miércoles, 5 de agosto de 2020

DISCOS EN DIRECTO DEL ROCK IMPRESCINDIBLES (VI):



BOB DYLAN - HARD RAIN (1979):


Muy complicado se antoja elegir un disco en directo de Bob Dylan, pues el bardo ha publicado una infinidad ya como discos oficiales a lo largo de los años como dentro de sus rescates de los Bootlegs. Así, encontramos el excelso "Before The Flood" (74) junto a The Band, "Live At Budokan" (79), "Real Live" (84) o los conciertos de 1964 en el Royal Albert Hall (Bootleg 4 editado el 98) o el directo de la Rolling Thunder Revue de 1975 que completa el que nos ocupa (Bootleg 5 de 2002), por no hablar de su colaboración con los Grateful Dead, su Unplugged del 95 o el concierto de su 30 aniversario rodeado de grandes músicos (memorable el "My Back Pages" por cierto). De todos ellos, y de los directos extraoficiales, que los hay a montones y buenos, nos decantamos por este "Hard Rain" del 76 grabado el 23 de mayo de ese mismo año en Colorado siendo el penúltimo concierto de la gira de la Rolling Thunder Revue de presentación de "Blood On The Tracks" (75) y "Desire" (76), dos obras maestras influenciadas por la ruptura de Dylan con su esposa Sara. El directo es una catarsis personal del genio que saca todas sus tormentas interiores a través de canciones como "One Two Many Mornings", "Lay Lady Lay", "Shelter From The Storm" o "Idiot Wind", en una cara con temas clásicos de su repertorio y otra con sus nuevas creaciones. Arropado por ocho músicos de primera fila que abordan las canciones a pleno pulmón, entre los que destaca el guitarrista Mick Ronson, el disco reinventa unos temas, algunos alargados, llegando a sonar angustioso, crudo y apasionado. Titulado por su tema "Hard's Rain A-Gonna Fall A" (curiosamente no aparece) y sobre todo por el hecho que la lluvia no paró durante la mayor parte del concierto, se trata de una auténtica tormenta sonora convertida en la enésima obra maestra del de Minnesotta.



ARETHA FRANKLIN- ARETHA LIVE AT FILMORE WEST (1971):



                     

Después de su época dorada con Atlantic Records en la que publicó excelsos discos y singles de éxito demostrando ser la auténtica reina del Soul, en 1970 sacó a la venta "Spirit In The Dark" que da base a este formidable directo registrado en el mítico Fillmore West Concert Hall de San Francisco que arranca con su aclamada versión de "Respect" de Otis Redding y pasea otras versiones de los Beatles ("Elenor Rigby"), Simon & Garfunkel ("Bridge Over Troubled Water") y Stephen Stills ("Love the One You're With") a las que da su particular vuelta soul. Aunque las piezas que más lucen son las propias como "Don' t Play That Song" o "Dr. Feelgood". Todo ello con Aretha al piano y voz arropada por una bandaza de más de diez músicos con invitados de lujo como el quinto beatle Billy Preston, el saxofonista King Curtis pero sobre todo el genial Ray Charles con quien comparte una sentida "Spirit In The Dark".




THIN LIZZY- LIVE AND DANGEROUS (1978):


                    

El primer álbum en directo de la banda irlandesa es este doble surgido de entre 30 horas de grabaciones de conciertos de los años 1976 y  1977 de distintas ubicaciones (Philadelphia, Toronto, Londres,..) que la banda y su productor Toni Visconti para dar forma a esta joya del Hard Rock setentero que nos regala 17 piezas cargadas de electricidad a cargo de Phil Lynot (bajo y voz), Scott Gorham (guitarra), Brian Robertson (guitarra) y Brian Downey (batería) quienes lo dan todo en piezas como "Jailbreak", "The Boys Are Back In Town" o "The Rocker". Uno de sus mejores legados de los dublineses.





