sábado, 2 de octubre de 2021
DISCOS DE 2021: YOLA- Stand For Yourself:
sábado, 25 de septiembre de 2021
DISCOS EN DIRECTO DEL ROCK IMPRESCINDIBLES (IX):
RORY GALLAGHER -Irish Tour ' 74 (1974):

OTIS REDDING- In Person at the Whisky a Go Go (1968):
sábado, 11 de septiembre de 2021
DISCOS ESSENCIALS PER ENTENDRE EL ROCK CATALÀ (II):
El moviment del Rock Català va suposar una època daurada de la llengüa cantada en català i un punt de partida per normalitzar l' art en el nostre idioma. La complexitat del moviment queda molt ben reflectit en el llibre "Tocats de l'ala: Història oral del rock català" d' Oriol Rodríguez. Però el millor per entendre' l és escoltant els discos i artistes més representatius de l' època, pel que us presentem una nova entrega, on apareixen formacions que si bé no van liderar el moviment mereixen ser reivindicades.
La vessant reggae del rock català va vindre de la mà d' aquesta formació de Girona liderada per un genial Adrià Puntí. Saltant a la fama amb els himnes "La Catximba" i "Bevent passat" inclosos en el seu debut "Raons de pes" de 1991, van clavar-ho amb aquest disc que tot i titular-se com el carrer principal de Kingston (Jamaica) duia molt de pop-rock amb unes lletres de Puntí que lluien com mai amb artefactes com "Migranyes", "Carta a Donisti" o "Sants inocents". La formació va dissoldre' s al 1996, i Puntí va publicar un exitós "Pepalallarga"(1997) produït per Quimi Portet i on destacava el que seria un clàssic per la posteritat "Ull per ull". Fins la data el cantant ha seguit lluitant contra els seus problemes mentals amb aparicions públiques i treballs artístics intermitents, del que és el maleit del rock català i líder de la banda de culte del gènere.
Provinents de Reus i liderats pel carismàtic Joan Masdéu, van començar com a "Whysky' ns Cullons" per canviar de discogràfica i retallar el seu nom a Whisky' ns, per treure aquest disc formidable de 1997 produït pel mestre Marc Grau i on les composicions sonen a pop britànic - tant de moda en l' època - , en el que és l' identitat de la formació a diferència dels seus coetanis que miraven més cap el rock dels EEUU. Amb peçes pop espontanies i de melodia rodona com "Guia' m", "Cor de pedra" o la que titula el disc, "Lila" és la confirmació d' aquesta formació que va publicar grans discos y cançons abans de separar-se al 2009.
GOSSOS- Metamorfosi (1997):
Van debutar en 1994 amb el seu homònim disc i on destacaven per la seva proposta de guitarres acústiques i veus. I és que els manresans aplegaven una formació folk de quatre guitarristes amb veus folk sense percussió. Amb uns anys on no van passar de segona fila, és amb el disc Metamorfosi on fan el salt a primera fila i on els seus membres (Juanjo, Natxo, Oriol i Roger) es mostraven nus a la portada fent una mandala. El disc incloïa temes com "No tinguis por", la que titula el disc o la versió de "Helpessly Hoping" de CSN "Esperant en Va". Metamorfosi va vendre més de 40.000 còpies, assolint el disc d’or, i van registrar "Directament", un disc en directe gravat un any després al Teatre Conservatori de Manresa amb les aparicions destacables de Pemi Fortuny, Cris Joanico i Gerard Quintana. Els èxits van seguir a les següents dècades, tenint una llarga carrera en la que es van electrificar i afegir bateria i que al 2018 van anunciar aturar i a dia d' avui encara no la han reanudat.
GLAUCS- Glaucs (1996):
lunes, 30 de agosto de 2021
JOSÉ LUÍS PERALES- 6 de agosto de 2021:
“El autor que no soñaba con ser cantante”
El festival del Cap Roig es uno de los eventos estivales consolidados que ha ido creciendo año tras año con presencias internacionales de primera fila como son Sting, Elton John o Bryan Adams y con una edición de 2021 que no solo ha aguantado el huracán de la pandemia sino que ha dado muestras de una buena salud. Con una meticulosa organización y su crecido espacio village dentro del Jardí Botànic del Cap Roig (Palafrugell) dota de una magia inigualable a un festival en el que las preciosas vistas de la Costa Brava contribuyen de forma esencial.
Para el cartel de la vigente edición si bien la presencia de artistas internacionales ha desaparecido por culpa de las restricciones del covid, sí que se han incluido primeras espadas del pop español como son Raphael, Antonio Orozco, Hombres G, Taburete o David Bisbal junto con grandes nombres del pop catalán como Manel, Els Amics de les Arts o Blaumut.
