sábado, 19 de marzo de 2011

GRANDES DISCOS: Black Sabath (1970) por BLACK SABATH:

En diciembre de 1969 en el festival de Porsmouth y en pleno concierto de los Rolling "majestades satánicas" Stones un joven de raza negra fue vilmente asesinado por uno de los miembros de los Hell´s Angels que eran quienes se encargaban de velar por la seguridad del evento. Con esta tragedia la década del amor y de la paz ponía su punto final.
En enero de 1970 una nueva banda de semblante y nombre controvertido publicaban su primer single "Evil Woman". Con el recién estrenado decenio se daba pistoletazo de salida a una nueva era que rechazaba de manera radical todo lo anterior.
Por entonces los Black Sabath -nombre adoptado por una película de terror de serie B- acababan de firmar un contrato con la industria Phillips Records a través de su filial Vertigo e inmediatamente se metieron en el estudio para grabar el que iba a ser su disco de presentación.
Para llegar hasta aquí, Tonny Lommi (guitarra) y Bill Ward (batería) compañeros de escuela tuvieron que reclutar a Geezer Buttler (bajo) y a Ozzy Osbourne (solista) y patearse todos los antros de su Birthminham natal hasta que se hicieron con un nombre entre la juventud inglesa.
Como ya hicieron en su día los Kinks, los Who y sobre todo los Cream, el nuevo cuarteto subieron a todo trapo el volumen de sus amplificadores con la clara intención de poner al límite sus instrumentos. La batería también tenía que ser violenta como nunca. Influenciados por el blues de los mencionados Cream, Hendrix o pioneros de la talla de Howin´Wolf o Muddy Waters, empezaron a perfilar una estructura musical propia que iba a romper con todo: ritmos contundentes, guitarras complejas y a veces distorsionadas, eternos solos y grandes dosis de furia, energía y virtuosismo.
La temática de sus canciones también quería ser reaccionaria con lo que hasta entonces se había estilado ya que lejos de los ideales hippies se fijaron en el lado oscuro de la vida: el ocultismo, la muerte, lo sanguinario y en todo aquello capaz de crear temor en el oyente. La idea surgió con la propia canción "Black Sabath" y suponía trasladar al rock las emociones que causaban en el espectador el cine de terror. Se trataba de estimular a sus fans y en última instancia plasmarles la crudeza de una realidad que chocaba con el falso mundo de flores en el que parecía que muchos se encontraban viviendo. Para sus indumentarias el grupo optó por el predominio del negro, el cuero y las largas melenas.


El debut de "Black Sabath" se presentaba con una portada visualmente significativa y con ediciones distintas para Europa y Norteamérica (en la que no se incluía el single "Evil Woman" y se añadían "Basically", "Wasp", "Wicked World" y "A Bit Of Finger").
Aunque en ambos lados del charco, y a modo de maldita premonición, lo primero que aparecía al poner el vinilo en el tocadiscos era el sonido de una tenebrosa lluvia y el redoblar de unas campanas de la muerte. El latido de estas terminaba por mutar en una inquietante guitarra que daba paso a un soberbio y acelerado final. Era "Black Sabath" del disco Black Sabath del grupo Black Sabath.
Pero también había mucho mas en el disco. Como el blues de “The Wizzard”, con la carismática harmónica de Ozzy que no era capaz de eclipsar su voz maléfica ni la afilada guitarra de Lommy. O la presencia de Cream y sus enseñanzas en “N. I. B”. Y "Sleeping Village" y "Warning" que son en realidad partes de una misma e casi inacabable canción,. De apertura baladera a tono de guitarra acústica es todo un festival de solos de guitarras electricas que cobran vida por si mismas.
Y solo para el viejo continente "Evil Woman" con su estribillo facilón, su marcado ritmo del bajo y un memeorable riff, mas a la onda del rock que había estado triunfando hasta aquel momento.
En poco tiempo sacaron "Paranoid" y "Master Of Reality" sus otros dos trabajos esenciales y los que los catapultaron a un desmedido estrellato que quizás nunca han acabado de asimilar.
Muchos han atribuido a los Sabath y en especial a esta obra la paternidad de la música "Heavy Metal" - con perdón de los Deep Purple y de los Led Zeppelin - pues quizás en ellos se encuentra mucho del verdadero espíritu de un género cuya diversificación y seguimiento parecen casi infinitos. Lo cierto es que, a pesar de que su cabeza visible Ozzy Osbourne se haya perdido en las drogas o en lamentables derroteros de exhibicionismo comercial dentro de realitys shows para la MTV, o que sus miembros se hallen desunidos e inmersos en continuos pleitos sobre los derechos sobre el nombre de la banda; su influjo aun se deja sentir cuarenta años después. Y no sólo porque sus miembros aún sigan en activo dando fuertes coletazos sino por la herencia de sus inicios en los que tuvieron la grata virtud de ser pioneros en descubrir un filón para el rock que difícilmente tardará en agotarse.
Por Àlex Guimerà



Black Sabath
What is this that stands before me?
Figure in black which points at me
Turn around quick, and start to run
Find out I'm the chosen one
Oh nooo!

Big black shape with eyes of fire
Telling people their desire
Satan's sitting there, he's smiling
Watches those flames get higher and higher
Oh no, no, please God help me!

