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viernes, 20 de diciembre de 2024

PAUL MC CARTNEY AL WIZINK CENTER (MADRID), 9 de diciembre de 2024:


Menuda visita nos regaló Paul McCartney con el doblete en el WiZink Center de Madrid los pasados días 9 y 10 de diciembre. Creo que nadie se podía imaginar esa demostración de vitalidad y energía del músico considerando que su pasaporte señala inequívocamente que tiene 82 añazos. Muchos pensábamos que era nuestra última oportunidad de ver al genio de Liverpool, aunque después de la exhibición vista no tenemos nada claro de que realmente sea así.

Habiendo elegido la primera de las dos fechas señaladas, la del 9 de diciembre de 2024, el WiZink presentaba un mosaico diverso de edades y estilos: desde niños hasta abuelos todos puestos de acuerdo en gozar de una experiencia que solo el ex-Beatle es capaz de ofrecer. Para los más jóvenes, quizás era una oportunidad histórica en sus vidas para presenciar a tal leyenda; para los más veteranos la ocasión les permitía volver a su pasado más lozano a través de unas canciones que les han acompañado todos sus días. Y es que la música une, transmite emociones, se vive de forma diferente en cada persona, y no se me ocurre mejor ejemplo de todo este poder que las canciones de los Beatles. Ellos lanzaron el pop a otra galaxia, nunca su gesta ha sido superada, y su legado se transmite de generación a generación como un tesoro impagable.

                                   


Así lo vivimos las más de 15.000 almas que aguardábamos con ansias el regreso de Paul a la capital española, casi cuatro años después de su última visita. Con una puntualidad británica, escuchamos los primeros acordes de “Can't Buy Me Love”, ese clásico del “Hard Day’ s Night” que fue publicado hace exactamente 60 años y que con el paso del tiempo se mantiene intacta. Era el comienzo de un viaje del que ya no teníamos retorno.





Saltamos justo diez años para instalarnos en 1974, con los dos temas que siguieron: “Junior Farm” y “Letting Go”, piezas menores de los Wings, ésta última con la sección de viento soplando desde en medio de las gradas. Saxo, trompeta y trombón complementaron a la perfección muchos de los temas que sonaron y que hicieron lucir a la banda de referencia de esta gira “Got Back Tour”, que en realidad son los músicos que acompañan al bajista desde hace décadas. Hablamos de los guitarristas Rusty Anderson y Brian Ray, del teclista Paul “Wix” Anderson” y del batería Abe Laboriel, estos dos últimos ubicados en un segundo nivel, elevados en la parte trasera del escenario.

                                         

El concierto fue transitando por distintas épocas de Macca, con canciones de los Fab Four junto a otras de los Wings y otras extraídas del cancionero reciente en solitario. Piezas elegidas de entre tantas y tantas que tiene que se pasearon en detrimento de otras que bien podrían haber formado otro setlist igual de letal. De los Beatles sonaron “Drive My Car”, tras un formidable video con unos coches de protagonistas, o esa “Getting Better” del "Sgt. Peppers" que vino acompañado por otro video, en este caso mostrando unas ciudades (Londres, París) post-apocalípticas en las que nacían unas flores. El optimismo de McCartney siempre presente, él era el de la serotonina y Lennon el dramático y el de la desazón existencial.

Me encantó la marchosa “Come On To Me” (“Egypt Station”, 2018), moderna y actual, con los vientos pegando el ritmo, pero también cuando al final de “Let Me Roll It” el octogenario la lió con un solo descomunal interpretado por su guitarra hippie intercalando los acordes de “Foxy Lady”, de un Jimi Hendrix al que dedicó un recuerdo. La balada standard “My Valentine” la dedicó a su esposa, Nancy, presente en el recinto mientras las pantallas mostraban unos actores haciendo signos para sordomudos. El homenaje velado a su amada Linda lo puso con “Maybe I’ m Amazed”, no hizo falta ninguna dedicatoria.
 
                                 


Aunque la cosa se puso realmente seria cuando se sacó de la chistera “I’ ve Just Seen A Face”, que es una de las grandes maravillas de los Beatles aunque no siempre reivindicada, esos punteos con la acústica y esa melodía tan preciosa entró bien dentro de nosotros. La siguió, también a la acústica la, canción más antigua de todas, la skiffle “In Spite Of All In Danger”, que compuso en la era de los Quarrymen. Este set medio acústico se rubricó con el que presentó como el primer éxito de los Beatles, “Love Me Do”. Le tomó el relevo Abe cuando bailó los pasos de la “Macarena” al son de “Dance Tonight” mientras Paul tocaba la mandolina.



Impresionante fue ver a nuestro ídolo interpretando la bella “Blackbird” mientras se elevaba el cubículo del escenario en el que se situaba, alrededor de unas preciosas imágenes de pájaros. Un momento íntimo imborrable. Elevado encima de todos continuó con “Here Today”, esa canción que compuso después de la muerte de Lennon y que le dedicó con todo su amor. Allí desnudo y sin banda, Paul no mostraba debilidades vocales, al contrario reafirmó que sigue siendo el de siempre.

