desbordada del concierto de este artista total, sex simbol, prodigio musical e ídolo de toda una generación.

KINGS OF LEON:


El tercer gran plato de la velada llegó con los hermanos (y primo) Followill en un concierto en el que al contrario de su predecesor ofrecieron un amplio y completo setlist. En su vuelta a Barcelona tras mas de seis años de ausencia (en 2008 tocaron en el festival Summercase muy cerca del lugar) no puede decirse que defraudaron. El sonido estuvo compacto, las guitarras a toda mecha, la voz de Caleb sobrada y emotiva - menudos los tres vozarrones de los grupos del viernes - y el contacto con el público resultó efectivo.
Para abrir boca "Supersoaker" de su reciente "Mechanical Bull" (2013), luego llegarían éxitos como "Taper Jean Girl" o "Closer", la funky "Family Tree", las recientes "Pyro" y "Temple" con su estribillo arrebatador, o "Mary" balada de formas retro que les sienta fenomenal.  También la única que tocaron de su debut "Molly Chambers" con sus aromas de rock sureño.
Y es que los Kings Of Leon son una banda que generan emociones, auditivas con su potencia rockera, sentimental con la pasión de las canciones y para sus directos visual con sus vídeos proyectados en las pantallas. Pues en el concierto del viernes pudimos gozar de efectos de colores formas psicodélicas, luces, ... para adornar su adorable propuesta.
Ya en la recta final, la tímida aparición de la lluvia nos hacía temer lo peor, por suerte tuvieron tiempo de tocar "On Call" y luego cuatro temazos de su disco insigne ("Only By The Night" 2008) como son "Notion", la balada "Cold Desert", la aclamada "Use Somebody"  y su himno bestial "Sex On Fire" con el desenfreno bajo el escenario. Con estos últimos cerraron a lo grande su esperado concierto. Encima nos dieron la buena noticia del anuncio de un pronto regreso. Esperemos que sea cierto.


jueves, 23 de julio de 2015

DISCOS DE 2015: CALEXICO - EDGE OF THE SUN:




Fabuloso el último coletazo de esta monumental banda nacida a finales de los noventa como escisión de otra joya de la corona como son los Giant Sand. Con su noveno disco de estudio dejan atrás el seminal "The Black Light" (1998) para acercarse más al camino trazado en "Algiers" (2012). Aunque este "Edge Of The Sun" es menos popie que su predecesor y más experimental. Profundizando en los desiertos de la fusión de sonidos latinos con los sonidos americanos, los Calexico parece que no tengan (pongan) fin en un terreno de los que se han erigido auténticos maestros disco a disco.



En "The Edge Of The Sun" los de Tucson se han rodeado de un elenco de colaboradores que van desde primeras espadas del indie norteamericano (Neco Sake de los "New Pornographers", Sam Beam de "Iron & Wine" y Ben Bridwell de "Band Of Horses", estos dos últimos por cierto acaban de sacar disco juntos ), a voces latinas (la cantautora guatemaltesa Gaby Moreno, la mejicana Carla Morrison, y nuestra Amparo Sánchez) hasta músicos griegos (a cargo de la banda griega "Takim").


Para este 2015 nos traen pop delicioso de ampulosa instrumentación ("Falling From The Sky"), baladas arenosas de las que no aburren ("When The Angels Played" o "Woodshed Waltz"), bailoteos latinos entremedio de sintes minimalistas ("Cumbia de donde" con la voz de Amparanoia), lujurias sentimentales pensadas para violines ("Miles From The Sea"), piezas instrumentales cargadas de sonido mariachi ("Coyocán"), viajes sonoros por el desierto (“World Undone”) o guitarrazos aguerridos desde la frontera ("Beneath The City Of Dreams"). Para "Bullets & Rocks" recuperan a Sam Beam (con quien publicaron "In The Reins" hace diez años) buscando su misticismo, en "Tapping On The Line" es Carla Morrison quien con sus segundas voces hace las delicias del oyente.
                                
Además, para los mas fans y para aquellos a los que los doce nuevos cortes les sepan a poco, la edición limitada de un doble vinilo (o cedé) aporta seis bonus tracks que perfectamente podrían haber formado parte del LP. Es lo que tiene ir sobrado de ideas, talento, producción,...y grandeza. La grandeza de esta banda que esperemos que el tiempo sitúe entre las mejores de nuestra época. Su inmensa aportación aboga por ello, nadie antes había fusionado géneros tan opuestos como el rock de raíces, el pop y la música tradicional mejicana. Tex Mex del bueno.