Is it the end, my friend?
Satan's coming 'round the bend
people running 'cause they're scared
The people better go and beware!
No, no, please, no!

viernes, 25 de febrero de 2011

GRANDES DISCOS: Do You Believe In Magic (1965) por THE LOVIN´ SPOONFUL:

El Greenwitch Village de New York fue a principios de los sesenta un importante foco de reunión para la música folk que por entonces se encontraba en pleno auge. Allí es dónde un joven Bob Dylan dio sus primeros pasos y dónde un mas maduro Fred Neil (autor de Everybody´s Talkin´) era considerado ya toda una leyenda. Otro habitual del lugar fue John Sebastian, hijo de un virtuoso de la harmónica clásica, quien se iba fogueando de pub en pub del que había sido su barrio natal aunque al mismo tiempo no paraba de estudiar la música americana mas arcaica.
Según parece el músico se reunió con a sus amigos Mama Cass, Denny Dogerthy y el canadiense Zal Yanovsky en casa de aquella para ver la primera de las actuaciones de los Beatles en el Show de Ed Sullivan, tras la cual quedaron tan impactados que decidieron formar su propia banda a la que acabarían llamando “The Mugwumps”. La nueva sociedad, no duraría mucho aunque sorprendentemente tuvo una mas que fructífera ruptura ya que de ella surgieron dos bandas que a día de hoy aún se antojan del todo imprescindibles. Por un lado Cass y Dogerthy se mudaron de costa para formar a los archiconocidos “The Mama´s And The Papa´s”, mientras que sus hasta entonces compañeros y guitarristas se quedaron en la Gran Manzana para unirse al bajista Steve Boone y al baterista Joe Butler en lo que serían “The Lovin Spoonful”.
Con una estética beatnick, los Spoonful fueron alumnos aventajados de los Byrds ya que supieron aunar lo mejor de las emergentes bandas británicas con el sonido tradicional americano especialmente blues pero también folk, “jug-band”, country, y en ocasiones incluso añadiendo elementos del sonido Motown, lo que hicieron desde una sencillez y frescura muy personal dando como resultado adorables y alegres canciones pop que enseguida coparon las ondas de las radios de todo el país. Sin grandes denuncias sociales ni profundas revelaciones, este nuevo hibrido del folk y del rock de los Spoonful se caracterizaba además por sus ligeras letras de escasas pretensiones y sus espontáneos estribillos, algo complicado de conseguir y que no debe dejar de desmerecer el enorme talento y capacidad creativa de la formación.
Tras su fichaje por el sello discográfico “Kama Sutra” los éxitos no se hicieron esperar de la mano de un tema impagable, la triunfal “Do You Relieve In Magic?”. Este hit sin parangón fue antesala de un LP homónimo y punto de partida de una serie de éxitos que se sucedieron a lo largo de la segunda mitad de la década, aunque quizás sea este primer larga duración el mas completo y brillante de cuantos hicieron. Producido por Eric Jackobsen, “Do You Relieve In Magic” se grabó en Nueva York entre los meses de junio y septiembre de 1965 llegando a las tiendas en noviembre del mismo año. Paradójicamente y siendo Sebastian cantautor y compositor, únicamente cinco de las doce canciones que conforman este disco están escritas de su puño y letra, siendo el resto cinco temas tradicionales americanos, a las que añadieron dos versiones.
La canción que da título al disco es también la que lo abre. Simple y sin fisuras, es un himno atemporal y un eufórico canto optimista al enamoramiento juvenil pero sobre todo al poder (¿la mágia?) que tiene la música. Para interpretarla Sebastian se acompañaba del autoharp, un curioso instrumento rescatado del bluegrass, en una imagen que ha quedado asociada por siempre a los neoyorkinos.
Pero el disco es mucho mas que esta canción, sino no hace falta mas que escuchar la humorística “Did You Ever Have to Make up Your Mind?" con sus tintes rag-time o la inocente pasión de la melosa “Younger Girl”, de tenue guitarra acústica y aterciopelada voz de su autor. O la rock´n rollera “On The Road Again” que evoca a los Beatles del periodo post-Hamburgo como si estos hubieran surgido del Tío Sam. Y como olvidarse de los pausados blues “Sportin´Life” y “Night Owl Blues”, esta a modo de jam instrumental que se deja para el final con un despliegue de solos de harmónica y guitarra que demuestran el virtuosismo que tenían. O el country, que también hace acto de presencia mediante la espléndida “Blues In The Bottle” con su juego de voces, como también lo hace el Soul de Smokey Robinson con “You Baby” o el Ghospel a través de la exultante “Fishing Blues”.

Después de este “Do You Believe In Magic?” el cuarteto grabaron cuatro álbumes de estudio mas y publicaron un grandes éxitos que alcanzó el número 3 del US Billboard, pero es que además se atrevieron haciendo las bandas sonoras para las respectivas películas de dos jóvenes cineastas conciudadanos suyos además de futuras leyendas del celuloide como son Woddy Allen y Francis Ford Coppola.
A pesar de que la banda apenas duró cinco años en su formación original, pues su líder decidió abandonarlos para emprender una carrera en solitario, ese breve periodo fue del todo suficiente para dejar una huella imborrable, lo que les ha llevado a ser consideradas con unanimidad como una de las principales formaciones de su década, no en vano el año 2000 entraron en el selecto club del Rock And Roll Hall Of Fame. Entre sus principales méritos habría que destacar quizás la sencillez e inmediatez de sus composiciones, su enorme originalidad, carisma y gancho con el añadido de la independencia de saber triunfar desde la costa Este en un momento en que todo el meollo se encontraba en la soleada e inspirada California. Y es que, los “Lovin´Spoonful” fueron, sin lugar a dudas, el grupo que mejor representaron el sonido hippie desde la gran ciudad.

Por Àlex Guimerà

Do You Believe In MagicDo you believe in magic in a young girl's heart
How the music can free her, whenever it starts
And it's magic, if the music is groovy
It makes you feel happy like an old-time movie
I'll tell you about the magic, and it'll free your soul
But it's like trying to tell a stranger 'bout rock and roll
If you believe in magic don't bother to choose
If it's jug band music or rhythm and blues
Just go and listen it'll start with a smile
It won't wipe off your face no matter how hard you try
Your feet start tapping and you can't seem to find
How you got there, so just blow your mind
If you believe in magic, come along with me
We'll dance until morning 'til there's just you and me
And maybe, if the music is right
I'll meet you tomorrow, sort of late at night
And we'll go dancing, baby, then you'll see
How the magic's in the music and the music's in me
Yeah, do you believe in magic
Yeah, believe in the magic of a young girl's soul
Believe in the magic of rock and roll
Believe in the magic that can set you free
Ohh, talking 'bout magic
Do you believe like I believe
Do you believe in magic
Do you believe like I believe
Do you believe, believer
Do you believe like I believe
Do you believe in magic

lunes, 7 de febrero de 2011

GARY MOORE (Belfast 4-4-52 – Estepona 6-2-11)