AEROSMITH- LIVE BOOTLEG (1978):

                  

Surgidos hace más de cuarenta años, los de Boston no han dejado de dar directos desde entonces, demostrando que son y han sido unas auténticas fieras encima del escenario. Liderados por un portentoso y carismático Steven Tyler a las voces (y armónica) y por su virtuoso "hermano gemelo"Joe Perry a las guitarras, sus conciertos de los setenta fueron auténticas experiencias rockanrolleras. Afortunadamente de ello tenemos testimonio sonoro gracias a que en 1978 se edito este doble disco que reunía 17 pistas con interpretaciones recogidas de sus directos de los años 77 y 78 (algunas también del 73) como  son las formidables "Sweet Emotion", "Walk This Way", la balada "Dream On" o sus fabulosas versiones de "Come Together"de los Beatles o  del blues "Train Kept a Rollin'".  Publicado con una pobre portada que imitaba los discos piratas, en un tiempo en el que a pesar de sus adicciones y descontrol Aerosmith era una de las bandas más famosas de los Estados Unidos capaz de llenar estadios y hacerlos mover al son de un repertorio surgido de una ya considerable reserva de canciones propias tras la publicación de cinco álbumes de estudio en los que destacan  los imprescindibles "Toys in the Attic" (75) y "Rocks"(76).

domingo, 26 de julio de 2020

MOR PETER GREEN COFUNDADOR DE FLEETWOOD MAC:




El qui fora co fundador, guitarrista y líder de la primera etapa dels Fleedwood Mac va morir ahir a l' edat de 73 anys.

Nascut a Londres es va formar musicalment a l' època del Swinging London, on va tocar amb la banda del John Mayall substituint a ni més ni menys l' Eric Clapton, després d' haver col·laborat amb el Rod Stewart. Després, a l' any 1967 decideix fundar els Fleedwood Mac junt amb el bateria i ànima de la banda Mick Fleetwood, el baixista Jon McVie i el guitarrista Jeremy Spencer. Sota aquella formació lidera la primera època de la banda, la que va apostar pel blues clàssic i on va publicar els discos "Fleedwood Mac" (1968), "Mr. Wonderful" (1968) i "Then Play On" (1969). Principal compositor d' aquells, l' abús de LSD i les seves extravagàncies li van provocar problemes amb els seus companys, fet que derivar en la seva marxa de la formació.

Lluny dels Fleedwood va emprendre una carrera en solitari on es va guanyar el respecte i el prestigi dins els circuits del Blues britànic i deixant un important llegat de discos i col·laboracions.

Es va una altre celebritat del rock clàssic, en un any letal per tots. Descansi en pau.

Londres 29 d' octubre de 1949- Londres 25 de Juny de 2020.

jueves, 16 de julio de 2020

TRILOGÍAS DEL ROCK: ROD STEWART:



Años antes de que se volviera en el hortera crooner que hoy conocemos, Rod Stewart fue uno de los mejores vocalistas del rock de los setenta. Con unos comienzos a finales de los sesenta en los que dio voces a los discos del ex Yarbirds Jeff Beck, banda en la que también estaba Ronnie Wood, el escocés pasó a formar parte del nuevo proyecto de Steve Marriott y Ronnie Lane (The Small Faces) en la que también se juntó su amigo Wood. Una alucinante formación, los Faces, que ofrecía un potente rock guitarrero de alto voltaje publicando su primer álbum en 1970. En aquel mismo año, Stewart arropado por Wood decidió sacar su segundo disco tras el fallido "An Old Raincoat Won't Ever Let You Down" (1969). En los siguientes años fue cuando el cantante alternó su carrera en solitario con las giras y los álbumes de una banda a reivindicar. Fue entonces cuando Rod encadenó tres grandes álbumes bajo su firma que alcanzaron el número 1, lo que hizo que en 1974 abandonara a Marriott y compañía para centrarse en su carrera en solitario. Por desgracia fue entonces cuando terminó su etapa artística más lucida.
Sin más preámbulos veamos qué escondían estos sensacionales "Gasoline Alley" (1970), "Every Picture Tells A Story" (1971) y  "Never a Dull Moment" (1972), tres años y tres joyas del rock.