Por Alejandro Guimerà 

jueves, 16 de julio de 2015

GRANDES DISCOS: Tubular Bells (1973) por MIKE OLDFIELD:


                         

Muchos conocen que "Tubular Bells" es uno de los discos imprescindibles para entender la década de los setenta y el nacimiento del New Age, pocos en cambio que el disco fue compuesto por Mike Oldfield cuando tenía 17 años y grabado como su debut dos años después, impulsando además el nacimiento de la que sería discográfica multinacional "Virgin Records" al alcanzar ventas millonarias.
Pero todo comenzó cuando un muchacho inglés de clase media empezó a interesarse ferozmente por la música, lo que le ayudaba a refugiarse de los problemas familiares. Su madre tras dar a luz un bebé con síndrome de down empezó a desarrollar una enfermedad psicológica y a desestructurar su familia. Fue en esa época cuando Mike abandonó el colegio y se dedicó a aprender música autodidácticamente hasta que formó el dueto "The Sallyangie" junto a su hermana Sally, destacando como un virtuoso y precoz guitarrista. A los quince entró a formar parte de la banda de Kevin Ayers como bajista hasta que abandonó su formación para empezar a experimentar con una grabadora de dos pistas de la que surgió una maqueta con los primeros bocetos de " Campanas Tubulares" en la que suenan distintos instrumentos tocados por el propio adolescente.


Después de intentar sin fortuna convencer a distintas discográficas, fue contratado para tocar como músico de sesión en la mansión-estudio de grabación The Manor (Oxford). Fue en ese momento cuando el tímido a la vez que osado chaval logró que los técnicos de sonido escucharan su maqueta y se convencieran para producir un disco extraño en aquellos tiempos: con una sola canción sin voces ni letras. Eran los inicios de la compañía "Virgin" y su factótum - un joven emprendedor Richard Branson - comprendió que debían de apostar ciegamente por tan arriesgado proyecto.


                   


Es en este punto dónde empieza todo el proceso de grabación de esta obra musical cumbre del siglo XX. Para la cara A del disco únicamente se necesitó de una semana en The Manor y , eso sí, un elenco instrumental y un moderno equipo de grabación multipistas que abasteció al genio naciente. Según parece, los estudios habían estado ocupados anteriormente por John Cale y al retirarse sus instrumentos Mike se fijó en unas campanas tubulares que quiso incorporar a su arsenal. No podía imaginarse la fama que llegaría a lograr aquel instrumento. La cara B fue registrada en distintos estudios y durante seis meses, para completar el disco cuya portada hecha por el artista Trevor Key mostraba una campana tubular moldeada delante de un relajante paisaje marítimo.


Lo primero que escuchamos es el archifamoso, inquietante e hipnótico teclado con su carencia irregular sobre el cual va construyéndose la trama del disco. Flautas, guitarras eléctricas, piano, sintetizadores, percusiones,... todos ellos perfectamente intercalados en subidas hacia el clímax y bajadas, evocando estados anímicos a veces buenos, a veces malos. Las melodías van enlazándose con estructuras de música clásica, mientras que el ritmo y muchos de los instrumentos vienen del rock.

        

Uno de los mejores momentos del álbum lo encontramos al final de la primera cara cuando la voz del cómico Vivian Stanshall va presentando distintos instrumentos que se van añadiendo a una preciosa melodía para completarse con la final " Tubular Bells!". Brillante es la línea de bajo de esta parte, en la que el músico demuestra su habilidad y particular forma de tocar la guitarra de cuatro cuerdas. La segunda cara nos trae nuevas armonías y mas ritmos cambiantes e incluye un tenebroso pasaje con las voces de ultratumba (de Mike) emulando a un "hombre de las cavernas".

                                         
Al terminar la grabación, Oldfield tocó fondo anímicamente y se encerró en si mismo rehuyendo de una fama que había logrado paulatinamente con la gran acogida que había tenido su ópera prima, gracias al boca a boca y a la inclusión de algunas de sus melodías en la exitosa e inquietante película de terror "El exorcista". El joven Mike, que ya había sufrido cambios de personalidad años antes por culpa del consumo de alucinógenos, se había vaciado tanto con las sesiones de estudio que quedó desequilibrado e inmerso en una fuerte depresión que se incrementó el fallecimiento de su madre en 1974.