Los días vienen y se van
Hay solo una cosa que yo sé
Yo aún tengo los blues para ti
(Still Got The Blues 1990)

viernes, 4 de febrero de 2011

GRANDES DISCOS: Closer (1980) por JOY DIVISION:

Cuando la mirada de una generación se encuentra cargada de angustia y de tristeza, parece normal que busque desesperadamente a mártires a los que poder idolatrar e identificarse. Si además estos aparecen con una leyenda fatal y un disco rock póstumo bajo sus brazos, el éxito puede estar mas que asegurado.
Y de ello trata la historia de Ian Curtis y de su banda, una historia cargada de desazón vital, tragedia y dramatismo, expresadas mediante un nuevo modo de entender la música popular, en el decadente trasfondo de la Manchester de finales de los setenta.
Todo empezó cuando en 1976, Bernard Sumner, Peter Hook y Terry Mason (su plaza de batería la acabaría ocupando Steve Morris) compañeros de instituto decidieron formar una banda a la que incorporarían a Curtis tras poner un anuncio. Al parecer, el día que se conocieron se encontraban todos ellos en la sala Electric Circus viendo un concierto de los Sex Pistols ante un público de poco mas de cuarenta personas entre las cuales se encontraban no solo su futuro mánager y mentor de la Factory Records (a la vez que lo sería de la famosa sala de baile “La Hacienda”) Tonny Wilson, sino futuras estrellas como Morrisey de los Smiths o el pelirrojo Mike Hucknall de los Simply Red, además de miembros de los Buzzcocks o de los Fall. Ese concierto ha sido catalogado por muchos como el inicio del post-punk.
En esos días Ian Curtis no era mas que un adolescente de apariencia normal, altamente interesado en el arte, la poesía y la música – de rockeros como Lou Reed, Jim Morrison, David Bowie, hasta los grupos electrónicos alemanes de nueva gestación como Neu, Fast o Kraftwerk -. Parecía el frontman idóneo: dotado de una grave voz y de una gran capacidad para escribir letras de canciones de contenido trágico, abandonaba toda su timidez cada vez que se subía a un escenario para abordarlo mediante histriónicos bailes inspirados en las convulsiones de la epilepsia que padecía y que tanto le traumatizaba en su día a día.
El grupo, nacido como “Stiff Kitens,” había cambiado su nombre por el de Joy Division, o División del Entretenimiento denominación referida a la sección de mujeres judías esclavas sexuales de los soldados nazis que aparecía en el libro de Karol Cielinsky “The House Of Dolls”, lo que junto a las vestimentas nacionalsocialistas de los mancunianos planteban la duda sobre si detrás de ello se escondían verdaderas convicciones o simplemente se trataba de una burda postura y actitud provocadora a la onda de sus tiempos.


Con “Closer” Joy Division grabaron su segundo larga duración de estudio tras el “Unknow Pleasures” de 1977. En el nuevo álbum, producido por Martin Hannet (quien justo después gravaría un single con U2), abandonaron el sonido enérgico de inspiración punk para adoptar nuevas sonoridades electrónicas. Para ello se suavizó la guitarra que empezó a explorar nuevos pasajes y distorsiones, lo que junto al teclado daba como resultado esos climas oscuros que se escuchan en las canciones. Por otro lado la melodía se dejó en manos del bajo, mientras que el ritmo de batería tomaba como referencia a los sintetizadores vanguardistas.
Y es precisamente al compás de un sensacional redoble tribal lo que primero se oye al poner el disco, en una estremecedora “Atrocity Exhibition” en la que Curtis vocea de modo agonizante “This Is The Way, Steeep Insiiide” como si nos estuviera invitando a adentrarnos en su mundo.
A pesar de que en “Closer” relajaron los tempos encontramos algunas piezas desatadas como la creciente y emocional “Colony”, la cambiante “Twenty For Tours” o “A Means To An End” con un bajo y una batería al compás que crean un ritmo pop muy utilizado diez años después. Estas son el contrapunto de otras mas lentas como la existencial “The Eternal” con un teclado mas clásico pero con ambientes sombríos de fondo. O la tenebrosa “Heart And Soul” en la que Curtis muestra un nuevo registro vocal mas templado y algo reverberado, cuando recita al son de la percusión de Morris, como si de un fantasma de ultratumba se tratara.
Aunque de todos mi corte preferido es “Isolation”, y no solo por la melodía del órgano con su ritmo contagioso, sino sobre todo porqué es en ella dónde Curtis alcanza mayor transparencia en sus sentimientos cantando a su madre, al sinsentido de la vida, al aislamiento, al miedo y al auto rechazo, y a cómo se evade a través de los placeres terrenales. Simplemente la encuentro espeluznante.
Otra que va a la zaga también es “Passover”, muy pegadiza pero a la vez transmite abatimiento.
Y que decir de “Decades” con el órgano y los sintetizadotes de protagonista, evocando a su admirado “Radio-Activity” de 1975. Su tonada es abrumadora lo que junto al grito desesperado de “Where Have You Been?” dan con el final perfecto para un disco tan deprimente y siniestro.
Con todo, nos encontramos en mayo de 1980, “Closer” ya se ha gravado pero aún no ha sido publicado, por entonces la banda tenía programada una gira en tierras norteamericanas con el objetivo de ganarse un mercado siempre tan complicado para los grupos británicos pero la tuvieron que cancelar cuando encontraron a Ian Curtis ahorcado en su domicilio, habiendo dejado una nota de suicidio a su esposa Deborah y al parecer después de escuchar The Idiot de Iggy Pop y visionar una película del desalentador cineasta alemán Werner Herzog. El disco finalmente apareció al mercado tras la fatalidad con una portada que ya estaba hecha y que podía verse como todo un presagio, pues se trataba de la foto de un mausoleo. Desgraciadamente la creciente enfermedad, los conflictos internos y el carácter depresivo e inestable del joven Ian de 23 años le abocaron a una precoz muerte que dejó huérfanos al resto de una banda que rápidamente sabría reinventarse con gran astucia en el nuevo proyecto de “New Order”, cuyos éxitos no tardaron en llegar con un himno generacional como "Blue Monday".
Con tan sólo dos discos publicados, algunos singles de éxito y poco mas de tres años de trayectoria, la fama de Joy Division fue creciendo como la espuma ayudado quizás por el morbo necrófilo de su fatal desenlace, y a partir de entonces pasaron a ser uno de los pilares del pop venidero de la década entrante, aún sin tener una elevada repercusión popular captaron la atención de minorías selectas que reconocieron su esencia y supieron continuar los caminos trazados por Ian y los suyos. Unos caminos que aún a día de hoy continúan sobreviviendo.