GASOLINE ALLEY:



Con su segundo álbum el solista alcanzó el éxito entre los fans con nuevos y acertados temas de su firma y letra como son la que titula el disco, "Lady Day" y  "Jo' s Lament" que alternó con una gran reversión unplogged del tema de Eddie Cochran "Cut Across Shorty" y versiones de Small Faces ("My Way of Giving"prestada por sus compañeros en Faces Ronnie Lane y Steve Marriott), Elton John ("Country Comfort" que el pianista incluyó ese mismo año en "Tumbleweed Connection"), Dylan ("Only A Bobo") y Rolling Stones ("It' s All Over Now"). Unas versiones que completaban un disco con el que Rod Stewart daba un golpe de autoridad como músico en solitario en dónde mezcló distintos estilos musicales tales como Rythm n Blues, folk, rock' n roll saliendo airoso en todos ellos.


EVERY PICTURE TELLS A STORY:



En "Every Picture Tells A Story" Rod acabó por definir su sonido, basándose en los medio tiempos rock con guitarras acústicas y arreglos de cuerdas (violines, mandolina, celesta) y lo hizo con la publicación de uno de sus mejores temas de siempre "Maggie May" pero también versiones llevadas a su terreno como son "That' s All Right" a la que dio un giro actualizándola respecto al rockabilly primario y una "Tomorrow Is A Long Time" que es una de las mejores interpretaciones de un tema de Bob Dylan jamás gravada. La voz rota y potente, la energía de los instrumentos y esa pasión que se desprende por los surcos de todo el álbum demuestran que estamos ante uno de los grandes intérpretes del rock de todos los tiempos y ante un discazo a reivindicar. Lo mejor de todo es que se publicó el mismo año que la obra maestra de los Faces "A Nod Is as Good as a Wink... To a Blind Horse" en donde el cantante se sale más que nunca con temas como "Stay With Me". Trepidante.



NEVER A DULL MOMENT:



El triplete del cantante se completa con este disco en el que de nuevo vuelve a fusionar estilos, combinar temas propios con versiones a las que da la vuelta y adapta a su estilo y exhibe una garganta y un sentido del ritmo descomunal. La línea de "Maggie May" la sigue la nueva "You Wear It Well" y las covers llevan firma, entre otros, de Sam Cooke ("Twistin' The Night Away), Jimi Hendrix ("Angel") y nuevamente Bob Dylan (" Mama You Been on My Mind"). Como en los anteriores la participación de sus compañeros en los Faces Ian Mc Lagan y Ronnie Wood resultó esencial para obtener un sonido sensacional.

domingo, 5 de julio de 2020

12 discos RECOPILATORIOS que todo amante del HARD ROCK debería tener:


Es curioso que algunas de las grandes bandas del "rock duro" o metal no tengan recopilatorio oficial. Este es el caso de los ilustres Metallica y ACDC. De hecho, la mayoría de las grandes bandas no los ha tenido hasta entrado el nuevo milenio, quizás porqué se trate de un género en el que los álbumes en directo han hecho dicha función de introducción en las canciones de la banda. No obstante, para aquellos que quieran empezar a conocer algunas de sus mejores nombres  os publicamos esta lista que debería estar en las discotecas de los fans del denominado Hard Rock.




AEROSMITH- The Essential (2002):



Los de Boston llevan cuatro décadas de rock n roll sin parar. Aunque si bien sus mejores momentos fueron en sus inicios, a finales de los 80 y principios de los 90 revolucionaron a los fans del rock duro con unas canciones memorables. Todo su legado y su esencia se encuentra aquí resumido en este recopilatorio de la serie "The Essential" de doble galleta y 30 canciones como "Dream On", "Walk This Way",  "Sweet Emotions" o "Love In A Elevator" (y la inevitable "I Don' t Want To Miss a Thing". Imprescindibles Steven Tyler y compañía.




GUNS ' N ROSES -Greatest Hits (2004):


De hecho su carrera está prácticamente concentrada en los dos "Use Your Illusion" (91), el brutal "Apetite For Destruction" (1987) y  algo de "Lies". Por ello, y porqué los fans del género ya lo tenían esta tardía compilación no se ha antojado imprescindible. Si bien para empezar o para completar con su versión de "Sympathy For The Devil" que sacaron en 1994 para la BSO "Entrevista con el Vampiro" y los dos temas del "Spaggetti Incident?" merecen la pena. Un resumen en 14 cortes de esta banda que revolucionó el panorama internacional hace unas décadas con "Sweet Child Of Mine", "You Could Be Mine", "Patience", "Welcome To The Jungle" y compañía.