Con todo el día 6 de agosto la cita se nos antojaba muy interesante al actuar uno de los autores de canciones más importantes del pop español de finales del siglo pasado pero también intérprete de inigualable carisma y personalidad. Hablamos de José Luís Perales en la que según había anunciado era su gira de despedida de los escenarios.
A la hora prevista y ante más de mil quinientos espectadores con sus mascarillas tapando sus sonrisas sentados entre localidades separadas por grupos, aparecían seis músicos al escenario antes de que hiciera tímida presencia nuestro protagonista de 76 años ante la ovación de todos los allí presentes.
Y el concierto no pudo decepcionar a nadie, pues a lo largo de hora y cuarenta y cinco minutos, el cantautor de Cuenca hizo gala de su potente y saludable voz, de su sencillez y humildad, de un amplísimo repertorio sin parangón y de una sensacional banda musical de apoyo. Todo ello para el mejor lucimiento de un directo muy bien acompañado por los efectos de iluminación y las preciosas fotos de las pantallas de fondo de escena.
Con un segundo tema pegando fuerte como “Me llamas” y su irresistible estribillo, el bardo nos conquistó antes de contarnos cómo se retira en el campo de su Castejón buscando las musas para componer, un campo cuyas imágenes estuvieron presentes a lo largo del concierto en fotografías de un amigo suyo de Cuenca. Unas musas que le llegaron cuando compuso su primera canción “Celos de mi guitarra”, que interpretó electrificada y a la que echamos en falta el punteo de la guitarra acústica. Otras de las que fue desgranando fueron “cosas de Doña Asunción”, el bolero “quisiera decir tu nombre” o la meliflua pero no por ello menor “El amor”.
Para la parte central del directo, el bueno de José Luís se dedicó a recordar algunas de las canciones más famosas que ha escrito para otros célebres artistas. Según él, su sueño cuando comenzaba era componer para canciones para los mejores cantantes, lo que si logró, pero a la vez que se convertía en uno de ellos.
Así, interpretó “Le llamaban loca” que hizo para “el mejor grupo español de voces” Mocedades, “¿Por qué te vas” popularizada por Jeanette y por la película de Carlos Saura “Cría Cuervos” (1974) y quizás la más exitosa que haya hecho nunca, “Frente al espejo” que hizo para su amigo Raphael pensando que éste no se atrevería a cantar, “¿Qué no daría yo?” que dio forma Rocío Jurado y en la que plasmó el andalucismo de sus siete años estudiando y viviendo en Sevilla, algo que también sucede en “ Pensando en ti” que compuso para Isabel Pantoja y que interpretó sólo a la guitarra acústica.
Mención aparte merece la gran tarea musical que hay detrás de la gira, adaptando unas piezas que se presentaban de forma dinámica a través de seis musicazos cargados de talento - saxofonista (también a la flauta y al acordeón), bajista (cotrabajo punteado y rascado), dos virtuosos guitarristas, baterista, teclista y enérgico percusionista -.
Ya en la recta final del recital, de nuevo sus propios éxitos, si es que ese término se puede considerar como correcto. Gemas como la melodía pegadiza de “Si...”, la agridulce (de dulce melodía y agria letra) “Ella y Él”, la bucólica “Canción de Otoño”, el vals de “Y tu te vas” con toda la audiencia ondeando los brazos al son del compás y “Gente Maravillosa”, compuesta en tiempos previos a internet y tras quedar fascinado con los anuncios personales de los periódicos (que se pudieron leer en las pantallas). Pero sobre todo, la esperada “Que canten los niños” sin los coros infantiles y presentada como su “canción favorita” y la que más satisfacción le da cuando se la agradecen llamándole “tío José Luís”.
Y antes de finalizar definitivamente el directo, una vuelta con tres bises imbatibles en cascada “Un velero llamado libertad”, “¿Y cómo es él?” y “Te quiero”, que pusieron una inmejorable rúbrica a esta bonita velada de verano que pudimos gozar al son de unas canciones hechas desde el corazón.
Por Àlex Guimerà
martes, 24 de agosto de 2021
jueves, 5 de agosto de 2021
Summer Of Soul (..Or, When The Revolution Could Not Be Televised) (Dir. Ahmir Thompson):