Por Àlex Guimerà

Isolation

In fear every day, every evening,
He calls her aloud from above,
Carefully watched for a reason,
Painstaking devotion and love,
Surrendered to self preservation,
From others who care for themselves.
A blindness that touches perfection,
But hurts just like anything else.
Isolation, isolation, isolation.
Mother I tried please believe me,
I'm doing the best that I can.
I'm ashamed of the things I've been put through,
I'm ashamed of the person I am.
Isolation, isolation, isolation.
But if you could just see the beauty,
These things I could never describe,
These pleasures a wayward distraction,
This is my one lucky prize.
Isolation, isolation, isolation...

viernes, 14 de enero de 2011

VIAJE A MEMPHIS (PARTE 2)



Después de la visita a Graceland cualquier visita se antojaba pequeña. Pero me equivocaba. Nuestro tercer día en Memphis se antojaba también espectacular: visitar el Mississippi, el Fed-Ex Forum donde juegan los Grizzlies, el BBKing Blues Club, la fábrica de Guitarras Gibson, el Rock’n’soul Museum, la Beale Street (o el nacimiento del rock’n’roll, blues, soul) y, sobre todo, los estudios de la Sun Records donde Elvis empezó su carrera musical y donde nació en rock’n’roll.

Lo mejor para descubrir la ciudad de Memphis en utilizar el trolley, que es un tranvía antiguo que recorre la ciudad. Desde el mismo pudimos comprobar, en primera línea, el famoso Mississippi. Grande y majestuoso.



Después de ver la ciudad de Memphis en el Trolley (aconsejable dado el alto índice de criminalidad de la ciudad), acto seguido nos dirigimos a Beale Street, donde nos tomamos un cafelito al son de la música que en la misma calle ya se escuchaba. Y lo primero que nos encontramos es con la Elvis Presley Plaza. Brutal. El problema fue que era temprano (eso de las 10 de la mañana) y no había casi nadie. Pero bueno, casi todas las tiendas estaban abiertas.



Y, sobre todo, allí estaba el BBKing Blues Club donde el mismísimo hace, a veces, su aparición.


A la posmediación de la calle, a la derecha se encuentra el soul museum, la fábrica de guitarras gibson y el Fed-Ex Forum.



Bonitas las visitas a estos dos primeros. Al Fed-Ex no pudimos acceder porque la temporada estaba finalizada y los Grizzlies museo de títulos no tiene (jeje). Pese a ello siempre serán mi equipo NBA (go memphis go). Aún así la tienda de merchandising está muy bien (y alguna camisetita cayó).


Pero bueno lo que más me emocionaba de la mañana tenía que llegar. Era visitar, nada más y nada menos que la Sun Records. Cerca de la hora de la primera visita guiada, nos dirigimos a la misma (a unos quince minutos andado desde Beale Street).

Y allí estábamos, delante de los estudios en los que un día un jovencito Elvis aparcó su camión para grabar un disco a su madre, y así regalárselo en su cumpleaños.

El acceso está absolutamente ambientado como museo. La entrada es un barecito donde te puedes tomar una coke escuchando música de la Sun de fondo, y con el merchandising oficial de la Sun Records (como no)

Una vez compramos las entradas, nos tomamos un refresco hasta que empezó la vista guiada.

Os recomiendo imperiosamente la visita a la Sun Records. Todavía guarda ese olor a naftalina antigua que la hace recordar los gloriosos 50’s americanos.

La misma tiene dos partes: una primera que engloba un museo con material, fotos, discos, máquinas de grabación, acetatos, todo ello comentado por la guía con ciertas sorpresas sonoras y visuales que hay que ver y sentir.

Y una segunda que consiste en visitar el estudio físico de la Sun, en el cual todavía se graban discos. Se conserva todo: la mesa en la que trabaja Marion Keisker, secretaria de Sam Philips; los instrumentos que se utilizaban, la sala de cante y la de grabación. Fantástico e inolvidable.



Tienes la sensación de que Elvis va a entrar por la puerta y se va a poner a grabar. Lo bueno es que te dejan hacer fotos de todo y hasta tocando los instrumentos. La guitarra incial de Johnny Cash, el piano de Jerry Lee Lewis, el Micro de Elvis,...



Yo, como no podía ser de otro modo, cogí el micro con el que el Rey cantó sus primeros temas en la Sun (una reproducción del original, eso es lo que dicen!!!).

Y como no podía acabar de otra forma, de cabeza al merchandising. Allí había de todo. Y compre de todo. Para mí y para amigos que comparten mi pasión. Visitar la Sun Records es algo fantástico e inolvidable.

Una vez acabamos la visita nos dimos cuenta (mi mujer y yo) que habíamos visitado las dos cunas de más importantes del rock’n’roll: Graceland y la Sun Records. Y eso no tenía precio. Pero el día no podía acabar ahí y lo fundimos a comer y escuchar buena música callejera en Beale Street. Lo demás, es privado. Jeje!!

Este viaje inolvidable siempre ha sido mi sueño. Por lo que no podría acabar el mismo sin darle las gracias a la persona que más quiero. Resulta ñoño. Si. Pero tener a tu lado a una persona que te entienda y que comparta tus gustos y tu pasión no tiene precio. Este reportaje va por ti. You’ll always on my mind.

by rocker3103

domingo, 2 de enero de 2011

GRANS DISCOS DEL 2010

Continuant amb el breu recull que vàrem iniciar l´ any passat per aquestes dates sobre els discos més destacats d´ aleshores, passem de nou a repassar els discos pop-rock que ens han semblat més destacables d´ aquest exercici finalitzat, intentant que siguin de bon gust pels pocs lectors que aquí ens reunim, tot i que de ben segur que trobareu a faltar discos o d´ altres que hi són no els hauríeu pas posat, doncs de criteris i gustos n´ hi ha tants com persones puguin haver. De totes maneres esperem que us pugui ser útil, o com a mínim, entretingut. Bon any 2011 a tots, per cert!




