miércoles, 4 de noviembre de 2015

GRANDES DISCOS: On fire (1989) por GALAXIE 500:


La historia de este disco arranca en Nueva Zelanda justo antes del debut de los Beatles y de la "invasión británica" que puso patas arriba los cimientos del rock en los EEUU. Fue en 1963 cuando nació Dean Wareham, y en 1987 cuando se mudó con su familia a una Nueva York que se encontraba en plena movida punk y new wave. En su etapa universitaria en Harvard - por entonces todos querían ser R.E.M. -  conoce a Damon Krukowski (batería) y a su novia Naomi Yang con quien deciden formar una banda, motivados tras haber encontrado en una tienda un single de la ex-banda de un profesor. Al principio Naomi solo iba asesorarles y ayudarles a nivel estético, pero tras el desplante de un bajista que se encontraba a prueba le adjudicaron a ella dicho rol.  Para el nombre adoptaron el de un modelo Ford de los sesenta,  "Galaxie 500".


Apadrinados por Moe Tucker, batería de sus referenciados Velvet Underground, editan unos primeros singles en la discográfica independiente "Aurora". De allí su fichaje por "Rough Trade" y la publicación de tres discos, cuyo punto culminante lo encontramos en el seminal "On Fire" (1989) que reunía todas sus mejores virtudes.

De la mano de voz susurrante e hipnótica  de Wareham   - en ocasiones criticada por falta de potencia- , las guitarras robadas de la tradición del rock sucio neoyorkino se atenúan a la vez que aparecían poliédricas y psicodélicas, a ello se añadía una delicada sección rítmica creando un pop envolvente capaz de llegar al espinazo.

                                     
Es lo que sucede con la crepuscular "Blue Thunder"  o en el trance emocional que supone "Tell Me", dos piezas que parecen conectadas para el arranque de la cara A. Luego aparecen más que nunca las guitarras hipnóticas y enrevesadas en "Snowstorm", y una parte vocal que roza el lamento en "Strange", mientras los guitarrazos dejan constancia de que se trata de composiciones que podrían tocarse a todo trapo. "Leave The Planet" entrevé el poso de Joy Division, aunque aquí la angustia se canaliza de modo distinto. En la delicada "Another Day"  Naomi pone la voz y la emoción, luego se le añadirán unos desvaríos guitarreros y la voz de Wareham. Maravilloso es también el desarrollo final de "When Will You Come Home".
En la final "Isn' t It a Pity" del "All Things Must Pass" de George Harrisson redefine la original aportándole intimismo y dramatismo, a pesar que la idea era incluir un sitar interpretado por el propio Beatle. Es la versión que nunca falta en los discos de Wareham.

                 

Aunque  "On Fire" es considerado un hito, en realidad los Galaxies nunca pasaron de banda alternativa y de culto, con grandes críticas eso sí, pero sin alcanzar grandes llenos ni cotas de ventas. La aventura acabó a los cuatro años de empezar durante la desastrosa gira posterior al  "This Is Our Music" (1990)  en la que teloneaban a los "Cocteau Twins" y en la que no faltaron las  peleas e incluso agresiones físicas entre los componentes de la banda ni tampoco  el abandono de Wareham en plena ruta.
El fatal desenlace puso en órbita al propio Wareham, para grabar material antes de reunirse a  Stanley Demensky (The Feelies) y Justin Harwood (The Chills) para un nuevo proyecto "Luna", con el que profundizó y quizás mejoró la herencia de su primera banda. Pero eso es ya otra historia.

TELL ME:

Tell me, one more time
You like the shoes I wear
Tell me, as you leave
You really couldn't care
I bought all the drinks
And I paid for your friends
Jesus, can't you see
I'm goin' 'round the bend?
Step into my shoes
And see things as I do
Step inside this house
You know, I'd love you to

How come you can't see
The things you left behind?
How come you can't see
I'm goin' 'round the bend?

viernes, 30 de octubre de 2015

ESPECIAL PULP: 20 años del Different Class:


Tal día como hoy de hace 20 años la banda inglesa PULP sacó al mercado el disco "Different Class", en medio de la fiebre del Brit Pop. Pero ellos ya hacía desde 1978 que se habían formado como grupo con un historial musical y reivindicativo en la Shefield de finales de los setenta y principios de los ochenta.  Aunque a decir verdad no es hasta 1983 cuando publican su disco debut "IT" como Pulp.
Desde entonces la carrera de Pulp arrojó siete buenos discos de estudio, y una popularidad a mediados de los noventa hasta su disolución de 2002 después de la edición del que es hasta la fecha su último disco "We Love Life" (2001). Casi diez años después, en 2010 volvieron a dar una serie de directos hasta finales de 2012 en el que dieron un concierto en su ciudad natal Sheffield, que quedó retratado en el fabuloso documental "Pulp: A film About Life, Death And Supermarkets".
Aprovechando la efeméride vayamos a repasar su carrera a través de sus discos de estudio y a través del mencionado documental, que ningún fan de la banda debería perderse.

1983 - IT

1987 - FREAKS

1992 - SEPARATIONS

1994 - HIS ' N HERS (#9 UK)

1995 - DIFFERENT CLASS (#1 UK)


1998 - THIS IS HARDCORE (#1 UK, #114 US)


2001 -  WE LOVE LIFE  (#6 UK)

PULP : A FILM ABOUT LIFE, DEATH AND SUPERMARKETS.
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Dir.- Florian Habicht- UK 2014 (90 Min).
Maravilloso homenaje audiovisual que la banda de Jarvis Cocker regaló a sus fans y a su ciudad natal Sheffield para conmemorar el concierto que dieron en aquella ciudad justo antes de su retirada a finales de 2012. Con un precioso inicio que te deja clavado en la butaca, el resto del metraje dan voz a distintos personajes  anónimos de la ciudad que van narrando sus vidas cotidianas y su relación con la banda del “Different Class”, junto con entrevistas a sus miembros, imágenes de archivo y secuencias del concierto. Un concierto, dicho sea, grabado de una forma magistral que logra hacerte sentir como si estuvieras allí.
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Con momentos destacables como el “Help The Aged” cantado por unos ancianos fabulosamente afinados o las coreografías y bailes histriónicos de Jarvis, el visionado nos muestra la cara mas humana de la banda a la vez que nos acerca sus éxitos como “Disco 2000”, “This Is Hardcore”, “Babies” o  “Felling called L.O.V.E.”.
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Por el camino descubrimos el carácter excesivamente presumido de Jarvis, la artrosis crónica de Candida Doyle, el patrocinio de Pulp al equipo de fútbol de la hija de Nick Banks (batería) o a un humilde Mark Webber (guitarra) que no parece que haya tocado nunca en una banda con semejante revuelo.
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Y el final con “Something Changed”, como guinda a un excelente documental que muestra la grandeza de un grupo  pop de “gente común” con un legado musical para no olvidar.
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IDEAL PARA: La tercera edad, los carniceros, quiosqueros, las enfermeras de Atlanta, los fugitivos de Londres, quienes quieran aprender a cambiar una rueda de un coche, los teenagers y, en general, la gente corriente.
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sábado, 24 de octubre de 2015

DISCOS DEL 2015: JASON ISBELL- SOMETHING MORE THAN FREE:


En 2012 Jason Isbell estuvo internado en un centro de desintoxicación de Nashville por sus problemas con la bebida y con las drogas. Recuperado, grabó el excelso "Southeastern" (2013)  que se coló entre los mejores discos de su año. En los doce cortes que lo componían el cantautor cantaba su vuelta de los infiernos y celebraba el premio que es la vida. Además de esa gloriosa catarsis, ese mismo año se casó con su violinista (y también compositora) Amanda Shires, quien le había ayudado a salir del pozo.
                          
Ahora, han pasado dos años y la vida del de Green Hill (Alabama) se encuentra más estable que nunca, asumiendo una madurez que este mes se traducirá en el nacimiento de su primogénita. En este contexto es como el ex Drive-ByTruckers ha compuesto y registrado el que es su quinto larga duración de estudio en solitario, producido de nuevo por Dave Cobb y en el que confirma su recuperación en un nuevo canto a la vida más sereno y maduro que su predecesor.
Narrador de paisajes familiares, clases trabajadoras y de la vida cotidiana de la gente de a pie, el nuevo material nos trae intimismo, ternura y calidez, a través de once sinceros medio tiempos folk en los que da rienda a sus aprendizajes en el góspel y el bluegrass.