El verano de 1969 ha sido recordado por Woodstock, el primer paso del hombre en la luna y por la retirada del ejército norteamericano de la fatídica guerra del Vietnam. En aquellos años especialmente convulsos para los Estados Unidos, además, los problemas raciales habían azotado muy fuerte a la población afroamericana con especial saña en los asesinatos de JFK, Martin Luter King y Malcolm X, que derivaron en graves disturbios en la calle. Quizás por ello - con el fin de calmar tensiones- el aperturista alcalde de Nueva York de entonces, John Lindsay, impulsó el Harlem Cultural Festival, que a lo largo de seis semanas desde el 29 de junio hasta el 24 de agosto de aquel año, se celebró en el Mount Morris Park de Harlem.
Pero lo curioso del caso es que en un festival en donde desfilaron grandes leyendas de la música de todos los tiempos no hayan salido a la luz sus imágenes hasta pasados 52 años. Y es que si bien el evento fue grabado por Hal Tulchin, las imágenes nunca llegaron a editarse ni a difundirse, quedando guardados en un sótano hasta que hace un par de años el guionista Robert Fyvolent descubrió su existencia y propuso a David Dinerstein su producción para lo que llamaron a Ahmir "Questlove" (batería de The Roots) para su dirección.
El resultado es un maravilloso documental que retrata de forma emotiva un momento histórico irrepetible, una música fascinante, un barrio único y una población muy especial, lo que ha llevado al film a ser galardonado en el Sundance Film Festival de 2021 con los premios del Gran Jurado y del Público al mejor documental.

El visionado se hace trepidante, su narrativa ágil y entretenida combina las historias paralelas con las imágenes de las actuaciones y las opiniones de sus protagonistas y de algunos de sus asistentes (los verdaderos protagonistas) que repasan un hito que sólo fue posible por el entusiasmo de su promotor y presentador, Tony Lawrence, quien aparece ataviado de varias formas.

Y por allí vemos actuar a un joven emergente y talentoso Stevie Wonder, justo antes de encarar la década que lo encumbró como uno de los grandes genios del pasado siglo, o el entusiasmo de The 5th Dimension presentando el pop luminoso de “Aquarius/Let The Sunshine In”, recordado por sus protagonistas, o el talento incomensurable de Mavis Staple y el proyecto que lideró su padre The Staple Singers, donde fusionaban góspel y soul, el pop soul de Gladys Night, David Ruffin y la Motown a sus espaldas, la fuerza de la naturaleza que era Sly and the Family Stone con su alucinante puesta en escena soul-funk psicodélica, la diva del jazz Nina Simone y la diva del Góspel Mahalia Jackson, el blues intenso de B.B. King (quizás aparece demasiado poco), los ritmos latinos abrasadores de Mongo Santamaría o los discursos emotivos de un joven reverendo Jesse Jackson.

Pero más allá de estos extraordinarios músicos el largometraje transita por el alma del festival y por sus historias paralelas. Así el espectador puede ver el rechazo con el que se vivió el alunizaje en el barrio de Harlem en dónde se abogaba más por mirar los problemas en la Tierra como la pobreza o la segregación racial. También revivimos el entusiasmo con el que las familias del barrio vivieron el festival, los peinados que lucían y sus vestimentas más en boga, la presencia de los Panteras Negras, pero sobre todo la ilusión y emoción con la que los 300.000 asistentes que desfilaron por el parque Mount Morris.
Aunque el clímax del documental llega de la mano de la actuación de la gran Mahalia quien secundada por Mavis se desgañitan llenas de dolor y rabia cantando “Take my hand, precious Lord” para rendir homenaje a Martin Luter King tras las sentidas palabras del reverendo Jackson rememorando el asesinato del activista en su presencia un año antes en el hotel Lorraine de Memphis. En la misma senda reivindicativa le sigue Nina desplegando su arte inmenso al servicio de la lucha por los derechos civiles de la población negra. Pero el “Harlem Cultural Festival” no solamente fue un acontecimiento para la población negra, si no que los puertorriqueños y latinos del barrio tuvieron su presencia encima y abajo de los escenarios, reivindicándose a través de sus ritmos y su latin jazz.

Para poner un pero, decir que el título no casa con la realidad ya que son varios los géneros musicales además del soul los que flotaron por las calles de Harlem ese año del cambio, pues el góspel religioso tuvo su peso, como también lo tuvieron el blues, el jazz, el funky y el pop. Una amalgama de colores que iluminaron un barrio tan sufrido como lleno de talento y fuerza.
miércoles, 28 de julio de 2021
viernes, 16 de julio de 2021
DISCOS DE 2021: KINGS OF CONVENIENCE- Peace Or Love:

