jueves, 14 de julio de 2022
CROWDED HOUSE- Festival de Pedralbes (Barcelona) 2 de julio de 2022:
sábado, 2 de julio de 2022
DISCOS DE 2022: ANDREW BIRD- Inside Problems:

Una de las características de este formidable cantante, multinstrumentista, compositor y actor ocasional -muy solvente en su papel de Thurman Smutny en la temporada cuatro de "Fargo"- , es la facilidad por sacar discos al mercado. Con prácticamente álbum por año, alcanzó con "My Finest Work Yet" (2019) su clímax creativo, un trabajo que nos encandiló como pocos son capaces de hacerlo. No solo debido a su exceso de belleza y romanticismo, sino también por la personalidad y carga de matices que nos regalaba su autor. Un disco que entró en el circuito mainstream vía nominación en los premios Grammy y que se coló en muchas listas de lo mejor de su año.
A pesar de que le siguieron dos trabajos interesantes: el álbum navideño e hijo del confinamiento "Hark!" (2020) y "These 13" (2021), un larga duración de corte clásico y tradicional en colaboración con su viejo amigo Jimbo Mathus, podemos afirmar que la verdadera continuación a aquella obra magna no ha llegado hasta este año. Con dichos precedentes, Andrew Bird nos regala "Inside Problems", en el que sale airoso de su personal cruzada en un trabajo que desprende una cierta línea continuista con "Mi Finest Work Yet" pero también en el que nos muestra una pequeña evolución y cambio de rumbo.

Estamos hablando de un trabajo con menos colorido, menos azúcar y más complejidad en estructuras musicales. Unas canciones que han sido editadas de nuevo por su propio sello "Wegawam Music" y en los que repite a la producción Mike Viola (también de Ryan Adams) quien tras el resultado exitoso de su "predecesor", ha ido puliendo de forma eficaz unos temas que fueron grabadas por Bird y su banda en directo, a los que se fueron añadiendo voces, del propio cantautor, pero también a cargo de la joven cantautora Madison Cunningham.

Como nos tiene acostumbrados, Bird nos ataca con unas letras de mucho peso, en los que las contradicciones humanas, las reflexiones y los claroscuros de la vida aparecen a menudo en forma de ironía. En el aspecto instrumental, las cuerdas rasgadas retoman el protagonismo entre guitarras, ritmos nada fáciles, líneas de bajo letales y la preciosa voz del de Illinois, quien en ocasiones tiende a recitar. El buen comienzo con el ritmo perezoso y las cuerdas cristalinas de "Underlands", y ese eco a Nick Drake en algunos pasajes, da paso a los tonos inquietantes y los cellos angustiosos de "Lone Didion", antes de la desnudez de "Fixed Positions", en los que aparecen los primeros silbidos del disco. La propia "Inside Problems" es una joya folk creciente que nace tenuemente con un punteo de guitarra hipnótico para acabar a buen paso. Una carga rítmica que protagoniza "Make a Picture", mientras que "Faithless Ghost" lo borda a través de un rudo rasgado de la acústica."Eight" nos trae un precioso arpeggio y un tremendo solo de violoncelo, la épica "Never Fall Apart" el lucimiento de las dotes vocales de Andrew y "The Night Before Your Birthday" y "Stop n Shop" colores velvetianos. Con "Never Fall Apart" llega un irresistible y dramático final.
Particular, único, reconocible e incorruptible, Andrew Bird sigue disco a disco dando mil vueltas a su personal indie-folk, madurando su propuesta, y lo que es mejor, captando nuestro interés.
jueves, 30 de junio de 2022
lunes, 30 de mayo de 2022
SUEDE: "Comming Up Tour" en Sala Razzmatazz 19 de mayo de 2022:

Corría el año 1996 y el Brit Pop se encontraba en pleno apogeo. Blur, Oasis y Pulp habían sacado discos plagados de singles de estribillos pegadizos que conectaban con una generación de veinteañeros que miraba hacia el Reino Unido para sentirse cool y moderno. A la sombra se encontraban unos londinenses imberbes, llamados Suede, que habían aparecido de manera contundente en los Brit Awards de 1993 tras publicar un debut en aquel mismo año que nadaba entre la energía punk y el glam pop, que lejos de beber del pop de los sesenta sus influencias iban desde David Bowie a los Smiths. A aquel primer álbum le sucedió el formidable "Dog Man Star" (1994), más maduro y plagado de bellas melodías, baladas trágicas, letras densas, pop melodramático y un universo que demostraba que nos encontrábamos ante una formación de época a pesar de que no acababa de encajar en el movimiento en el que les ubicaban.