ALICE COOPER- Beast Of (1993):




La bestia de los setenta que encadenó cuatro discos para enmarcar, y dejó a todos atónitos con sus escenificaciones en los conciertos a menudo macabras, volvió a la palestra entrados los 80 para encajar en la ola hardrockera de la que él fue pionero. Por ello que nadie se olvide de canciones como "School's Out", "Billion Dollar Babies" o "Elected" y se haga con este recopilatorio de 14 canciones que representan el legado de este adorable monstruo.



IRON MAIDEN -  The Best Of The Beast (1996):



Los reyes del Heavy han sobrevivido a lo largo del tiempo a base de virtuosismo instrumental, sus portadas e imagen tan característica de zombies cadavéricos, un espectáculo escénico único y, por encima de todo, grandes canciones. Con varios recopilatorios en el mercado, recomendamos este que recoge sus mejores tiempos que se vende en edición de un solo disco de 16 éxitos o en doble de 27. En ninguna de las dos faltan los "Fear Of The Dark", "Run To The Hills", "2 minutes to Midnight" ni  "The Tropper".



MOTORHEAD - The Best Of (2000):



El carismático y auténtico Lemmy Kilmister protagoniza la portada de este grandes éxitos de los Motorhead de 2000. Y es que el bajista es el alma mater, factotum y único superviviente de las distintas etapas de la banda, en las que ha regalado  exitazos "speed metal" como "Ace Of Spades", "Overkilll" o "The Hammer" con ese espíritu punk recogido en los dos discos de 20 temas del Best Of. Un extenso acercamiento a la mítica formación desaparecida con el reciente fallecimiento de su líder.


KISS- The very Best Of Kiss (2002):



Si de algo tiran desde hace años las caras pintadas más famosas del rock son de sus grandes éxitos. Sin faltar en sus conciertos pero tampoco en sus nuevas ediciones (a pesar de publicar nuevo material) los de Paul Stanley y Genne Simmons viven de unos hits - 21 de los cuales aquí contenidos -  que se antojan insuperables en una banda con un carisma y puesta en escena irrepetible. Son los "Lick It Up", "Rock' n Roll All Night", "I Was Made For Lovin you", "Love Gun"... Diversión rockera, glam y guitarrazos a doquier.



MOTLEY CRUE- Red, White & Crue (2005):




Polémicos en su día e injustamente olvidados con el paso del tiempo, los Crue son una banda esencial para comprender los sonidos del rock duro surgidos de los ochenta en la movida de Los Angeles. Motores, chicas, drogas y excesos a través de unas canciones como "Girls, Girls, Girls", "Home Sweet Home" o  "Dr. feelgood". Este recopilatorio se encuentra en versión doble y de un solo disco y recoge un sonido y una banda que en su día fueron la **stia.




BON JOVI- Cross Road. The Very Best (1994):



Injustamente renegados por muchos de los fans del metal por sus discos de partir del "Keep The Faith" (92) en los que se exceden de baladas, tiran demasiado hacia el pop y hacia el mainstream; cuando de hecho los angelinos tienen que recordarse por su gran producción rockera de la década de los ochenta, mucha de la cual está contenida en este álbum imprescindible formado por 14 hits como "Livin' On A Prayer", "You Give Love A Bad Name" o "Runnaway". Cuando el rock era lo más moderno.


JUDAS PRIEST- The Best of Judas Priest: Living After Midnight (1998):




Surgidos en plena inglaterra punk en 1979 , los Judas Priest son un clásico del "metal pesado" con discazos como "British Steel" (80) o "Screaming For Vengeance" (82) y autores de exitazos como los 16 de este álbum, como lo que lo titula, la conocida "Breaking The Law" o "Hot Rockin". En 2002 se hizo una redición de este Best Of de 18 pistas en las que se cambiaron las canciones y su orden. Cualquiera es válido para un primer acercamiento a los Priest.