                                   

Otro momento mágico lo vivimos al son de la que es la última canción de la legendaria banda “Now And Then”, creada gracias al desarrollo tecnológico, y presentada para la ocasión con su videoclip en el que coexisten los Beatles más jóvenes con los actuales. Su habitual pianola psicodélica y colorida apareció ante nosotros para abordar “Lady Madonna”, antes de la circense “Being For The Benefit Of Mr. Kite!” y de una “Something” arrancada con el ukelele y terminada con toda la banda a pleno pulmón. Sobra decir que se la dedicó a su hermano George. Paul a lo largo de la noche hizo esfuerzos en hablar castellano, se notaba que lo leía, pero no se le daba nada mal, por algo lo estudió en la escuela como segunda lengua.

La recta final había llegado y con ella “Obla-Di-Obla-Da”, con el público haciendo los coros, y la canción más reconocida de sus Wings, “Band On The Run”, con la portada del álbum en cuestión luciendo en la pantalla con sus personajes moviéndose al son de la música. Para “Get Back” Paul volvió a agarrar su Hofner y volvió a darle caña, que es algo que no dejó de hacer en toda la velada; pero para “Let It Be” se puso tras el piano de cola para deleitarnos con uno de los mayores himnos que jamás hayan existido. Sin abandonar su puesto, “Live And Let Die”, que vino acompañada con la espectacular pirotecnia, fogonazos y aquellas bromas que muchos esperábamos en las que el músico hace ver que ha quedado ensordecido o afectado por los estruendos. Pero por si no habíamos tenido himnos ni trucos suficientes, “Hey Jude”, con esa otra artimaña habitual suya en la que hace corear los “nanananás” al público, mujeres y hombres por separado y a todos juntos en éxtasis. Era el broche perfecto al concierto antes de los bises.

Una pausa en la que no faltaron los cánticos “oe oe oe oé” a los que Paul se apuntó para musicalizar, y en la que las banderas española, británica y LGTB fueron ondeadas al unísono por la banda. La vuelta arrancó con uno de los grandes momentos (hubo tantos) de la noche: “I’ve Got A Feeling”, en donde Paul alternó con John en la pantalla como si estuviera presente en aquel momento, de hecho lo estaba, claro. La tecnología permite instantes asombrosos, como éste en el que a uno se le pusieron los pelos de punta.



Más cañeras fueron el “Sgt. Peppers (Reprise)” y la satánica (?) “Helter Skelter”, que dejaron paso al final habitual con “Golden Slumbers-Carry That Weight- The End”, que fue el que en 1970 cerró el disco “Abbey Road” y la carrera de la banda más grande jamás conocida.Fue el final de un directo deslumbrante, por la perfección del sonido, por los medios puestos al son del espectáculo, por la destreza instrumental de los músicos, por la conexión de McCartney con su público, por las distintas atmósferas (festivas, introspectivas, emotivas, salvajes, modernas…) por las que viajamos a lo largo de las tres horas, pero sobre todo por ver a ese hombre que tanto y tanto nos ha regalado y comprobar que sigue más lozano, elegante y generoso que nunca, haciendo lo que más le gusta, vaciarse ante su público. Durante esa noche no hubo espacios para la nostalgia vacía, sino para la gratitud y para el homenaje sincero a los momentos compartidos con esas canciones que se han convertido en banda sonora de nuestras vidas.

El maestro se fue, y todo el Wizink siguió vibrando con ese sentimiento colectivo de admiración hacia un hombre que sigue desafiando el paso del tiempo con la misma energía que nos encandiló a finales de los sesenta.


Por Àlex Guimerà


Publicado en  https://www.elgiradiscos.com/2024/12/paul-mccartney-un-viaje-con-destino-los.html

sábado, 20 de enero de 2024

THE BEATLES - Historia tras "Now And Then":





Uno que es fan de los Beatles desde que asomaba la cabecita por la cuna, a mitad de los años 90 compró un cedé pirata (ahora los llamamos Bootlegs) de la banda de Liverpool  en el que entre otras rarezas había una demo de una canción de John Lennon llamada "Now And Then". La pieza cruda y desnuda se componía de la voz del  Beatle de las gafas redondas acompañado por un solemne piano. La canción serena y mística se veía afectada por un extraño e inquietante ruido que daba fe de la precariedad de la grabación original.



El disco quedó almacenado en el olvido de las estanterías de mi discografía y lo he recuperado años después en los que lejos queda aquel adolescente que se hizo con él pero no se ha visto afectado en lo más mínimo el amor y la devoción por los Fab Four. Atento a las reediciones de los discos "Revolver", "Sgt. Peppers", "Abbey Road" o "White Album" con su material extra incluido, sabíamos de la remasterización de los recopilatorios rojo y azul para a finales del año pasado, pero la sorpresa llegó cuando se anunció la publicación con ellos de una nueva canción hasta la fecha inédita.