Y los problemas llegaron con la marcha del artífice del sonido particular de su guitarra y uno de los dos compositores, Bernard Butler. El abandono llevó al cantante y otro líder de la formación, Brett Anderson, a tener que reinventarse. Para ello fichó a un joven guitarrista de 19 años llamado Richard Oakes e incorporó a la formación a un teclista (Neil Coding) para darle una nueva dimensión. Así, mano a mano con Oakes, Brett compuso unas sensacionales diez piezas que conforman el que es uno de los mejores álbumes de los 90: "Coming Up".
Con un sonido remozado, de guitarras nítidas y electrizantes, teclados y sintes envolventes, y la contundente sección rítmica ya conocida; el disco emerge a través de un pop directo y futurista pero también gracias a la melancolía y energía habitual de sus precedentes. Un elepé que les hizo alcanzar el número uno de ventas en Reino Unido y que les hizo asentarse, junto a las primeras espadas, en un Brit Pop con el que, ahora sí, estaban en sintonía.
Para celebrar el 25 cumpleaños de la efeméride, nada mejor que realizar una gira para interpretar entero el disco en cuestión. La excusa perfecta de los fans para volver a la Sala Razzmatazz (antes Zeleste), lugar en la que tantas veces habíamos gozado de su música. Con el "Sold Oud" colgado en la puerta, el recinto albergaba una plaga de cuarentones expectantes que acabaron por pasarlo a lo grande desde que sonó la inicial "Trash", una de las píldoras letales del paquete, y que abrió fuego con un pletórico Brett Anderson que a pesar de tener 54 añazos no parece que lo del paso del tiempo vaya con él.

Y las descargas pop se fueron sucediendo entre bailes, poses, lanzamientos de micro y saltos de uno de los mejores front-man surgidos del pop británico, quien con su elegancia (y camisa sudada) contagió de positividad (ya lo cantaba él en "Positivy" en 1999) y energía a raudales. Con el ritmo de la fuerte pegada de Gilbert y la contundente línea de bajo de Osmand, la guitarra afilada y el sonido propio de Oakes, nos transportaban directos al sonido del álbum. Terminadas las saltarinas "Lazy" y "Filmstar", el ex de Justine Frischmann (Elastica), se acercó al público para cantar la bucólica "By The Sea". La siguió, como sabíamos, "She" y sus "uuh-uhh", y por fin la joya de la corona: "Beatiful Ones". La pieza pop redonda, desde su riff inicial, a los "lalalás" finales. La canción emblema de Suede fue presentada sin la música por Brett coreando el estribillo y abordada luego por la banda y el público en perfecta comunión. Las que siguieron son piezas formidables también, "Starcrazy" que sigue la fórmula pop, "Picnic At The Motorway", distorsionada sin convencernos el resultado, y las preciosas "The Chemestry Between Us" y "Saturday Night", en las que Anderson nos invitó a que imagináramos que en lugar de estar en jueves noche fuera sábado noche.
Y el maravilloso repaso terminó, con un breve parón, recuperando piezas de otros discos, como el lejano "Dog Man Star", del que sonaron "We Are The Pigs", "Killing Of The Flashboy" (Cara B de la anterior incluida en "Sci-Fi Lullabies" de 1997) y "The Wild Ones", ésta última tocada por Brett Anderson solo a la guitarra y tras los esfuerzos de hacer callar al respetable. Una versión que, a mi modo de ver, desmerece a la original. Más atrás todavía se fue para interpretar del debut, y cantadas a pleno pulmón, "So Young", "Metal Mickey" y "Animal Nitrate", con teatralización animal incluida. Para el bis, no imagino ninguna mejor que la que nos regalaron, "New Generation". Era la rúbrica perfecta para despedir a unos fans surgidos de una generación lejana pero que aún tenemos muchas cosas que decir.
martes, 24 de mayo de 2022
ESPECIAL BOB DYLAN: THE BOOTLEG SERIES (Primera Parte):
A estas alturas (o mejor dicho) a estas edades, resulta obligatorio Celebrar cada aniversario de Dylan por todo lo alto. Por eso, os proponemos desde aquí a hacer un breve repaso de los Bootleg Series que el bardo (o mejor dicho Columbia) nos tiene acostumbrados a sorprender desde 1991. Y es que es por todos los fans conocidos que Dylan a lo largo de su carrera, por el amor que tiene a tocar y a reinterpretar sus temas, así como por su facilidad (o don sobrenatural) a la composición, haya dejado horas y horas de estudio y demos grabadas sin publicar. Como también sus conciertos y giras interminables han sido grabados.
Por ello, y ante la proliferación que ha existido de discos "pirata" (bootlegs), desde 1991 han ido publicándose discos que aglutinaban canciones descartadas o inéditas de determinadas épocas del cantautor, músico o poeta (como se quiera). Vayamos a hacer un repaso de los que hasta la fecha hemos podido gozar.