1.-THE ARCADE FIRE- Suburbs:
El tercer disc dels canadencs confirma que estem davant d´ una de les formacions del moment. Amb un directe potentíssim, han anat captant adeptes progressivament però sense que això els suposés una pèrdua de qualitat o caure en la repetició. Mostra d´ això és “Suburbs” en què els Arcade depuren la seva sonoritat i exploren nous camins, mantenint la frescor i la vitalitat amb la que ens tenien acostumats. Un disc rodó per tornar a creure en el pop.
Cançons Preferides: Half Light I, Wasted Hours, Sprawl II (Mountains Beyond Mountains).




2.- EELS- Tomorrow Morning:
Un cop ha arrasat el món editorial amb la seva particular autobiografia, Mr. E ha tornat més prolífic i inspirat que mai, amb una gira mundial i amb tres discos brillants: “Hombre Lobo” (2009), “End Times” i aquest darrer (ambdós de 2010). En “Tomorrow Morning” Mark Oliver Everett mostra el seu cantó més intimista en un llarg duració en que imperen les dolces melodies i la tràgica poesia.
Cançons preferides: What I Have To Offer, That´s Not Her Way, I Like The Way This Is Going.





3.- BEACH HOUSE- Teen Dream:
Havent publicat dos discos que van passar sense pena ni glòria els de Baltimore ens han deixar glaçats amb aquest recull de temes preciosistes regits per una acurada instrumentació i sota la carismàtica veu de Victoria Legrand. Melangia pop a dojo per recordar d´ aquest acabat 2010.
Cançons Preferides: Zebra, Used To Be, Norway.


4.- ROCKY ERICKSON WITH OKKERVIL RIVER- True Love Cast Out All Evil:
Un dels grups més en boga del nou country-rock rescaten a una vella llegenda dels 60 (líder dels imprescindibles 13enn Floor Elevators) que es mostra pletòric en un disc senzill i tendre que aporta per damunt de tot sinceritat. Erickson despulla la seva ànima en dotze emotives peces que transiten entre rock, folk, country i alguna pinzellada psicodèlica de denominació d´ origen. Meravellós.
Cançons Preferides: Goodbye Sweet Dreams, Bring Back The Past, Forever.


5.- THE NATIONAL- High Violet :
Greu veu, coros, arrenjaments treballats, pinzellades electròniques, melodies èpiques, foscor, emoció, autenticitat,... què més es pot demanar a un disc? I és que The National l´ han tornat a clavar des del seu darrer i aclamat treball The Boxer repetint fórmula inclús diria que millorant-la, el que fa que siguin més accessibles al gran públic amb el que ja és un dels grans discos pop de la dècada entrant.
Cançons preferides: Terrible Love, Afraid Of Everyone, Bloodbuzz Ohio.

6.- MGMT: Congratulations:
Després de l´ huracà mediàtic que va suposar l´ “Oracular Spectacular” (2008) el duet de Brooklyn van decidir abandonar el camí fàcil de l´ èxit per cercar noves vies i evitar caure en la repetició. Per això van canviar de costa i de productor amb un resultat més guitarrer i que evoca la psicodèlia seixantera californiana. Ara bé, val a dir que la influència Bowieniana encara hi és present. Bon disc d´una banda creixent.
Cançons Preferides: It´s Working, Song For Dan Treacy, Someone´s Missing.


7.- THE DRUMS- The Drums:
Des de els xiulets de “Let´s Go Surfin´” s´ intueix un disc pop fresc, desenfadat, trencador i demostrant que un Hype pot no ser previsible o repetitiu. A part d´ aquest disc l´ any passat ja van treure un bon EP (Summertime) . En tots ells trobem reminiscències dels Beach Boys, Zombies, Joy Division i Smiths, per mencionar-ne alguns. Un disc rodó que ho deixa tot a l´ aire havent d´ esperar i veure com evolucionen a la prova del segon disc, amb l´esperança que no es tracti d´ un altre bluff.
Cançons Preferides: Best Friend, Let´s Go Surfin, Forever And Ever Amen.




8.- TEENAGE FANCLUB: Shadows:
El títol no fa justícia a un treball ple de llum on els escocèssos no reinventen res sinó que tiren per dret amb la seva proposta de sempre: poderoses guitarres, harmonies vocals perfectament acoblades i una melodia arrodonida. Un grapat de bones cançons d´ una banda que sembla no tenir data de caducitat.
Cançons Preferides: Baby Lee, Dark Clouds, When I Still Have Thee.




9.- SOFT PACK- Soft Pack:
Amb un primer disc publicat sota el controvertit nom de “Muslims”, els de San Diego tornen amb aquest homònim disc power-pop de so directe i sense pretensions amb influències clares de bandes com Buzzckocks, Iggy Pop & The Stooges i inclosos els primers Strokes. No és que amb aquest àlbum inventin res de nou, però hem de reconèixer que la seva proposta és sincera i sobre tot sensacional.
Cançons Preferides: Answer To Yourself, Pull Out, More Or Less.



10.- THE BLACK KEYS-Brothers:
O com l´ Indie s´ apropa al Soul. Amb una carrera consolidada de quasi deu anys i cinc discs al mercat Dan Auerback i Patrick Carney, o el que és el mateix Black Keys, presenten aquest fabulós “Brothers” en que es vesteixen d´ etiqueta en 15 píndoles Soul –en ocasions són Blues- en què actualitzen i posen al dia el gènere. Un disc madur, elegant i ple de sensualitat que els allunya definitivament de les comparacions amb The White Stripes.
Cançons preferides: Everlasting Light, Sinister Kid, Unknow Brother.