Y así llegamos hasta el mes de noviembre de 2023 cuando la emisión de un corto documental desvelaba la intrahistoria de la nueva pieza en cuestión.  Todo se remonta a 1977 cuando un hogareño y retirado de la vida pública John Lennon pasaba las horas en su casa del edificio Dakota de New York entre la crianza de su segundo hijo Sean (cuya madre es Yoko) y la composición y grabación en magnetófonos caseros de nuevas piezas. Tras su muerte, su viuda Yoko entregó una cinta a Paul Mc Cartney con cuatro canciones para que el bajista hiciera lo que creyera más conveniente. Esas canciones eran "Grow Old With Me", "Free As A Bird", "Real Love" y "Now And Then". La primera quedó incluida en el disco de Lennon póstumo  "Milk And Honey" (1984) mientras que el resto se reservaron hasta 1995 cuando los Beatles supervivientes se volvieron a juntar para el proyecto "Anthology" que comprendía una serie documental sobre la historia de los Beatles, un libro y tres discos dobles en los que se compilaban y remasterizaban cortes descatalogados, versiones y otro material inédito de la formación de Liverpool. Pero es que además se quiso añadir a cada uno de los tres volúmenes una canción nueva con la voz de Lennon de las grabaciones caseras junto con los arreglos y añadidos de los otros tres componentes con la ayuda en la producción del gran Jeff Lynne (E.L.O.) quien había trabajado en sus recientes proyectos discográficos  en solitario. El resultado fueron unas remozadas "Free As A Bird" y "Real Love"  que se incluyeron en los volúmenes 1 y 2 de los Anthology, sin que se pudiera hacer lo mismo con "Now And Then" para el volumen 3  ya que el sonido molesto en la grabación fue imposible de separar de la voz y música original.

Con ello llegamos hasta 2020 y 2021 cuando el oscarizado director de cine Peter Jackson se hizo cargo del extenso material sobrante audiovisual de las sesiones de "Get Back", que editó con la tecnología más avanzada dando resultado el formidable documental  de más de 8 horas "The Beatles: Get Back". De dicho trabajo alquimista surgió la posibilidad de aislar la voz de Lennon de la maqueta de "Now And Then", lo que se hizo utilizando la inteligencia artificial del equipo del cineasta abriendo la posibilidad de trabajar con ella de nuevo.

                           

Fallecido ya George Harrison, habían quedado grabadas partes de guitarra de las sesiones de 1995, por lo que se emplearon añadiendo Mc Cartney un solo final. Ringo grabó de nuevo la batería y McCartney el bajo y una parte de voz por lo que compuso  nuevas estrofas para la letra. De igual modo se añadieron parte de cuerdas clásicas (violines) en homenaje al también fallecido productor George Martin, cuyo hijo Giles - artífice de las últimas remasterizaciones beatlianas - trabajó en el estudio junto a Macca.


El resultado tenemos una pieza vestida a partir de esa maqueta cruda y sucia, hecha con muy buen gusto y sentido, en la que los cuatro miembros de la banda participan, con la voz de un Lennon de mediana edad cruzándose con la del octogenario McCartney, altas dosis de melancolía y el ADN Beatle. Ha habido muchas críticas para la canción, sobre si se trata de la enésima operación de márqueting - seguro -, sobre la artificialidad de la pieza, sobre la ausencia de dos de las cuatro patas de la mesa. Pero la verdad es que emociona ver la acertada transformación de la canción, que el espíritu de sus autores se perciba en las escuchas y la tristeza de pensar que se trata del cierre discográfico de una historia irrepetible. La canción si bien se ha incluido en las nuevas remezclas de los recopilatorios azul y rojo, también se ha editado en single cuya cara B es "Love Me Do", el primer sencillo de la formación, por lo que nos dejan entrever que "Now And Then" se trata de la última canción de esa banda única e incomparable llamada The Beatles.


sábado, 22 de octubre de 2022

DISCOS DE 2022: JULIAN LENNON- Jude:




Fue el primer hijo de un beatle en nacer y también en publicar un álbum ("Valotte" en 1984), con el que alcanzó cierto éxito. Luego llegarían Dhani Harrison, James Mc Cartney, con sus distintos proyectos (algunos de gran interés), Zack  Starkey a la batería de los Who y su hermano de padre e hijo de Yoko, Sean Lennon, quien le ha ido eclipsando con sus movidas underground, colaboraciones y discos (interesante "Friendly Fire" de 2006).

La carrera y vida de Julian, claro está, se encuentra marcada por ser el primogénito de una leyenda como John Lennon, por su prematuro rechazo por parte de aquel, por la relación entre sus padres y, en especial, por ser el protagonista de una de las más maravillosas creaciones que hicieron nunca los Beatles: "Hey Jude". Compuesta por Paul McCartney, testigo directo de la separación de su compañero de banda con la madre del pequeño Julian y quien decidió cambiar el nombre original de la canción Jules por Jude.

Ahora Julian recoge el testigo y titula su séptimo álbum de estudio - tras 11 años desde "Everything Changes" -  con dicho nombre sin rehuir de la "marca Beatle", y en cierto modo, aprovechándola comercialmente. Para la portada una foto suya de niñez, emulando la portada de uno de los discos de recopilación de canciones de su padre, por si algo no había quedado claro.

                           

"Jude" es un disco introspectivo, madurado en más de 10 años, en un periodo en que el hijísimo ha ido publicando cuentos infantiles y juveniles, pero también algún que otro single aislado. Un periodo en el que ha perdido a su madre Cynthia (en 2015) por culpa de un cáncer de pulmón. Al parecer algunas de las canciones que componen "Jude" habrían estado escritas desde hacía años pero han sido incluidas en el nuevo paquete remozadas de producción y en un ambiente íntimo, delicado y muy elaborado.