"Tubular Bells" ha tenido varias reediciones e incluso un segundo y tercer volumen, y ya forma parte del imaginario colectivo, tal y como pudimos ver en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 con la actuación de Mike Oldfield, defendiendo su trabajo ante todo el mundo tras casi 40 años de su gestación. Unos años en los que el multinstrumentalista ha labrado una sólida carrera en la que nunca ha llegado a superar este primer trabajo que fue creado desde su más íntimo dolor.



Por Alejandro Guimerà

jueves, 9 de julio de 2015

COUNTING CROWS (+L.A.) en la Sala Razzmatazz el 7/07/15:



Qué lujazo de telonero y qué lujazo de músico que tenemos en Luis Alberto Segura (aka L. A.). Con el mallorquín solo en el escenario y su guitarra eléctrica demostró que la fuerza de sus canciones no dependen de una potente instrumentación. Su prodigiosa garganta y su modo apasionado de defender su música calaron entre una audiencia cuarentona que habían ido a ver a sus héroes de los noventa y que a muy seguro pocos de ellos conocían a este proyecto tan interesante que es L.A. Ataviado con un gorro que impedía comprobar si aún luce el pelo de color amarillo, tal y como aparece en la portada de su nuevo disco “From The City To The Ocean“. De lo nuevo interpretó “Higher Place” y “Secrets Undone” creando un clima tierno a la vez que desgarrador. Encima tuvo la humildad de agradecernos estar allí para ver a los Counting Crows. Estaremos atentos a su gira de verano, de momento sabemos que su nuevo trabajo tiene volada.



Casi media hora después los Counting Crows, con los siete músicos colocados en sus puestos y un Adam Duritz que lucía una camiseta de los Beatles (con la que se ganó mis simpatías) y su voluptuosa cabellera rastafari (¿peluca?) para estrenarse con ” Sullivan Street” de su famoso debut “August and Everything After” (1993) que fue tan aclamada que acabó siendo cantada por el público. Poco después aparecería otra canción del mismo disco, la canción con la que los CC se hicieron famosos hasta en la luna: “Mr Jones“. Desfigurada, excesivamente anticipada y apática no alcanzó su plenitud, será por el tedio que debe causar a sus creadores a los que se vio algo cansinos con ella. Una lástima.



Mucho mas entregados se mostraron con las del nuevo “Somewhere under wonderland” (2014) como la saltarina “Scarecrow”, la springstiniana “John Appleseed’ s Lament” o el hit “Earthquake Driver”. Para presentar “Cover Up The Sun ” un Adam simpático se sentó en plan cuentacuentos y nos narró la historia de un actor-cómico mejicano llamado Pedro y cómo rozó el éxito en Hollywwood. Luego todo el arsenal country de la canción, arsenal repetido en la versión de “You Ain’ t Going Nowhere” de Bob Dylan (aunque la elegida fue la redefinida por los Byrds de Gram Parsons). Otra versión que hicieron fue “Start Again” de los fabulososTeenage Fanclub, y “Big Yellow Taxi” de Joni Mitchell incluida en su “Hard Candy” (2002). También la folkie “Blues Run the Game” tocada a voz y acústica brillantemente punteada por David Immerglück, quien también había demostrado su virtuosismo a la mandolina.

El papel de gamberro lo hicieron el guitarra Dan Vickrey y el teclista Charlie Guillngham. El primero desconcertó a Adam al cantar mientras el segundo se subía por todos los sitios con su acordeón.

Precisamente es el buen rollo entre la banda y la conexión musical lo que debe funcionar para que estos tipos a los que muchos deben suponer extinguidos sigan dando conciertos y de vez en cuando sacando algún buen disco. Y en directo suenan a la perfección, siete músicos dotados y buenas canciones no pueden dar otro resultado.



Para la recta final un sentido al principio y atronador al final “A Long December” con Duritz al piano de cola con el que acabaron el set y “Palisades Park” (exhibición de canto), la mítica “Rain King” y la balada “Holiday In Spain” con su frase “And catch a plane to Barcelona ’cause this city’s a drag” cantada al unisono. Luego la banda se largaría con su cantante chillando “Razzmatazz!”. Una palabra que se refiere a la diversión, algo que los Counting Crows siguen haciendo, tras mas de veinte años y tras la alargada sombra de “Mr. Jones”.