Per Àlex Guimerà


BONUS TRACKS:



11.- SPOON- Transference:
Amb una carrera musical llarguíssima i envejable, Spoon, arriben al 2010 amb una feina potent, tot i que "Transference" és d'una producció més bruta, no tan neta com en alguns talls dels seus dos últims discs. Temes carregats de força com "Is love forever?" i "Got Nuffin" que alcen la seva veu com si estiguessin corejant una protesta davant d'una concentració. Magnífics!
Cançons preferides: 'Is love forever?', 'The mystery zone', 'Got Nuffin', i 'I saw the light'.

Per Jordi Boldú


12.- NADA SURF- If I Had A Hi-Fi:
Curiós títol per l'últim disc dels novaiorquesos Nada Surf. Un recull de versions arriscat que es resumeix en un àlbum brillant de temes dispars entre ells. Dotze versions de bandes com Depeche Mode, Spoon, Bill Fox, Mecromina, etc., que d'alguna forma els han inspirat. Fan d'aquest homenatge no tan sols una simple còpia de cançons sino una recreació d'ells mateixos. Sense mutilar cap èxit han sabut transmetre la seva sensibilitat i el seu segell com a grup.
Cançons preferides: 'You were so warm', 'Electrocution', 'Agony of Lafitte', 'Bright Side' i 'Enjoy the silence'.

Per Jordi Boldú



13.- BAND OF HORSES- Infinite Arms:
Majúscul! Un dels meus discos més esperats i he de dir que encoratjava cert temor, però ha estat una por fugaç després d'escoltar-lo. Com en d´ altres ocasions ens recrea moments màgics i còsmics amb cançons extraordinàries que amaguen alguna cosa. Repetiré que la sortida de Mat Brooke no ha posat a Bren Bridwell en cap situació complicada ja que ha sabut portar les regnes d'aquests colossals cavalls cap a camins superbs. Ha estat bo per a tots dos perquè s'han duplicat i podem gaudir també d'un altre gran grup com Grand Archives.
Cançons preferides: On my way back home, Compliments, Laredo, Evening Kitchen.

Per Jordi Boldú



Veure més a http://paralistillos.blogspot.com/







14.- TWO DOOR CINEMA CLUB- Tourist History:
Ritme, aquesta és la paraula que definiria el treball d'aquests "nens", ho notem des de la primera cançó de l´ àlbum fins a la última. En directe encara guanyen més i fan que el públic s' entregui des de les primeres notes i no pari de saltar durant tot el concert. Hi trobarem dues cançons realment genials com poden ser "Undercover Martin" i "Something Good Can Work".

Per Francesc Arbonés.



ALTRES DISCOS RECOMANATS:



15.- Midlake- The Courage Of Others.
16.- The Coral – Butterfly House.
17.- Edwyn Collins- Losing Sleep.
18.- The Morning Benders- Big Echo.
19.- Elton John /Leon Russell – The Union.
20.-John Grant- Queen Of Dennmark.
21.- Here We Go Magic- Pigeons.
22.- Best Coast- Crazy For You.
23.- Surfer Blood- Astro Coast.
24.- Belle And Sebastian- Write About Love.
25.- Woods- At Echo Lake.

jueves, 23 de diciembre de 2010

TEENAGE FANCLUB (26-11-10) al Primavera Club:

Tres setmanes després d´ haver coincidit al Festival de cinema musical In-Edit amb l´ ànima de Creation Records – parlo de l´ incombustible Allan Mc Gee -, els qui al meu entendre van ser el seu millor descobriment, Teenage Fanclub, tornaven novament a la nostre ciutat després d´ haver-nos ofert un concert gratuït a les festes de la Mercè de 2008 al desaparegut Espacio Movistar.
Havíem quedat convocats a una hora força inusual, dos quarts abans de mitja nit, a la Sala Apolo, però abans vàrem haver de bescanviar l´ abonament per la pulsera acreditativa així com anar amunt i avall per les seves sales i passar per un grapat de segurates. Tot sigui per gaudir d´ un bon concert de rock.
I així va ser, doncs el quintet de power –pop de Glasgow en poc més d´ una hora ens van oferir un vibrant recull d´ alguns dels seus millors temes presentant-ne alguns dels nous del seu darrer disc d´ enguany anomenat “Shadows”.
El concert va començar com acostumen, amb “Start Again”, per seguir amb les recents “Sometimes I Don't Need To Believe In Anything” i “The Past” i no va caldre grans presentacions ni grans discursos ni frases o salutacions tòpiques ja que l´ afabilitat, espontaneïtat i comoditat amb la que se ´ls veia damunt de l´ escenari eren suficients per a poder comprovar com grup i públic havien traçat llaços de complicitat mitjançant una música que a dia d´ avui ja comença a ser llegendària. Una música que manté uns arguments intactes i un resultat infal·lible: rock atemporal de senzilla però eficaç base rítmica i bella melodia de tornada contagiosa, veus harmòniques casades a la perfecció i, poderoses guitarres amb ecos de shoegazing – aquella distorsió guitarrera que va marcar les pautes de l´ indie i més concretament del noise des de mitjans dels vuitanta-. Què més podem demanar? Es nota que duen massa temps fent el mateix i fent-ho brillantment, en ocasions em recorden als meus estimats The Byrds, en d´altres l´època daurada del pop independent dels vuitanta. A aquelles les van seguir algunes meravelles com “Don´t Look Back” o les flamants novetats que ja són clàssics “Baby Lee” i “ When I Still Have Thee”. I el cinquet no s´ aturava, repassant èxits propis com la marxosa “It's All in My Mind”, la sentida “Star Sign”, l´ himne “About You”, la més recent “I Need Direction” o la balada melosa “Your Love Is the Place Where I Come From”.I com que havia transcorregut quasi una hora de rellotge i estàvem dins d´ un festival amb la rigidesa horària que comporta, arriba la traca final, que va transcórrer entre el riff de l´ aclamada “Sparky´s Dream” fins a l´ apoteòsic i canyero final de “Everything Flows”, peça que potser no la inclouríem entre les millors però que és una immillorable mostra dels seus inicis amb la seva força i genialitat, d´ un grup que sense haver arribat a les grans masses arrassa entre els seus devots.
Per Àlex Guimerà