El toque de los primeros Radiohead aparece en la tremendista "Save Me", "Freedom" es pop en suspensión, música de ambiente que conecta con el Paul McCartney del "Chaos And Creation in The Backyard" (2005) y la melódica "Love Don' t Let Me Down" (¿guiño a la canción?) nos regala unos arpegios preciosos.

El tono general de las piezas de "Jude" nos evoca a ciertas bandas británicas de la época post-brit pop de finales y principios de siglo (Budapest, Gene, Starsailor, Embrace....), en donde los arreglos estaban cuidados, la delicadeza era su punta de lanza e incluso se movían entre  texturas almibaradas, ejemplos de ello son "Round And Round Again" o "Love Never Dies".  "Every Little Moments" y "Lucky Ones" traen, además, los sonidos ochenteros mientras que con la acústica "No One Night" nadie pone en duda quien fue su padre. 

En la final "Gaia" participan Paul Buchanan de los "Blue Nile's" y la cantautora suiza-japonesa Elissa Lauper. El tono es romántico de piano y violines, la pieza etérea y taciturna, lo que consigue dar un bonito cierre a "Jude".

                         

Melancolía a raudales del hijo semi-abandonado por el mito de Liverpool, producción sonora artesanal de un músico surgido en plena década de los ochenta, en un disco que sin alcanzar altas cotas se deja escuchar y sobre todo se deja querer.

Por Àlex Guimerà


Publicado en  http://www.elgiradiscos.com/2022/10/julian-lennon-jude.html

sábado, 27 de marzo de 2021

DISCOS DE 2021: Little Steven- Macca To Mecca!:




Sin duda 2017 fue el año de Little Steven. Y es que ese año publicó "Soulfire", un álbum que rompía con 18 años de silencio discográfico. Además reformó sus Disciples of Soul y se embarcó en una extensa gira que dejó inmortalizada en el directo "Soulfire. Live" (2018). Y por si eso fuera poco, en Noviembre de ese año se pasó por The Cavern para rendirles su particular homenaje a los Beatles previo dueto con, ni más ni menos, Sir Paul McCartney.

                                              


Quizás no se asocie mucho el estilo del escudero del "Boss" con la música de los Fab Four, y es que tanto la música de la E Street Band como la de los discos en solitario del propio guitarrista beben más del rock americano y del soul que del rock británico. Pero a decir verdad, cualquier rockero de su generación en algún momento ha bebido de los Beatles, y esto es lo que sucede con el propio Steven, quien según ha declarado fueron los de Liverpool quienes de pequeño le motivaron a agarrar una guitarra. En concreto fue tras ver a los cuatro melenudos en televisión actuando en el Show Ed Sullivan en 1964.
                                  


Con todo, el 14 de noviembre de 2017, teniendo programado un concierto en el O2 Academy de Liverpool quiso completarlo con un inesperado segundo concierto en el mismísimo The Cavern en dónde interpretó material popularizado por la legendaria banda local. Si bien, no fue en la mítica sala dónde grabó la colaboración con Macca que aparece en el disco, ya que el tan bien acompañado "I Saw Her Standing There" lo tocó diez días antes (4 de noviembre) en Rundhouse de Londres. Lo que nos da muchas pistas de dónde le vino la inspiración de dar el concierto sorpresa y publicar el disco en directo, claro está.

                              

¿Y qué nos encontramos en este "Macca To Mecca"? Pues un buen disco homenaje de rock, con unas piezas formidablemente reinterpretadas por el artefacto de los Disciples of Soul: vientos a pleno rendimiento, coros sensacionales y una banda de hasta 11 músicos simplemente letal.

                               


Como debe ser, el disco arranca con la presentación de Paul McCartney en el concierto de London antes de atacar una "I Saw Her Standing There" cuyas voces suenan algo más distorsionadas que en el resto del álbum, y en la que el sueño del niño aspirante a guitarrista de cantar junto a su ídolo se hace realidad. Le sigue el comienzo del concierto en Cavern Club con una sensacional "Magical Mistery Tour" (quizás lo más destacable del paquete) con unas trompetas volando a las mil maravillas dando un toque Stax a la pieza beatlera. Luego llegan la desenfadada "Boys" (escrita por Luther Dixon y Wes Farrell para las Shirelles), en la que las similitudes vocales de Steven con Ringo se hacen patentes tras las coristas nothern soul. Le sigue "Slow Down", de Larry Williams, otra pieza que versionaban los de Liverpool y que incluyeron en "Something New", un álbum que solo editaron en los Estados Unidos en 1964, puro rock' n roll. Como "Some Other Guy" de Leiber/Stoller, que el cuarteto había interpretado en sus comienzos en el mismo templo de la ciudad inglesa y que los fans de aquellos han podido recuperar en el "Live At BBC", en el que también se incluye la que la sigue, un "Soldier Of Love" (Cason/Moon) que la garganta raspada de Steven canta a pleno rendimiento con los dulces "sha-la-lás" de fondo. Unas versiones con las que no solo homenajea a sus héroes si no también a sus comienzos y a sus influencias.


                              

Para la parte final del set, queda el material propio de Lennon y compañía como la irreverente "Good Morning Good Morning" del "Sgt. Peppers"., "Got To Get Into My Life" de "Revolver", "All You Need Is Love" y una "Birthday" que el músico dedica para el cumpleaños de su esposa.