HELLOWEEN - Ride The Sky: The Best Of 1985-1998 (2016):



Vaya pedazo de banda que son los Helloween. Surgidos en Alemania como muchas de las bandas metaleras (Ramstein, Scorpions, Kreator o Blind Guardian) dieron el pelotazo con lo que se denominó "Power Metal" con las dos partes de "Keeper Of The Seven Keys" (87/88) con canciones como "Future World", "I Want Out" o "Eagle Fly Free" que se encuentran en este recopilatorio doble de 29 canciones junto a otras destacadas de su época 85-98. Para no perdérselos.



BLACK SABATH - Greatest Hits (2009):



Legendarios los de Ozzy Osbourne, pioneros de esto de poner a tope el volumen, vestirse de negro y cantar sobre ocultismo. Con discos imprescindibles a principios de los setenta, conviene repasar sus canciones como "Paranoid", "Children Of The Grave" o "NIB". Catorce piezas imprescindibles de su etapa dorada de 1970-77 . Aunque también te lo puedes comprar en su reedición de 2012 de distinta portada, misma selección y título "Ironman: The Best Of Black Sabath".



DEEP PURPLE- The Very Best of Deep Purple (2000):



Otros de los precursores del metal son los Deep Purple que a lo largo de los años han puesto los cimientos de un tipo de música que le debe mucho. Injustamente olvidados tras "Smoke Under Water", los Purple son mucho más por lo que merece la pena escuchar este recopilatorio con atención para descubrir otras 14 perlas como "Highway Star", "Hush" o "Burn". Porqué hay que comenzar por los cimientos.


martes, 2 de junio de 2020

DISCOS EN DIRECTO DEL ROCK IMPRESCINDIBLES (V):




                 CREAM - WHEELS  OF FIRE - LIVE AT FILMORE (1968):

                  

          El éxito cosechado por la superbanda Cream a finales de los setenta derivó en la publicación de su tercer y doble álbum mitad disco de estudio mitad directo. Un concierto que fue grabado en los auditorios Winterland y Filmore de San Francisco en marzo del 68, con cuatro piezas, "Crossroads" de Robert Johnson, Spoonful de Willie Dixon, y las propias Traintime y Toad. Pocas piezas, que son alargadas en desarrollos rockeros en los que la fuerza del trío se palpa, en medio de solos de guitarra increíbles de Eric Clapton, líneas de bajo imposibles de Jack Bruce y redobles memorables del excéntrico Ginger Baker. Blues psicodélico de este combo que se encontraba en su mejor momento tras arrasar con el icónico "Disraeli Gears".



                QUEEN- LIVE AT WEMBLEY (1986):

               

       

Revalorizados recientemente gracias a la película "Bohemian Rhapsody" (2018), la grandeza de Queen mucho tiene que ver con sus espectaculares directos, tanto en la década de los 70 como en los 80, llegando a tocar ante más de 350 mil personas (Rock In Rio, 1985). Si bien también hay el disco "Live Killers" de 1979, el directo más emblemático de la banda es este "Live At Wembley" que dieron el 12 de julio de 1986 dentro de la gira "Live Magic" en lo que además sería su penúltimo concierto - su último tuvo lugar el 9 de agosto de 1986 en Knebworth Park ante 125.000 personas tras el éxito de Wembley -. Un disco con 28 piezas en las que recogen sus éxitos de siempre ("Love Of My Life", "We Will Rock You", "We Are The Champions", "Another One Bites The Dust",...) junto a clásicos del rockabilly y su cierre de siempre con "God Save The Queen". Un deleite de disco (también en dvd, claro) en dónde la magia del front-man por antonomasia que fue Freddie Mercury brilla por encima de todo.






                THE ROLLING STONES – Get Yer Ya Ya”s Out (1970):

                        

      Difícil elegir entre uno de los directos que Sus Satánicas Majestades han grabado a lo largo de sus casi 50 años de carrera - especialmente formidables "Got Live If You Want It!" (66) y el Rock' n Roll Circus" (96) - . Lo que está claro es que este es uno de los mejores, editado en uno de sus cumbres creativas en 1970 y gravado en el Madison Square Garden en Noviembre de 1969 tras "Beggars Banquet"(68) y "Let It Bleed"(69). Precisamente de ambos discos son las interpretaciones tales como "Sympathy For The Devil", "Honky Tonk Woman" o "Street Fighting Man", alternados con dos temas de Chuck Berry y uno del gran pionero del blues Robert Johnson. Rolling Stones en esencia más pura en unas interpretaciones que se salen más que nunca.