Es el caso de "If It Takes A Lifetime" que suena como una versión serena y relajada de The Band, "24 Frames" en cambio trae a la mente a Steve Earle. “Children Of Children” evoca una tristeza que remata con un contundente solo. Desgarradora es también "Something More Than Free" con un piano y un slide guitar al servicio de la melancolía. "Flagship" y  “Speed Trap Town” son perezosas y desnudas baladas a la guitarra acústica.  En “Palmetto Rose", en cambio adopta un tono bluesy que podría colar en el repertorio de su anterior banda.
"Hudson Comodore" está hecha para el lucimiento del violín de su esposa  y la final "To A Band That I Loved" está dedicada a los Drive-By Truckers por aquello de "and I was 22 backwoods years old" que es la edad que tenía el bardo cuando entró con aquellos para grabar "Southern Rock Opera" (2001).
                  

Redimido por su anterior disco, "Something More Than Free" nos trae a un músico remozado y liberado que confirma un potencial que le permite codearse con grandes como Alejandro Escovedo, Lucinda Williams o Justin Townes Earle. Casi nada.


Por Alejandro Guimerà

lunes, 19 de octubre de 2015

THE SONICS en la Sala Bikini (Barcelona) el 14/10/15:




En una entrevista reciente el guitarrista de The Sonics Larry Paypa contaba que en su gira europea del año pasado conoció al líder de los Hives Nik Almqvist quien le contó que cada vez que su banda tocaba una canción suya su público se volvía loco. Su sorpresa fue que las canciones que creía que habían quedado en el olvido hubieran llegado tan lejos. La verdad es que el reconocimiento de The Sonics, aunque tardío, siempre ha estado allí entre las bandas proto-punk, punk y garage, que al igual que le pasó en su día a la Velvet Underground, siendo esenciales para entender la evolución del rock su fama nunca ha estado a la altura.

Así es como el pasado día 14 de octubre teníamos una cita con la mismísima historia en Barcelona. Habíamos escuchado su último trabajo "This Is The Sonics" (tras casi 50 años de letargo musical) y nos sabíamos al dedillo sus grandes temas, desconociendo del todo su estado de forma actual. Y las expectativas fueron superadas con creces, ya que el quinteto se conserva a las mil maravillas ofreciendo un sonido potente y actual a pesar de la edad de sus componentes. Con la batería del miembro no original Dutsy Watson a ritmo frenético (y de un chaval de 15 años), el resto le van a la zaga sin que aparentemente parezca que hagan esfuerzo alguno. La guitarra de Larry ya no tiene la simplicidad del garage sesentero y luce con sus solos pluscuamperfectos, mientras que los teclados de Gerry Roslie nos transportan en el tiempo, el bajo del regordete Freddie Dennises aporreado con la métrica de un reloj suizo y el saxo y la armónica de Rob Lind (un cruce entre Ancellotti y Vargas Llosa) adornan todo el frenético arsenal. Fue precisamente Rob quien hizo de maestro de ceremonias presentando las canciones y desplegando simpatía. Mientras que las voces principales se las repartían entre Gerry (mas entendible y delicado) y Freddie (mas salvaje y desgarrado). Las camisas negras con motivos Tex-Mex ponían la guinda a un pastel que empezó a hornearse en la América de Kennedy en un humilde garaje repleto de teenagers.



Con ese espíritu las canciones fueron sonando en la abarrotada sala Bikini. En los comienzos “He’ s Waitin’” y “Cinderella” del Sonic Boom (1966), esta última con el productor de lo nuevo Jim Diamond al bajo. Precisamente este es muy culpable del sonido contemporáneo de los recientes temas – no en vano proviene del mundo White Strypes y Black Keys- , bien recibidos, aclamados y conocidos: son los “Shot Down”, “Be A Woman”, “Bad Betty” o “Look a Little Sister”

Tampoco faltaron las versiones de “Money”, que sonó como si la interpretaran los mismísimos Beatles de la época de Hammburgo, el estándar rockero “Louie Louie” que tan inspiró a su discípulo Iggy Pop, “Have Love Will Travell” también de Richard Berry o “Keep On Knockin’ ” de su ídolo Little Richard, salvaje y de teclados enajenados como la original. ¿Y quien se pudo resistir al ritmo contagioso de “Dirty Robber”? fabulosa pieza del debut de los Sónicos, que tomaron prestada de sus contemporáneos The Wailers.