Un repertorio quizás algo desconcertante y heterogéneo, que queda bastante bien en manos de los Disciples of Soul y que demuestra dos cosas: que el proyecto se ideó en pocos días y el carácter personal del mismo. Si bien la grabación lleva colgada en Spotify desde 2019, ha sido este inicio de año cuando se ha editado en varios formatos físicos, algunas incluyendo un DVD con las actuaciones. Curioso disco recomendado tanto para beatlemaníacos como para fans del otrora actor de Los Soprano.

Por Àlex Guimerà.



                                  
                               

domingo, 7 de febrero de 2021

PAUL MC CARTNEY: McCARTNEY III (2020):



Muchos nos quedamos con las ganas de volver a verle en directo en Barcelona el pasado mes de Julio. Otra de las nefastas consecuencias de la maldita pandemia, la cancelación de los conciertos. Pero no todo fue malo en 2020 ya que el fatídico año nos reservó algunas gratas sorpresas discográficas, algunas de última hora, como la de este McCartney III que surgió del aburrimiento de su autor durante el confinamiento en su mansión de Sussex. Y es que el bueno de Paul pasó de una vida ajetreada llena de conciertos, entrevistas y promociones a tener que quedarse “encerrado” en su casa, que a pesar de tratarse de una propiedad de hectáreas en las que siguió saliendo de paseo a caballo, acabó rompiendo todos sus esquemas.

                            

Y así surgió de forma inesperada y espontánea una tercera entrega de Mc Cartney para la cual hemos tenido que esperar 40 años. Recordemos que “McCartney” (o conocido como el disco de las cerezas) se compuso y gravó con un pie en Londres y otro en su granja "Mull of Kintyre" en Escocia coincidiendo con la época final de los Beatles y publicado unos días antes que Let It Be en 1970. Un debut en solitario cuya gracia se encontraba en la búsqueda de un minimalismo sonoro, tras haber sido compuesto y tocado íntegramente por Macca con equipos muy caseros. El disco no era más que una catarsis, como una especie de liberación de sus problemas en los Fab Four.

Diez años después, en 1980, y tras haber publicado grandes obras con los Wings en una intensa y exitosa década de conciertos, Paul se encontraba indeciso sobre la continuidad de “su” banda, refugiándose en un nuevo disco caracterizado por el uso de los sintetizadores y la experimentación.

                          

De nuevo, en otro año acabado en 0, tenemos un disco “yo me lo guiso y yo me lo como” hecho a modo de vía de escape, parón, borrón y cuenta nueva, del genio de Liverpool. Como en su proyecto The Fireman o en sus numerosas incursiones en la música clásica o en la pintura, su mente inquieta le llevó hacia su estudio casero para componer, tocar (todos los instrumentos claro), gravar y acabar formando una nueva entrega discográfica, la que hace número 18 en solitario, tras “Egypt Station” de 2018. Sin contar con los grandes medios ni intenciones de aquel, “McCartney III” fluye como la enésima reivindicación de su arte para hacer lo que él quiere y no lo que se le espera.

La apertura “Long Tailed Winter Bird” es una lucida pieza instrumental con logrados punteos de guitarra que juega con una estructura blues a la que busca dotar de un tono de modernidad. Una modernidad blues que repite en “Lavatory Girl” que entronca con los Black Keys y con Jack White. O en “Slidin’” con ese toque Arctic Monkeys del AM. Rudas guitarras eléctricas, bajos poderosos, distorsiones y ese espíritu bluesy siempre presente en el músico.

El single de promoción “Find My Way”, es quizás la que más se asemeja a lo visto en sus discos más recientes (“Egypt Station” y “New”), melodía pegadiza, luminosidad y búsqueda de ese sonido actual vistoso. Para lograrlo innova en en el uso de la batería y de las pecusiones, pero también en las construcciones instrumentales y en los efectos de sonido. En parecida dinámica “Seize The Day” con su estribillo repetitivo y simpático riff.

En cambio “Deep Down” mira hacia el funk de los setenta, y “Woman And Wives” es una pieza solemne al piano marca de la casa.

Quizás la canción más arriesgada del paquete y la que mayor reflejo hay de dichos esfuerzos vanguardistas es “Deep Deep Feeling”, que a lo largo de sus más de 8 minutos transita por distintos ambientes y texturas inquietantes.

Más desnudo de medios se encuentran “Pretty Boys” y “The Kiss Of Venus” merced a la guitarra acústica y para la segunda a un amable falsete.

El cierre del álbum lo pone “When Winter Comes” (anticipada por unos acordes de la inicial “Winter Bird”), una preciosa balada a la guitarra hermanada con gemas de la talla de “Blackbird” o “Calico Skies”, lo que se dice pronto. No en vano, el tema en cuestión fue compuesto en la época de “Flamming Pie” y metido en el estudio con George Martin con una letra inspirada en su época post-Beatle en tierras escocesas.

Esta es la historia del cierre de una alargada trilogía de liberación y de autoreivindicación de uno de los mayores genios que la música ha dado, para quien (aunque suene a tópico) los años no parecen pasar y para el que deseamos muchos años de salud para seguirnos regalando destellos de su glorioso arte.