               SIMON & GARFUNKEL- THE CONCERT IN CENTRAL PARK (1982): 

                   
          Separados como formación en 1970 tras editar "Bridge Over Troubled Water", el dueto se reunió en los setenta solo en dos ocasiones para dar un concierto benéfico en 1972 y aparecer en un programa de televisión. Pero no fue hasta el 19 de septiembre de 1981 cuando dieron un concierto en el Central Park de New York ante medio millón de fans con el objeto de recaudar fondos para reparar los espacios verdes deteriorados de la ciudad. El directo fue gravado y retransmitido por televisión, publicándose en disco un año más tarde en el que sería su primer álbum en directo. Un sensacional show en el que sus mejores piezas -"Sound Of Silence", "Mrs. Robinson", "The Boxer",... - fueron desgranándose con esa enorme capacidad vocal de estos cantautores que tenían cautivado el corazón de toda America.


domingo, 24 de mayo de 2020

TRILOGÍAS DEL ROCK: SOFT MACHINE:




Grupo seminal del rock progresivo surgido en los ambientes universitarios ingleses, concretamente en lo que se denominó "sonido de Canterbury". Banda de culto formada por  Robert Wyatt a la batería y voces, el australiano Daevid Allen a la guitarra, Kevin Ayers al bajo y el teclista Michael Ratledge. Culpables de la contracultura musical inglesa de finales de los sesenta junto a los Pink Floyd de Syd Barrett, su propuesta tenía el punto de vista en el free-jazz. Con un debut impulsado por la gira británica junto a Jimi Hendrix, el cuarteto se labró una fama entre la juventud con bagaje cultural siendo germen de otras dos formaciones imprescindibles de la escena de Canterbury como son Caravan y Gong.


- Soft Machine I (1968):



Tomado el nombre de la banda de una obra de William S. Burroughs (autor de la naranja mecánica), los discos se titularon I, II, III. Con un debut que es una de las grandes obras de la psicodelia británica junto con el debut de Pink Floyd ("The Pippers Gates To Down" de 1967), grupo con el que compartieron público elitista underground. El álbum fue grabado en Nueva York bajo una cuidada producción de Chas Chandler (de The Animals y descubridor de Jimi Hendrix) y Tom Wilson. Para su vuelta al Reino Unido comenzaron una gira de promoción junto a Hendrix en la que se les añadió un joven Andy Summers (futuro Police) a las guitarras antes de la huida de Kevin Ayers hacia Ibiza disconforme del estrés de la carretera y del alejamiento de la psicodelia de la banda.


- Soft Machine II (1969):



Bajo el liderazgo de Robert Wyatt y con la llegada del bajista de formación jazzística Hugh Hopper (ex The Wilde Flowers) para sustituir a Ayers, los sonidos de la banda combinaban la psicodelia de su debut a la vez que se adentraban en unas zonas experimentales que luego pasarían a denominarse rock progresivo o rock-jazz. El disco de poco más de media hora de duración lo forman dos "suites" formados por canciones cortas (son “Rivmic melodies” en la cara A y “Esther´s Nose Job" en la B) compuestas prácticamente por el duo Hopper y Ratledge. Un disco plagado de matices sonoros de unos músicos que optaban por la exploración.



- Third (1970):


El cambio de década trajo el tercer álbum de la formación clásica de SM un disco en el que se confirma una evolución de una banda que había virado hacia el vanguardismo y un Jazz-rock muy a la honda de Frank Zappa, que será germen del kraut rock alemán de los años siguientes. Un disco que apareció denso para los amantes del rock y pop comercial pero que escondía unos grandes músicos que se dedicaron a jugar e investigar con los nuevos sonidos del rock. Son los Mike Ratledge a los teclados, Hugh Hooper a las guitarras y bajo y un gran Wyatt a las percusiones y voces, a los que se añadieron unos violines y una implacable sección de viento. El resultado uno de los grandes discos de culto del rock progresivo.

miércoles, 13 de mayo de 2020

STEVIE WONDER
CUMPLE 70 AÑOS!!!!!!!!!!!!!