jueves, 2 de diciembre de 2010

LA MISTERIOSA MUERTE DE BRIAN JONES

A lo largo de la historia son muchas las muertes de célebres personajes que han quedado en nebulosa. Tras la versión oficial aparecen casi siempre teorías alternativas y suposiciones sobre conspiraciones y asesinatos: Elvis, Marilyn, Morrison… algunas no se sostienen por ninguna parte, otras, sin embargo, plantean dudas más que razonables.El entretenido biopic sobre Brian Jones “Stoned” (Stephen Woolley, 2005) me hace pensar en lo fácil que es culpar a las drogas de la muerte de un rockero. Es evidente que ellas están detrás en muchas ocasiones pero ¿es posible que en algunos casos sean la perfecta fachada para ocultar otras más pérfidas implicaciones?Brian Jones fundó los Rolling Stones junto con Mick Jagger y Keith Richards en 1962 y fue durante los primeros años de la formación su líder y principal instrumentista. Con tan sólo 27 años fue encontrado ahogado en la piscina de su casa poco después de ser expulsado de su propio grupo, tras años de excesos que parecían haberle despojado de toda ambición y creatividad. El que un día había sido un músico brillante e innovador (le gustaba experimentar con todo tipo de instrumentos que conseguía tocar con sorprendente habilidad aún sin apenas conocerlos) se había convertido en un tipo violento y paranoico recluido en su mansión de Sussex sin otra aparente ocupación más que la de pasarse todo el día borracho y/o drogado. No es de extrañar, por tanto, que la versión oficial culpara a las drogas de su repentina muerte al dictaminarla un “ahogo accidental”.La película sin embargo sostiene otra versión y apunta a un asesinato por parte de un constructor que trabajaba en su casa llamado Frank Thorogood. Thorogood era un amigo de Tom Keylock (asistente personal de los Rolling al que se le había encargado “echarle un ojo a Brian”) que había sido contratado como albañil para arreglar el jardín de Brian pero que había acabado en la práctica convirtiéndose en una especie de niñera.Unidos por una tortuosa relación, marcada por constantes humillaciones por parte de Jones (que además, le debía dinero), la película muestra a un Frank resentido y recién despedido que en un chapoteo nocturno, mete la cabeza de Brian debajo del agua con la intención de asustarle y acaba provocando su muerte por ahogo.
El propio Tom Keylock (despedido de la organización de los Rolling Stones pocos días tras la muerte de Brian) trabajó como asesor para la película y declaró que poco antes de morir, en 1993, Frank Thorogood le había confesado haberse “cargado” a Brian.
También la que era por entonces novia de Keylock y la que descubrió el cuerpo, afirmó creer que Frank Thorogood estaba detrás de su asesinato así como Anna Wohlin, la última novia de Brian. Ésta aseguró que no solo Thorogood la instruyó sobre qué decirle a la policía, sino que no se le permitió asistir al funeral y se le hizo firmar un documento que la obligaba a pedir autorización al entorno de los Stones antes de conceder entrevistas.
Finalmente, a pesar de que su autopsia descubrió un notable deterioro de su hígado y su corazón reveló también unos índices de alcohol y drogas bajos en su sangre comparado con las cantidades que solía ingerir normalmente.
Todos estos datos llevaron a la policía a reabrir la investigación en el 2009 y actualmente son muchos los que exigen la exhumación de su cuerpo para realizar una autopsia definitiva que con la tecnología de hoy en día, sería capaz de revelar el verdadero motivo de su muerte.
¿Conoceremos algún día la verdad? A estas alturas, con el principal sospechoso y los testimonios más relevantes muertos, parece difícil. Mientras tanto el misterio planea sobre su memoria y ayuda a alimentar aún más la leyenda del fatídicamente destinado club de los 27 en general (Cobain, Hendrix, Morrison, Joplin, todos muertos a los 27) y de Brian Jones en particular: el genio oscuro de los Rolling Stones, perdido en vida y desterrado por su propio grupo pero eternamente recordado en el corazón del rock’n’roll.

Por Elisenda Hernández


"Sí, quiero ser famoso. Y no, no quiero cumplir treinta años" (Brian Jones, 1942-1969)

jueves, 25 de noviembre de 2010

19º ANIVERSARIO FREDDIE MERCURY



DONDE QUIERA QUE ESTÉS TEN PRESENTE QUE NUNCA TE OLVIDAREMOS.

SIEMPRES SERÁS NUESTRA REINA





by rocker3103


domingo, 31 de octubre de 2010

GRANDES DISCOS : Bringing It All Back Home (1965) por BOB DYLAN

Resumir en unas pocas líneas la trascendencia de Bob Dylan en la música moderna, y mas en concreto en la reciente trayectoria del rock resulta vertiginoso para cualquier humilde espectador del bendito género. Por este motivo no se me ocurre mejor solución que centrarme en el disco que fue capaz de aglutinar o si lo prefieren simbolizar aquel momento en el que su creatividad dio rienda suelta como pistoletazo de salida a la de otros.

Posiblemente los mas acérrimos seguidores de Zimmerman -ese era su verdadero apellido, robando el falso a su ídolo el poeta oscuro Dylan Thomas- o los mayores eruditos historiadores del rock se hubieran decantado por otras joyas de la corona de entre la majestuosa obra de Dylan como lo son “Highway 61 Revisited” y “Blonde on Blonde”, ambas del mismo periodo y quizás mas revolucionarias que este “Bringing It All Back Home”. Pero a mi pobre entender, el disco elegido viene marcado por ser pionero en la ruptura de su carrera, que a la vez fue uno de los pilares de la explosión y diversificación de la música rock de a mediados de la década de los sesenta. De hecho estamos hablando del primer disco en que Dylan se muestra electrificado e influenciado por aquello que se movía fuera de la escena folk , y para rematarlo, contiene la canción que hizo de enlace con el nuevo pop-rock venidero, merced a los Byrds, astuto quinteto que asumió la lírica y las melodías del bardo de Minessota a las que puso la instrumentación, las armonías vocales, el ritmo y muchas otras cosas mas herencia de los primeros Beatles. Pero todos ellos son otra historia.