Por Àlex Guimerà



martes, 24 de diciembre de 2019

ESPECIAL NAVIDAD: Los discos inéditos de villancicos de los BEATLES:



A lo largo de la década de los sesenta era muy corriente que los grandes artistas publicaran discos de villancicos. Nombres como Elvis Presley, James Brown, The Beach Boys o Phil Spector regalaron al público notables discos de estudio con canciones navideñas.
No es el caso de los Fab Four quienes nunca publicaron ningún elepé oficial navideño. No obstante,
entre 1963 y 1969, y a modo de divertimento, los Lennon, McCartney, Harrison y Starr grabaron de forma oficial y coincidiendo con las fiestas navideñas unos discos en formato"flexi disc" de 33 1/2 destinados a regalarlos de forma exclusiva entre los miembros del fans club de los Beatles (de los Estados Unidos y del Reino Unido) a quienes querían agradecer su soporte con material de la banda que sólo ellos pudieran tener. La idea forjada entre los miembros del grupo e impulsada por su  agente de prensa Tony Barrow. El agente en los primeros años era en encargado de escribir los guiones de las grabaciones en las que incluyeron unos desenfadados villancicos - la banda los cantaba a modo de broma -, buenos deseos, agradecimientos y bromas.
 Aunque con el tiempo la cosa fue evolucionando e hicieron tomas o versiones de temas propios algunos de los cuales incluso se incluyeron en los formidables discos "The Beatles Anthology" publicados en 1995.
Estos discos, al editarse a modo de regalo para los fans en edición súper limitada, son hoy en día auténticas piezas de coleccionismo llegándose a pagar auténticas barbaridades.  , ya que no salían a la venta y se editaban en tiradas muy limitadas.
Vayamos a hacer un breve repaso año a año o disco a disco.





Navidad de 1963:
"The Beatles' Christmas Record"
  Duración 5:00
  Gravado el 17 de octubre de 1963 en el Estudio 2 de los estudios EMI de Abbey Road (Londres)
  Publicado el 6 de diciembre de 1963





En el primero de los "Xmass records",  los Beatles se dirigen hacia sus fans hablándoles cariñosamente y agradeciéndoles su fidelidad, pero también cantan dos villancicos: "Good King Wenceslas" y "Rudolph The red-nosed Reindeer". Los discos se acompañaban junto al boletín del club de fans con las noticias sobre la banda. 



Navidad de 1964:


"Another Beatles' Christmas Record"
  Duración 3:58
  Gravado el 26 de octubre de 1964 en el Estudio 2 de los estudios EMI de Abbey Road (Londres)
  Publicado el 18 de diciembre de 1964




"Another Beatles Christmas Record" arranca con una intro de piano de "Jingle Bells" para pasar a la versión de la canción tradicional irlandesa "Oh, Can You Wash Your Father's Shirt?", de letra divertida. Además, los Beatles agradecen a sus fans por comprar sus discos, ver su exitosa película "A hard Day's Night" y Lennon por leer su libro "In his Own Write".



Navidad de 1965:


"The Beatles Third Christmas Record"
  Duración 6:20
  Gravado el 8 de noviembre de 1965 en el Estudio 2 de los estudios EMI de Abbey Road (Londres)
  Publicado el 17 de diciembre de 1965






El tercer disco navideño de los de Liverpool destaca por su irreverente y jugueton versión de "Yesterday"desafinada adrede por la banda. También por el villancico "Christmas Comes But Once A Year" , iniciado por Lennon al que se unen sus compañeros.




Navidad de 1966:

"The Beatles' Fourth Christmas Record – Pantomime: Everywhere It's Christmas"
  Duración 6:36
  Gravado el 25 de noviembre de 1966 en los estudios de Dick James Music (Londres)
  Publicado el 16 de diciembre de 1966




El cuarto disco navideño, es el primero que no surge a partir de los guiones de Tony Barrow.  Para la ocasión fue el propio Paul Mc Cartney quien ideó el título del disco "Pantomime" y dibujó la psicodélica portada. En el interior, la escucha de una parodia de "The Goon Show", un programa de radio popular de la época.  



Navidad de 1967:

"The Beatles Fifth Christmas Record - Christmas Time (Is Here Again)"
 Duración 6:06
 Gravado el 28 de noviembre de 1967 en el Estudio 3 de los estudios EMI de Abbey Road (Londres)
 Publicado el 15 de diciembre de 1967



Seguramente este es el más interesante de los discos navideños de los Beatles. "The Beatles FifthChristmas Record - Christmas Time (Is Here Again)", incluye una canción compuesta para la ocasión, "Christmas Time (Is Here Again)" , aunque la banda interrumpe la interpretación con bromas, sonidos y chistes.
En el año del Sgt. Peppers, la portada de este disco vuelve a incorporar fotografías de personajes entremezclados y los efectos sonoros tienden hacia lo psicodélico. También se incluye un poema de Lennon, "When Christmas Time is Over".
Por si fuera poco, "Christmas Time (Is Here Again)" fue remezclada y limpiada de las apariciones /interrupciones para editarse una versión pulcra que se incluyó en la cara B de "Free As A Bird", single promocional de los discos "Anthology".