                                                 

Para la recta final, varios tiros seguros. Para cerrar el set una esperadísima “Psycho”, que nos recordaba el lujo del concierto, pues muchas veces la habíamos bailado en discotecas y bares. Los bises, una gran “I Don’ t Need No Doctor” de Ray Charles incluida en el flamante tercer LP y sus particulares hits “Strychnine” y “The Witch”, salvajes como nunca imperecederas como siempre.



Fue el privilegio y la gozada de presenciar a estas auténticas leyendas del rock que aún mantienen intacto su fuelle y su carisma. Pioneros discretos y banda de culto para minorías. Surgidos como un grupo de amigos que buscaban pasar el rato acabaron por escribir una página de la historia del rock’ n roll.

Por Àlex Guimerà

viernes, 2 de octubre de 2015

DISCOS DE 2015: THE SONICS- THIS IS THE SONICS:


Cincuenta años se cumplen desde que los Sonics publicaran “Here Are The Sonics”, la pedra rosetta del sonido garage rock. El álbum confirmaba el surgimiento de una corriente que siguieron cientos de bandas americanas que apostaban por el rock’ n roll primario basado en la energía juvenil, la espontaeidad e inmediatez, la sencillez métrica de las canciones y la carencia de grandes recursos.  En esa época también surgirían otras bandas para la posteridad como los “Count Five”, “The Seeds” o los chicanos “Question Mark And The Misterians”. Fue una oleada efímera que apenas llegó a finales de los sesenta y que, a pesar de todo, dejó huella diez años más tarde con el movimiento punk y  con otras bandas que fueron por libre como “The Cynics”, “The Fleshtones” o los incomensurables  “Flamming Groovies” que hicieron suyas las premisas garajeras.
                                         

Mucho tiempo ha transcurrido desde entonces y nos encontramos inmersos en el milenio de los ipods, en el reinado de la electrónica y las bases rítmicas, las redes sociales y los coches híbridos. Ya nadie canta al surf, a los cilindros de sus descapotables o la chica más guapa del baile.
Y es en este contexto cuando los “Sónicos” vuelven para publicar su cuarto álbum de estudio – que sigue a los clásicos “Here Are The Sonics” (65), “Boom” (66) y “Introducing The Sonics” (67) -  para el cual han tenido que pasar casi cinco décadas.

Un “This Is The Sonics” que no resulta para nada innecesario o prescindible, pues sus doce cortes confirman que estos iconos del rock no se encuentran oxidados y si en plena forma en su madurez en la que aún tienen cosas que decirnos. Con unos arreglos que pulen de lo lindo para que su sonido parezca actual y clásico a la vez (en la onda del excelso “Going Back Home” de Wilko Johnson-Roger Daltrey del año pasado), y la introducción coherente de saxos y pianos, las guitarras llegan afiladas como nunca, y la voz visceral como antaño. Ni que decir de los ritmos enajenados de la batería siguen intactos para mantener el espíritu de la banda.


Con estas premisas aparece la bestial “Be A Woman” con su riff a lo Clash y los gritos desenfrenados,  el single “Bad Betty” con su batalla Hammond y saxo, “The Hard Way”   con las teclas del piano a punto de saltar antes del estribillo surf, la frenética “The Hard Way”, el rock’ n roll clásico de “Look A Little Sister”, los riffs Kinks de “I Got A Number”   o “Sugaree” en la que invocan al mejor Little Richard. También la versión de  “I Don’ t Need No Doctor” de Ray Charles que suena puro rythm n blues salvaje mientras que “You Can’ t Jutge A Book By The Cover” de Willy Dixon (vía Bo Didley) abusa algo de los vientos pero logra dominar los cambios de tiempo. La otra cover del disco “Leaving Here” de Eddie Holland destaca por su desgarro vocal y por su ritmo backbeat.  La nota curiosa la pone la ecologista “Save The Planet” cuando dice “save the planet it’s the only one with beer”, Yeah!