Porqué ya iba siendo hora de celebrar algo!!!! Por muchos más "Little Stevie".







 




sábado, 9 de mayo de 2020

LITTLE RICHARD- Adiós al rock n roll.



Quien fuera guitarrista de su banda, Kelvin Holly nos daba la triste noticia del fallecimiento de Richard Wayne Penniman en Los Angeles a los 87 años de edad. Poco después la Rolling Stone lo confirmaba publicando un extenso articulo en el que no quedaban claras las causas de su traspaso. Al parecer habría padecido un infarto que resultó letal en su delicado estado de salud.

                                       

Sea por el motivo que sea, nos deja uno de los grandes estandartes del rock’ n roll, un genio escénico y pilar fundamental del rock. Junto a Elvis Presley, Chuck Berry, Fats Domino y Ray Charles, definió un sonido al que luego se añadieron otros muchos como Gene Vincent, Eddie Cochran, Buddy Holly, Carl Perkins, Bo Diddley o el único superviviente de todos ellos a día de hoy Jerry Lee Lewis.

                                            

Todo arrancó a finales del bendito año 1954. Ese año, un joven blanco de Tupelo (Mississipi) grababa “That’ s Allright Mama” con el que fusionaba los sonidos del Country con los de la música de las iglesias negras. Paralelamente otro muchacho, ciego y afroamericano, había profanado los sonidos religiosos Góspel con “I’ ve Got A Woman” y alcanzado las ondas de las radios americanas. Era Ray Charles. Como él, y muchos otros músicos negros que triunfaron los años siguientes, un joven Little Richard, era oriundo de Georgia y se había criado en el sí de una familia religiosa formando parte de los coros de sus iglesias. Nacido en Macon (igual que Otis Redding) en una familia humilde de 12 hijos y adventista, en dónde se introdujo a la música y a la práctica del piano. Su infancia quedó marcada por la rigidez de su padre quién acabó expulsándolo de casa a los 13 años por sus devaneos homosexuales.

                                     


Afortunadamente un matrimonio blanco que regentaba un local musical le sacó del vagabundeo, lo que le permitió mejorar la técnica al piano y descubrir nuevos sonidos que le acabarían influenciado en el futuro como el vodevil y el rythm n blues. Por ello no tardaría en formar bandas y en salir a actuar por todo el Estado de Georgia, grabando algunos temas sin éxito y hasta que en 1955 tras mandar una maqueta a la discográfica californiana Specially Records con el que publicaría su disco de debut, el icónico “Here’ s Little Richard” (1957).

                              

El resto es historia, como cuando conoció al compositor y músico de su nuevo sello Robert Blackwell, a quien en un descanso de las sesiones de grabación le convenció de ir a comer a un local de drags queens y en donde animado por unos clientes del local improvisó al piano cantando una oda al sexo gay recitando un texto que acabaría siendo inmortal “Awoop bopa-loo-mop a-lopbam-boom”. Era “Tutti Frutti” (significaba gay en argot del lugar) y fue estandarte junto a “Long Tall Sally”, “Ready Teddy” o “Rit It Up” de unos de los álbum de debut artísticos más espectaculares de la historia de la música popular. Luego le seguiría “Little Richard Second Album” (1958) con otros fogonazos rockanroll como “Keep A Knockin”, “Good Golly Miss Molly” o “Lucille”.  También su aparición en la película "The Girl Can Help It" (1956) que le dio a conocer al gran público.

                               

Su energía alocada y el compás desenfrenado a las teclas del piano conectaban con el frenesí de las iglesias sureñas que había mamado desde pequeño para sentar las bases de un sonido novedoso que se basaba en lo visceral. Su estética afeminada, ampulosa y poco “ortodoxa” para los años 50 junto con sus directos incendiarios captaron la atención no solo de los jóvenes negros si no también de los blancos que vieron en él una salida desacomplejada a la rigidez imperante.