Cuando fue gestado “Bringing It All Back Home” nuestro protagonista se encontraba aposentado en Woodstock, refugio personal de la presión de su frenética popularidad, dónde máquina de escribir en mano compuso cada una de las letras de su nueva creación, la música deambulaba por alguna parte de su inquieta cabeza. Con todo el nuevo material y decidido a enchufarse – tras registrar el día antes las versiones acústicas - llegó a los estudios de Columbia Records el 14 de enero de 1965 con un puñado de músicos de estudio con quienes ya había trabajado tres años antes. El ambicioso resultado fue editado en marzo de ese año en los EEUU y dos meses después en el Reino Unido y Europa. La revolución estaba servida...


El terremoto empieza en "Subterranean Homesick Blues", imaginativa, grosera, chulesca, provocativa y reivindicativa. De hecho se trata de una especie de rap rockero inspirado en el “Two Much Monkey Bussiness” de Chuck Berry. Para esta canción se rodó un famoso video en el que Dylan aparece en un callejón mostrando tarjetas con las palabras y expresiones contenidas en ella, a lo que algunos han considerado que es el primer video-clip de la historia.

La sigue la alborotada “Maggie ´s Farm”, su metafórica letra invita a una interpretación en clave clase obrera, aunque mas bien me inclino a pensar que habla de él y de las ataduras a las que le sometía la industria musical. Luego llegan otras como “She Belongs to Me” o “Love Minus Zero/No Limit” tiernas canciones de amor, en las que sus dulces palabras se entrelazan con la melosidad de su tonada. Y “Outlaw Blues” y “On The Road Again”, su versión mas roquera y forajida , la del Dylan de futuro, aquel que ya ha empezado a rendirse ante sus nuevos maestros Elvis Presley y Little Richard.

La cara eléctrica la cierra "Bob Dylan's 115th Dream", cuyo amago de arranque en medio de improvisadas risas se reemprende con toda la maquinaria engrasada al completo: su fabulosa banda de músicos rock (germen de los fabulosos The Band) perfectamente acoplados junto a la ronca voz de nuestro poeta soñador.

La cara B, íntegramente acústica, la abre el himno generacional que es “Mr. Tambourine Man”, delicia poética con cuerpo de canción, es la pieza estelar de la obra. La grandeza de sus versos es tal que no solo se ha dado motivos para ser estudiada en muchas universidades de los EEUU sino que ha sido santo y seña de los alegatos en favor de Dylan para concederle el premio Nobel de literatura.
La siguen “Gates Of Eden” profunda y filosófica y "It's Alright, Ma (I'm Only Bleeding)" trágica y pesimista. Aquí se ve el cantautor Folk que había sido, de la mano de su hábil punteado de guitarra y su cálido cantar.
Y para terminar la obra maestra "It's All Over Now, Baby Blue", otra maravilla mas que será igualmente versionada, un breve y elocuente tratado de las consecuencias nefastas de la guerra de cariz esperanzador.
  El disco fue recibido con los brazos abiertos por las radios y por los consumidores mainstream del rock, y a día de hoy sigue estando entre los mejores de siempre, lo mismo que sus dos continuaciones, que anduvieron por y aundaron en la senda marcada por este primero. Por desgracia la mayoría de sus hasta entonces fans, venidos de círculos políticos y universitarios, tildaron a Dylan de traidor al movimiento folk, rechazando con ira su giro artístico ya fuera quemando sus discos en público como abucheándole en sus directos, culminando todo ello en el concierto de Manchester Free Trade May de su gira europea de 1966 en dónde los gritos de un espectador llamándole “judas” han quedado ya para la posteridad.
  Para quienes impulsaban obstinadamente la revolución social, parecía lógico calificar de conformista a alguien que renunciaba ser su estandarte abandonando su lenguaje expresivo en pro de las nuevas tendencias. Lo triste del asunto es que mas equivocados no podían estar, ya que Dylan precisamente fue todo lo contrario, un gran inconformista, con su arte y en especial con el papel que le había sido impuesto, y lo único que quiso fue romper con las cadenas de su pasado para así poder explorar libremente nuevas formas musicales y estéticas, y en definitiva, para poder ser él mismo. Y a pasos de gigante que lo logró.

Por Àlex Guimerà

Mr. Tambourine Man

Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me
I’m not sleepy and there is no place I’m going to
Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me
In the jingle jangle morning
I’ll come followin’ you
Though I know that evenin’s empire has returned into sand
Vanished from my hand
Left me blindly here to stand but still not sleeping
My weariness amazes me, I’m branded on my feet
I have no one to meet
And the ancient empty street’s too dead for dreaming
Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me
I’m not sleepy and there is no place I’m going to
Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me
In the jingle jangle morning I’ll come followin’ you
Take me on a trip upon your magic swirlin’ ship
My senses have been stripped, my hands can’t feel to grip
My toes too numb to step
Wait only for my boot heels to be wanderin’
I’m ready to go anywhere, I’m ready for to fade
Into my own parade, cast your dancing spell my way
I promise to go under it
Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me
I’m not sleepy and there is no place I’m going to
Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me
In the jingle jangle morning I’ll come followin’ you
Though you might hear laughin’, spinnin’, swingin’ madly across the sun
It’s not aimed at anyone, it’s just escapin’ on the run
And but for the sky there are no fences facin’
And if you hear vague traces of skippin’ reels of rhyme
To your tambourine in time, it’s just a ragged clown behind
I wouldn’t pay it any mind
It’s just a shadow you’re seein’ that he’s chasing
Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me
I’m not sleepy and there is no place I’m going to
Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me
In the jingle jangle morning I’ll come followin’ you
Then take me disappearin’ through the smoke rings of my mind
Down the foggy ruins of time, far past the frozen leaves
The haunted, frightened trees, out to the windy beach
Far from the twisted reach of crazy sorrow
Yes, to dance beneath the diamond sky with one hand waving free
Silhouetted by the sea, circled by the circus sands
With all memory and fate driven deep beneath the waves
Let me forget about today until tomorrow
Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me
I’m not sleepy and there is no place I’m going to
Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me
In the jingle jangle morning I’ll come followin’ you