Un disco en el que quizás no haya la angustia ni la lívido juvenil que tenían en los sesenta, aunque si hay mucho de su ardor y enajenamiento. Y eso es lo apabullante de todo el asunto, el como los de Tacoma han conservado su esencia y sobre todo como han sido capaces de ofrecernos un  rock muy honesto desde la furia que les encumbró en su día.


Por Alejandro Guimerà

lunes, 21 de septiembre de 2015

DISCOS DEL 2015: WILCO- STAR WARS:



A mediados de Julio nos llegó la sorpresa. Wilco regalaban la descarga de un nuevo disco a través de su web a cambio de una dirección de correo electrónico. Once nuevos cortes editados a través de su discográfica dBpm Records que hacían su décimo larga duración - sin contar con los dos fabulosos volúmenes del "Mermaid Avenue" que grabaron con Billy Bragg a finales de milenio-. Sin renunciar a la venta de la publicación física en CD y vinilo, no queda claro si la jugada de los de Chicago buscaba denunciar los abusos de la industria musical (a la que ya no pertenecen) o bien oponerse a las descargas ilegales. Según Jeff Tweedy la única razón era "porqué les parecía divertido dar una sorpresa".


Y es el efecto sorpresivo el primero que ha alcanzado al fan de la banda, pues ni previamente había habido anuncios de sesiones de estudio y visto desde fuera se veía al bueno de Jeff demasiado ocupado con su proyecto familiar Tweedy (junto a su hijo Spencer) como para sacar tan rápido la continuación de  "The Whole Love" (2011). Con esta sensación de cierta improvisación y divertimento - que corroboran el título y la portada naif del gato -, que nadie espere que lo nuevo se englobe entre lo mejor de los herederos de Uncle Tupelo, pero tampoco vayan a pensar en una decepción, pues el talento de estos tipos no lo va a permitir nunca y siempre que traen algo nuevo ofrecen cosas interesantes.

Especialmente su universo sonoro particular que planea en todos los rincones de este plástico de poco más de media hora de duración en forma de desarrollos instrumentales vanguardistas sin abandonar las estructuras del country- rock tradicional. Así, aparecen los efectos noise, los guitarrazos herederos de la new wave, las sintonías velvetianas y sobre todo el brillo melódico característico de la banda.
De este modo encontramos piezas instrumentales que firmarían los Sonic Youth o los Pavement más juguetones ("EKG"), brisas loudredianas ("The Joke Explained") o johncaleianas ("You Satellite") , medio-tiempos country-pop ("Taste The Celing"), violentos guitarrazos bajo efluvios Arcade Fire ("Pickled Ginger"), baladas desnudas al estilo de "Jesus etc." ("Where Do I Begin"), los Wilco más vistos ("Cold Slope"), hits pegadizos para sus set-list futuros ("More...") y auténticas odas lennonianas ("Magnetized").

                              

Como siempre sucede con los padres del Alt-Country, hay mucho para ver y escoger en este disco con nombre de saga cinematográfica. Matices y sensaciones múltiples emanadas de unas canciones que a buen seguro seguirán conservándose con el paso del tiempo.


Por Alejandro Guimerà

jueves, 10 de septiembre de 2015

YO LA TENGO en el Tibidabo Live Festival (4/09/15):



La grandeza de los Ira Kaplan, Georgia Hubbleyy James MC New no se puede medir con palabras. Esenciales para comprender la evolución del rock en los noventa, van pasando los años y siguen manteniendo el tipo. Su inconformismo con el arte de las guitarras y la batería les ha llevado a adoptar formas muy dispares que acaban dominando a la perfección. Desde interpretaciones de los ambientes más delicados, al pop más comercial y saltarín o a las distorsiones mas rudas y experimentales. Disco tras disco el trío nos sigue ofreciendo cosas nuevas. Para este año apenas recuperados del desorbitante "Fade" (2013) nos han colado un excelso "Stuff Like That There" con auténticas versiones y reinterpretaciones de temas de algunos de sus artistas favoritos en un tono que les asemeja a los Belle & Sebastian más austeros instrumentalmente y delicados emotivamente.
Con este chip fue como llegaron a este maravilloso festival con un emplazamiento sin parangón como es el Tibidabo Live Festival, y con un tiempo desfavorable para hacer subir a la gente hacia la montaña.