                                  

La cosa se detuvo cuando, a finales de década y tras sobrevivir a una avería del avión en el que viajaba, decidió abandonar su carrera artística para estudiar teología y hacerse pastor de la Iglesia Pentecostal. Luego llegarían los discos góspel y su regreso acompañando de gira por Inglaterra a los
Beatles o cuando tuvo de guitarrista en su banda a un jovencísimo y desconocido Jimi Hendrix de 22 años. Su momento había pasado.

                                 

Con episodios oscuros en los que los excesos con las drogas, los escándalos sexuales y la expulsión de su iglesia, transcurrió unas décadas posteriores en las que también hubo apariciones en películas, giras intermitentes y mucha extravagancia con la que se acabó ganando las simpatías mayoritarias de un público que siempre le ha reconocido con total justicia como uno de los pioneros y como él se autoproclamó como “el arquitecto del rock”. 


                          



Descanse en paz.

sábado, 2 de mayo de 2020

DISCOS DE 2020: CLEM SNIDE- Forever Just Beyond:







Clem Snide se ha convertido en el proyecto personal de Eef Barzelay. Si bien su loable segundo disco al margen de su banda “Loose Big” (2008) auguraba una carrera en solitario, el músico de origen israelí optó por la formación para ir volcando todo su talento personal. Lo que confirman los más de 25 años de recorrido de los Clem Snide – sin contar sus parones intermitentes - , que a pesar de que nunca han alcanzado la notoriedad deseada, siempre han venido ofreciendo cosas interesantes. Aunque algunos no nos acabó convenciendo su anterior entrega “Girls Come First” (15), disco con el que abrazaban a un folk rural algo simplista y con el que echamos algo de menos el salero y la credibilidad emotiva a la que nos tenían acostumbrados.

Y ahora, entrada la nueva década nos presentan este “Forever Just Beyond”, un trabajo rotundamente personal de Eef y en el que éste hace balance de la “montaña rusa en la que he vivido la última década”, periodo en el que ha sufrido un divorcio, se ha arruinado, ha perdido su casa, e incluso ha recibido una generosa donación de un fan español con el que pudo pagar a sus abogados.

                                     

Para lo nuevo, Barzelay ha aparcado a sus habituales compañeros de viaje - Brendan Fitzpatrick (bajo) y Ben Martin (batería) – a favor de un Scott Avett que ha tenido mucho protagonismo. El músico folk oriundo de Wyoming y fundador de los Avett Brothers, se lo llevó a su granja de North Caroline para componer junto a él un disco, en el que ha tocado y ha producido. También han participado en él, entre otros, el bajista de Band Of Horses Bill Reynolds, y los músicos de la banda de Avett, Mike Marsh (batería) y Joe Kwon (cello).


El resultado, un delicioso sonido que se aleja de los Clem Snide de álbumes más country-pop como pueden ser The Ghost Of Fashion" (2001) o el más reciente "The Meat Of Life" (2010), en unos temas de corte acústico, intimista y reflexivo adornados por una formidable instrumentación barroca.

                                 

La melancolía es el eje del disco en el que Eef canta tiernamente, y se muestra esperanzado, en otras ocasiones deprimido, cálido y siempre sincero. De ese poso surgen joyas como la melódica “Don’ t Bring No Ladder” de memorables arpegios, voces y ritmo de escobillas; la country soul “Sorry Charlie” cuyos vientos, violines, y pasión le entroncan con el Van Morrison más clásico; o la colosal “Ballad Of Eef Barzelay” de voces dobladas, emotiva carga y bella simplicidad.

Un recurso de voces que vuelve a clavar en la desesperada “Sorry Charlie”, en una “Easy” con protagonismo de los violines (¿a nadie le recuerda a Father John Misty?), y algo en The Stuff Of Us” que transpira la pureza folk.

                          
Mención aparte la que titula el álbum con toda su carga personal y con la que Eef reflexiona sobre sus experiencias recientes y valora las segundas oportunidades de la vida. “Forever Just Beyond” es esa segunda oportunidad, y ha llegado cargada de belleza, de sentimiento, pero sobre todo de sinceridad. Larga vida a la música hecha desde el corazón.

Alex Guimerà

Publicado en: http://www.elgiradiscos.com/