Navidad de 1968:

The Beatles' 1968 Christmas Record
Duración 7:48
 Gravado entre noviembre y diciembre de 1968 en distintas localizaciones.
 Publicado el 20 de diciembre de 1968



El sexto disco navideño de los Beatles está marcado por el álbum blanco, pues contiene fragmentos de "HelterSkelter", "Yer Blues", "Birthday"  y "Ob La Di Ob la Da" , aunque no falta el villancico con"Happy Christmas, Happy New Year". Paralelamente, para esa navidad de 1968, Paul McCartney decidió ir por libre y grabarse su propio simple navideño: "Christmas Song 1968", demostrando que la banda no estaba bien.


Navidad de 1969:
The Beatles' Seventh Christmas Record: Happy Christmas 1969Duración 7:39
Gravado entre noviembre y diciembre de 1969 en distintas localizaciones.
Publicado el 19 de diciembre de 1969





En plena crisis de la banda, el disco aparece como un compromiso ya que Paul y John cantan por separado sus respectivos villancicos "This is to Wish You a Merry, Merry Christmas" y "what will Santa Bring Me?", este último con la aparición de Yoko Ono. En la contraportada aparece un dibujo de Ringo. De nuevo, Paul Mc Cartney, volvía a publicar su propio single navideño.



Navidad de 1970:

En 1970, con la banda ya disuelta, se tomó la decisión de compilar todo el material navideño en un solo disco y lanzarlo a precios populares, ya que no estaba compuesto por canciones serias sino que era más bien un divertimento. Se llamó "From Then To You".

Happy Beat Xmass!!!

miércoles, 12 de junio de 2019

DISCOS EN DIRECTO DEL ROCK IMPRESCINDIBLES (III):




TALKING HEADS- STOP MAKING SENSE (1984):




Los Talking Heads gravaron en tres noches de diciembre de 1983 en el teatro The Pantages de L.A. este concierto que se editaría en disco y película (a cargo del director Jonathan Demme) en septiembre del siguiente año. En él encontramos joyas del repertorio de la banda del genial David Byrne como "Psycho Killer", "Burning Down The House" o la archiconocida "Once In A Lifetime" junto con otras maravillas como la versión de "Take Me To The River" de Al Green. Un álbum editado con extensión distinta de canciones en cedé, casette y LP,  en el que la banda ya metida de lleno en el éxito comercial se muestra madura y compacta para desarrollar su particular e inigualable sonido.



NIRVANA- UNPLUGGED IN NEW YORK (1994):



Uno de los momentos cumbres del rock de los 90 tuvo lugar en los estudios de la MTV en Nueva York el 18 de noviembre de 1993, cuatro meses antes del suicidio de su líder y cantante Kurt Cobain a los 27 años. Un directo en el que aparece un arsenal instrumental acústico con el trío (Cobain, Novoselic y Grohl) junto a Pat Smear y Curt Kirkwood (Meat Puppets) a las guitarras, más el cello de Lori Goldston. El repertorio formado por éxitos de la banda totalmente remozadas para la ocasión más versiones titánicas como la "The Man Who Sold The World?" de Bowie con un solo de guitarra épico o tres piezas de sus amigos Meat Puppets. El desazón y la angustia de Cobain invadiéndolo todo y mostrando una dirección artística que la banda ya nunca pudo explorar más. El disco apareció póstumo el 1 de noviembre de 1994 batiendo récords de ventas.



GEORGE HARRISON- THE CONCERT OF BANGLADESH (1971):



El primer concierto benéfico de rock de la historia lo organizó el ex-Beatle George Harrison de la mano de UNICEF cuando tras la disolución de su banda y sus constantes contactos con la India y el hinduismo quiso contar al mundo la desgracia y la pobreza de Bangladesh y recaudar fondos en dos conciertos que se celebraron el 1 de agosto de 1971 en el célebre Madison Square Garden de Nueva York. Con las participaciones estelares de Bob Dylan, Badfinger, su ex-compañero Ringo Starr, su íntimo amigo Eric Clapton, Billy Preston, Leon Russell y el gurú del sitar y de la música india Ravi Shankar, el concierto fue publicado unos meses más tarde con la cruda portada y en forma de triple álbum con notables ventas, aprovechando el tirón de la obra magna del guitarrista "All Things Must Pass" (1970).






THE ALMAN BROTHERS BAND- LIVE AT FILMORE EAST (1971):


El mejor álbum de los Allman Brothers es su primer disco en directo gravado en el Filmore East de Nueva York los días 11 y 13 de Julio de 1971 y publicado en Julio de ese mismo año en formato doble álbum. Tras sus dos primeros discos la banda liderada por Greg y Duane Allman ofrecieron un directo en el que dieron rienda suelta a su Blues Rock con pinceladas jazzisticas en el que aparecen temas de casi 20 minutos cargados de solos de guitarra, líneas de bajo sensacionales, teclados para no olvidar y ritmos imposibles. La portada con la banda posando en el callejón de la sala de conciertos con sus equipos forma parte ya del imaginario del rock.

domingo, 5 de mayo de 2019

Paul Mc Cartney & The Wings: Wild Life (1971) - Red Rose Speedway (1973):



                 