                                            
Encima de un escenario en el que se habilitó unos toldos algo pachangueros, el combo apareció y enseguida nos dejó atónitos con su talento. Para abrir boca,  "From A Motel 6" del glorioso " Painful" (1993) con unas distorsiones de guitarra que les hermanan con los Sonic Youth si no lo hacen con el Shoegazing. Habría muchas más. Es esa cara de los YLT mas rockera, aquella en la que las seis cuerdas transitan en efectos imposibles, elevando los temas hacia climas desgarradores de la mano de un Ira enajenado por sus contorsiones y espasmos. El arsenal rockero se completaba con la potencia de la batería y su variedad de tempos, baquetas, sonidos (metales, tambores,...).
                               
Mención aparte merece el bueno de James, pues su impasibilidad e inexpresión contrastan con su meticulosidad y exactitud en la ejecución de las líneas de bajo (también lo vimos a los tambores en perfecta sincronía con su compañera) y en el control de su parcela sonora.
Entremedio Ira dijo que hacía una bonita noche y elogió las vistas a la ciudad. Luego atacaría los teclados y cantaría con ese tono displicente heredero de su admirado Lou Reed.
Otra de las caras que mostraron fue la acústica con Georgia a las escobillas de un tambor para abordar, entre otras, la preciosa versión de los Special Pillow " Automatic Doom" del nuevo disco con las voces de Ira y Georgia perfectamente acopladas con ese aire naif nostálgico que los hermana con los Kings Of Convenience. También la dulce  "My Heart' s Not In It" (original de Darlene McCrea) cantada solo por ella.

                                         
Más lejanos fueron los clásicos "Autumn Sweater" del disco "I Can HearThe heart Beating As One" de  1997 como la poppie "Stockholm Syndrome" con James a las voces. Precisamente en este disco aparecía una fantástica reinvención de "Little Honda" de los Beach Boys, en cuyo single incluyeron como cara B "By The Time It Gets Dark" de Sandy Denny que tocaron en versión relajada.
Maravillosa interpretación de "Ohm" alargada y elevada hasta lo imposible para nuestro deleite.
Para los bises montaron un set acústico con Ira a la guitarra desenchufada, James al bajo y Georgia como solista, cantando las peticiones del público como "Big Day Comming" o  "You Can Have It All" - benditos coros - y "The Whole Of The Law".



Era el fin de un concierto de casi dos horas que tuvo como aperitivos al dueto vasco "Niña Coyote Eta Chico Tornado"  cuya guitarra y batería  consiguen llenar a lo bestia con su rock duro y los holandeses "Black Box Red" que transitan entre el grunge y el rock emo, cancelando los otros conciertos programados por culpa de la lluvia.

Por Alejandro Guimerà

Publicado en http://notedetengas.es/cronica-del-concierto-la-tibidabo-live-festival-040915/

sábado, 5 de septiembre de 2015

CITAS DE ROCKEROS (V): LA INSPIRACIÓN:



Las canciones me llegan cuanto mas aislado estoy en el espacio y en el tiempo (BOB DYLAN)
Nunca te doblegues al primer fracaso, ni al primer comentario que te hagan... porque más que te derrumben un sueño, te los derrumbas tú mismo (ELVIS PRESLEY)
En la vida real, el que no se rinde es todo un valiente (PAUL MC CARTNEY)