domingo, 15 de mayo de 2022
POKERS DEL BLUES: JOHN MAYALL:
John Mayall es una de las almas del blues británico y del blues blanco, desde que a principios de los 60 se mudó de su Manchester natal hacia Londres para abanderar una revolución sonora que miraba directamente hacia los grandes del Blues americano y hacia la escena de Chicago. En esa escena se codeaba con unos primerizos Rolling Stones y con guitarristas de alto voltaje, alguno de los cuales reclutó para sus Bluesbrakers. Con tal rodaje el periodo de 1966 a 1969 encadenó grandes discos de los cuales queremos rescatar nuestro particular "poker" o racha de cuatro álbumes, que a nuestro entender resultan imprescindibles en los años sesenta no solo para los seguidores del músico si no para los seguidores del blues y del rock en general. Descartados quedan notables álbumes como "Crusade" (1967), "The Blues Alone" (1967), "Bare Wires" (1968) o "Blues Giant" (1969).
BLUESBRAKERS WITH ERIC CLAPTON (1966):
El segundo álbum del bluesman y primero de los Bluesbrakers contaba con un Eric Clapton que ya era famoso tras su paso en los Yardbirds demostrando una destreza a la guitarra que había provocado la famosa pintada en la pared de "Clapton Is God". Ahora los dedos de Clapton estaban al servicio de la banda de Mayall para crear una obra maestra del blues-rock en el que a parte de los temas propios se interpretaron grandes versiones de Ray Charles, Willie Dixon, Freddie King, y como no, del pionero Robert Johnson. Los bluesbrakers que aparecen en la portada los completaban John McVie (futuro Fleetwood Mac) al bajo y Hughie Flint a la batería.
A HARD ROAD (1967):
En el año del Sgt. Peppers y del debut de Hendrix y en el que aparecieron nuevos sonidos del rock, Mayall sigue fiel al Blues pero con una oreja en lo que pasaba a su alrededor. Clapton se fue para fundar Cream y fue reemplazado por otro joven maestro a la guitarra como Peter Green (factotum de la primera etapa de los Fleetwood Mac) que aporta temas al disco que se añaden a los temas de Mayall y las versiones de clásicos del blues americano (Freddie King, Elmore James,...). Aynsley Dunbar sustituye a Hughie Flint a la batería mientras que un elenco de vientos completó la grabación. El disco se mantiene purista con el blues y añade tintes psicodélicos e incluso latinos. La maravillosa portada fue pintada por el propio Mayall demostrando otro enorme talento esta vez para la pintura.
BLUES FROM LAUREL CANYON (1968):
Disueltos los Bluesbrakers John se traslada hacia Los Angeles y en concreto al barrio de Laurel canyon donde se juntaban muchos de los mejores músicos del momento (CSNY, Joni Mitchell, The Mama' s and The Papa s, ...) para captar los nuevos sonidos del rock y aunarlos con la tradición blues. Así se juntó con un joven Mick Taylor (futuro guitarrista de los Rolling Stones) y con Stephen Thompson (bajista) y Colin Allen (baterista) a los que se añadió Peter Green como invitado para grabar 12 temas propios en los que hablaba de propias experiencias en su nueva residencia.
THE TURNING POINT (1969):
Para muchos considerada la auténtica obra maestra del bluesman y la que llevó al blues a un nuevo nivel. Repite Stephen Thompson al bajo junto a John Mark a la guitarra y un John Almond a los vientos (flautas, saxos,...) que son omnipresentes en este disco carente de baterías y que fue registrado en directo en el Fillmore East de Nueva York. El álbum contiene dos de sus mejores éxitos como son "California" y "Room To Move".
domingo, 1 de mayo de 2022
DISCOS DE 2022: Simone Felice - All The Bright Coins:
sábado, 23 de abril de 2022
ROCK' N BOOK (XI):
Bona diada de Sant Jordi! De nou, per a celebrar-ho, tornem a recomanar-vos llibres de temàtica rockera per als més apassionats. Per aquest any tirarem de llibres que han tingut certa repercusió literaria. Esperem que us agradin les nostres propostes i que les gaudiu a la vora d' un bon disc. Rock' n Book!
- Calles que fueron nuestras: El universo musical de Jarvis Cocker Richard Hawley y Pulp. JUAN J. VICEDO. Ed. Silex. 2019.
- Lou Reed: su vida. Nick Wall. Alianza Editorial. 2014.
- JIM MORRISON: LA HISTORIA DEL GRAN MITO DEL ROCK A TRAVÉS DE LOS MOMENTOS ESENCIALES DE SU VIDA Y DE SU CARRERA. Roberto Caselli. Ed. Manon Troppo. 2019.
- DAVID BOWIE. STARMAN. Paul Tynka. Ed. Alba. 2011.










































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