En 1971 la vida de Paul McCartney era ciertamente desconcertante. Con una vida familiar que se había acelerado los últimos dos años, al casarse con Linda Eastman y tener con ella dos hijas Mary y Stella, además de adoptar a la hija de aquella Heathen; sus días transcurrían alejados de los focos de la prensa en la granja escocesa de Kintyre, tras dar un salto al vacío con la traumática separación de los Beatles (con pleitos incluidos) que le llevó al borde de la depresión.
Con dos excelentes álbumes publicados, el casero "McCartney" (1970) y "RAM" que fueron injustamente tratados por la crítica - revalorizados con el tiempo -;  el de Liverpool decidió que debía formar una nueva banda con la que dar rienda suelta a su creatividad  musical a la vez que pudiera compaginar su emergente vida familiar. Por ello, llamó a dos músicos de nombre Denny para completar una formación en la que Linda aportaría voces y unos teclados que por entonces apenas sabía tocar. Son los Denny Laine (ex Moddy Blues), quien aportaría guitarras y voces y Denny Seiwell para la batería. Acababan de nacer los Wings, llamados en los que serían sus dos primeros álbumes "Paul McCartney & The Wings" .
Dos álbumes que ahora se reeditan remasterizados en distintos formatos y versiones, algunos para auténticos coleccionistas pudientes en los que se incluye numerosos descartes y extras.

                     

El primero de ellos, "Wild Life" (1971) , es un disco que si bien nunca aparecerá entre lo mejor de los Wings, hay que contextualizarlo para verlo como un primer acercamiento de una banda que acabó rodando a toda pastilla. Y de ello podemos sacar buenos momentos, como los  arrebatos blues primarios "Mumbo" y "Bip Bop",  el encantador reggae "Love Is Strange" o las dulces baladas de siempre de Paulie "Tomorrow" o "Dear Friend".
Entre los extras contenidos en el segundo disco de la reedición, nos ofrece outakes y grabaciones caseras de algunos de los temas que aparecen en el álbum, demasiado parecidos a los originales dando muestra de la pobre producción de las grabaciones finales. El encanto de estas tomas radica en la calidez del ambiente en las que fueron grabadas, más que caseras, diría que hogareñas.

               

De los extras merecen la pena, "Good Rockin' Tonight" en la que Paul se disfraza de Elvis,  el divertimento "African Yeah Yeah" y sobre todo la en su día controvertida y censurada por la BBC "Give Ireland Back To The Irish",  con la que el rockero se posicionaba en el eterno conflicto nacional irlandés, en un acertado pub rock que aparece en el paquete en doble versión - cantada e instrumental -.

                            


Para la continuación,  "Red Rose Speedway" (1973) se añadió a la formación el virtuoso guitarrista Henry McCullough y se puso mayor énfasis en el proceso de grabación y producción. El resultado no podía ser mejor pues dio con el que muchos consideran el mejor disco de los Wings si no fuera por el  disco que siguió a este , el  exitoso "Band On The Run" (1973).
Razones no les faltan si se escuchan los coros de "Big Barn Bed", el romanticismo naif de "My Love", el rock setentero de primera fila  "Get On The Right Thing", el medio tiempo de tintes country "One More Kiss", la pieza de orfebrería sonora que es  "Little Lamb Dragon" (dulce, tierna y pegadiza), el estandar al piano "Single Pigeon" o  el soul edulcorado "When The Night". Pero aún hay más, como una auténtica pieza de rock progresivo "Loup" digno de los mejores Pink Floyd o King Crimson y un impresionante meddley final "Hold Me Tight/Lazy Dinamite/Hands Of Love/Power Cut", perfectos retales melódicos para el cierre de esta obra magna. 

                      

El segundo disco incluido en la reedición esconde unos extras que no lo son tanto. Capitaneados por el que fue el primer éxito post-beatle del músico, "Live And Let Die" (¡ojo también a la versión no orquestada!), un tema que le encargó George Martin para completar la BSO de la película de James Bond de igual título que el productor estaba componiendo. También el single rockero "Hi Hi HI" (¿High high High por aquello de colocado?) y su cara B a modo de reggae "C Moon",  que obtuvieron cierta notoriedad en las listas de éxitos aún sin ser incluidas en ningún álbum de los Wings. Muestra de la especial prodigalidad creativa que tuvo el genio de Liverpool a lo largo de los años 72 y 73. Lo confirman las también aquí incluidas "Mary Had A little Lamb", "The Mess",  "Best Friend" o "1882" en fresco directo,  "Jazz Street", entre muchas otras.  
"Wings Wild Life" y "Red Rose Speedway" se gestaron entre medio de unas interminables giras que arrancaron en pequeño formato en circuitos universitarios británicos para una vez fogueada la banda dar paso a las masivas  "Wings Over Europe" y "Wings Over America", en los que Mc Cartney  viajó con la familia al completo en un autobús que rememoraba su  fallido Magical Mistery Tour.

                              

Una maravillosa época y banda que, afortunadamente estos últimos años se ha ido recuperando con la reedición a cuenta gotas de sus  discos (también de Macca en solitario), previa lavada de cara en estudio.  Inmejorable excusa para adentrarse en un universo a reivindicar de un músico injustamente marcado por el paso de la sacrosanta banda de los sesenta y que a menudo ha quedado eclipsado por la fuerza de la naturaleza que fue su alma mater artística John Lennon. La realidad nos muestra un genio sin igual y unos discos formidables que esconden demasiadas joyas enterradas para el gran público.