La inspiración y la capacidad de trabajo van de la mano (JACK WHITE-WHITE STRIPES) 
Ser cantante es un don natural. Significa que estoy utilizando en el mayor grado posible el don que Dios me dio para usar. Estoy feliz con eso (ARETHA FRANKLYN)
Atravieso grandes crisis cada pocos meses, pero luego me tienen picos grandes de la fe y la creatividad. Soy una extraña clase de animal (BRIAN MAY-QUEEN)
Es asombroso lo mucho que puedes aprender si tus intenciones son serias (CHUCK BERRY)
Quiero hacer una música tan perfecta que se filtre por todo el cuerpo y pueda curar enfermedades (JIMI HENDRIX)
Realmente no importa con qué equipo estás tocando, tu sonido es tu cerebro y tus dedos (EDDIE VAN HALEN)

Nunca es fácil escribir una canción. Es la cosa más difícil que hacer (STING-POLICE)

La música está siempre conmigo. A todas horas tarareo o silbo alguna canción. La música es belleza, felicidad (BRIAN WILSON - THE BEACH BOYS)

He escrito muchas canciones acerca de los ingleses, tengo que ir a otra parte (RAY DAVIES-THE KINKS)
Toda mi vida artística siempre se ha basado en cambiar, cambiar, cambiar, seguir adelante, seguir adelante. Es la única cosa que me parece interesante (PAUL SIMON)
Pero en mi imaginación todo esto desarrollado y empecé a mezclar canciones populares antiguas con el ritmo Beatles y llevarlos a Greenwich Village y jugar con ellos para la gente de allí (ROGER MCGUINN-THE BYRDS)

Cada canción tiene su propio secreto que es diferente de otra canción (MARK KNOPFLER)
Tan pronto como comienzas a creerte importante, te vuelves menos creativo (MICK JAGGER)


Tengo una bolsa de palabras, y cuando uno de nosotros viene con una buena melodía, me veo en la bolsa para ver si algo encaja. Si no ocurre nada, me siento y trato de poner sobre el papel lo que la melodía me hizo sentir (ROBERT SMITH-THE CURE)

Dejarte la vida componiendo una canción para que sea buena y que lleguen otros repitiendo la misma frase cincuenta veces sea un exitazo (JACK WHITE-WHITE STRIPES) 

Hago mi mejor trabajo cuando estoy en el dolor y la confusión (STING)

Creo que escribir canciones cambió cuando los grupos comenzaron a pasar más tiempo en el estudio (RAY DAVIES-THE KINKS)


miércoles, 26 de agosto de 2015

DISCOS DE 2015: ALABAMA SHAKES/ SOUND & COLOUR:


Juegan en la liga de los Black Keys, de los últimosArctic Monkeys, de My Morning Jacket y del granJack White. Precisamente este se declaró fan suyo en su debut de hace tres años Boys & Girls. Y es que como todos los mencionados , los Alabama Shakes han puesto en primera fila de atención mediática las sonoridades de raíz, además de dotarlas de cierta modernización. 

De la mano de su imponente solista Brittany Howard, debutaron fusionando los sonidos de pura cepa del sur de los Estados Unidos como son el soul y el south rock. Como si recogieran retales deOtis Redding y los juntaran con otros de losAllman Brothers, con una voz al mando que mezclaba Aretha Franklin y Janis Joplin. El resultado daba un sonido puro, sincero y potente. 
Ahora en 2015 esta arrolladora banda se enfrentaba al enorme reto del segundo disco y de confirmar tan contundentes credenciales. Con Sound & Color han intentado evolucionar en cierto modo, añadir más matices y complejidad a su fórmula, y parecer algo más modernos sin perder la identidad. El resultado ha dado voces dispares con críticas que los han encumbrado hacia el Olimpo de los dioses del rock junto con otras que los han defenestrado y repudiado con todas las fuerzas. 

A nuestro entender, la valoración resulta mucho más sencilla, si bien el disco no consigue el impacto inmediato del debut - en el que el componente nostálgico de recuperar las texturas clásicas tenía mucho que ver- ; los flamantes 12 cortes suenan bastante bien e incorporan un esfuerzo de producción de sus creadores que busca eludir la fácil reiteración. 


Así, encontramos la que titula el disco que evoca a ciertos momentos de la Motown de principios de los setenta, o This Feeling y Guess Who que siguen la tendencia aunque son composiciones más suaves y místicas, todas magníficamente interpretadas. Más contundente y eficaz es Don' t Wanna Fight, single de presentación directa a las listas de éxitos, con su línea de bajo funky, la voz aguerrida y los falsetes, y en medio de ello unas sutiles guitarras que la dotan de un clima oscuro. 

Future People perfectamente la podría haber firmado los Arcade Fire , The Greatest es southern soul sucio que puede llegar a recordar a los primeros Strokes Shoegaze no tiene nada que ver al género que encumbróInglaterra a principios de los noventa y sí en cambio mucho con lo que los Kings Of Leon llevan años haciendo. Para Miss You se despojan de todos los ropajes para bajar a las profundidades soul. Desnuda y sentida llega a calar por la pasión que evoca este talento de la naturaleza llamado Brittany Howard

Son algunos de los pasajes de este buen disco que es Sound & Color, que aunque sin ser una obra maestra se deja escuchar y alcanza el nivel esperado para estos tipos sureños que siguen llevando el rock de raíces a nuestras juventudes. 

Por Alejandro Guimerà

miércoles, 5 de agosto de 2015

DISCOS DE 2015: THE VACCINES/ ENGLISH GRAFITTI:


No es casualidad que los de West London publiquen material justo antes de verano.  Para la ocasión no hay anuncios de cervezas mediterráneas por entremedio, pero si  bastantes ganas de convertirse en la banda sonora de los días festivos y soleados. Ese es el espíritu que siempre ha acompañado a este cuarteto que desde sus inicios ha optado por lado optimista de la vida eludiendo un tremendismo que quizás encaja mas con sus influencias.
Anticipado en marzo con el single "Handsome" y  a principios de mayo con  "Dream Lover", este "English Grafitti" llegó a las tiendas  (a pocos días de estrenar junio) con la llegada del buen tiempo. Con la producción a cargo de "Dave" Fridmann (Flamming Lips, MGMT, Tame Impala o Mercury Rev entre muchos otros)  y Cole M. Greif-Neil (Beck), sus manos se dejan notar en un disco muy ecléctico en dónde mezclan una amalgama de texturas: desde el indie rock adolescente marca de la casa (de influencias post-punk), al surf punk, pasando por la psicodelia y  por el synth pop. Según su líder y vocalista Justin Hayward-Young aspiraban a sonar como los Woods, aunque al final el resultado ha dado su sonido característico impregnado de sintetizadores y efectos sonoros artificiales en perjuicio de una menor inmediatez guitarrera que sus antecesores.
Como arranque las citadas "Handsome",  que es single perfecto, pegadizo y directo,  de aromas ramonianos y  guitarras Strokes, más un carismático "ppppp so preeetty";  y,  "Dream Lover", que se inicia como si fueran los más recientes Arctic Monkeys aunque su culminación recuerda otra banda de hypes-británicos Kaiser Chiefs.


Todo hace pensar que "Give Me A Sign" pueda  ser el próximo sencillo de promoción (si lo hay), la pieza bien lo merece ya que podría haberla escrito el mismísimo Brian Wilson, con su pop redondeado, melódico y perfectamente adornado con arreglos y voces.
La festiva "20/20" nada entre frenéticos guitarrazos, coros Beach Boys  y ritmos a lo "Close To Me" de los Cure. La balada lennoniana "(All Afternoon) In Love" incluye retazos ambientales de última generación, "Denia" es pop ochentero y "Want You So Bad" es psicodelia relajada.
En "Radio Bikini" surfean por el asfalto y en "Maybe I Could Hold You" bordan las voces en el estribillo antes de cerrar el álbum con la instrumental  "Undercover".


 Con este tercer álbum (mas el EP "Melody Calling" de 2013) la banda continúa con el ritmo vertiginoso en el que ha andado desde 2011: incontables premios, tres álbumes, superventas, singles en los primeros puestos de las listas, incesantes giras (no han parado de pasar por nuestros festivales veraniegos), grandes elogios de la prensa... Pero no solo de ritmo viven las bandas, pues hay que valorar de ellas su calidad, evolución y rumbo. Por el momento me atrevería a decir que estamos ante una buena banda que hace todos los esfuerzos para ser grande sin acabarlo de conseguir. Al menos nos endulzan los veranos en el intento.

Por Alejandro Guimerà