Doce años hemos tenido que esperar para poder escuchar el cuarto larga duración del dueto noruego formado por Erlend Øye y Erik Glambek Bøe. Amigos de escuela en su natal Bergen en 1999, arrancaron su andadura encima de los escenarios de media Europa fogueándose en festivales estivales hasta que el sello independiente americano Kindercore les produjo Quiet Is A New Load (2001) que grabaron el Liverpool, una vez ya se habían instalado en Londres, y gracias al cual se presentaron ante el mundo indie como banda revelación.
Aquel mismo año se editaba Versus, un álbum en el que varios artistas remezclaban sus temas alejándolos de su versión original desnuda y minimalista. Pero el verdadero salto de calidad lo dieron con Riot On Empty Street (2004), donde emergieron joyas con luz propia como “Homesick”, que les hizo ganar buenas críticas de la prensa especializada y nuevos fans.
Mientras tanto Erlend Øye se había mudado a Berlín y se había metido en nuevos retos musicales en los que la acústica quedaba abandonada a favor del synth pop, fundando la banda The Whitest Boy Alive con quienes ha tenido cierto éxito.
A pesar de un parón de cinco años, múltiples proyectos paralelos y rumores de disolución, la colaboración entre Erlend y Erik continuó con una nueva y notable entrega en 2009 llamada Declaration of Dependence con el que profundizaron más aún en sus habituales tonalidades acústicas.

Poco material para los más de 20 años de carrera y para esa identidad artística propia basada en el folk acústico, en las voces sincronizadas, en una mirada hacia el legado clásico de Simon y Garfunkel y en la Bossanova más sosegada. Una formación que además ofrece un directo formidable capaz de transmitir como pocos climas sonoros y sentimiento.
Pero bueno, hablemos de Peace Or Love, con el que los escandinavos dan continuidad lógica a su legado dentro de esta preciosa funda en la que vemos a los dos músicos en un plano desde arriba mientras juegan plácidamente al ajedrez. Publicado por EMI, el álbum comenzó a grabarse en 2017 pero quedó aplazado hasta que su antiguo productor Robert Jonnum les dio el impulso que necesitaban para terminar de grabar estas nuevas composiciones basadas en las dificultades que suponen perseguir el amor y la paz.

Con guitarras cristalinas y voces cálidas apareciendo de entrada en “Rumours”, lo mismo que unos deliciosos y trabajados violines hacen en “Rock Trail” . Más desnuda, y con un punteo de guitarra que parece rescatado del folk de los sesenta, fluye “Comb My Hair”, mientras que “Angel” luce con ritmos Bossanova. Los mismos que escuchamos en “Fever” y en “Catholic Country”, esta última cantada a dueto con la cantautora Feist. La canadiense, que ya había colaborado con los KoC en 2004 en el álbum Riot On An Empty Street, repite en la frágil “Love Is A Lonely Thing”. “Killers” y “Song About It” nos transmiten una placidez y una calma que sólo ellos son capaces de crear con sus notas.
Símbolo de la “slow life”, que reza que la vida no debería dejarse escapar por el estrés y la velocidad en la que vivimos, si no hacer las cosas en su momento correcto; la música de los Kings Of Convenience podría calificarse como “slow music” con la que merece la pena pararse de tanto movimiento, degustarla y dejarse llevar por sus paisajes llenos de amor y paz.
sábado, 3 de julio de 2021
GRANDES DISCOS: The Doors por THE DOORS (1967):
El 4 de enero de ese mismo año la nueva banda “The Doors” (nombre recogido de un poema de William Blake “The Doors Of Perception”) sacaba su primer LP al mercado después de revolucionar la escena de clubes de Los Angeles con su rock ácido y antes de saltar directo hacia los primeros puestos de las ventas de todo el país. El secreto del éxito, en una época en la que destacar ante tanto talento resultaba casi imposible, estaba quizás en la combinación de los cuatro músicos, cuya personalidad y formación e inquietudes artísticas resultaban del todo distintas.
Pero la historia arrancó cuando un joven Jim Morrison, hijo de militar, estudiante de cine y gran amante de la poesía (Rimbaud y Baudelaire eran sus favoritos) conoció por casualidad en la playa de Venice (California) a otro universitario con ínfulas intelectuales como era Ray Manzarek,
Allí el cantante interpretó una “Moonlight Drive”, un tema que había compuesto él mismo, y que dejó tan impresionado al teclista que ambos decidieron armar una banda, para lo cual este último llamó a sus compañeros de meditación John Densmore (Batería) y Robbie Krieger (guitarra). Habían nacido los Doors.
Tras un periplo fogueándose en la mítica sala Whiskey A Go Go, en la que se fueron ganando un nombre entre los fans, llamaron la atención de la discográfica Elektra, una filial de la Warner hasta entonces especializada en Folk pero que estaba comenzando a fichar bandas rock californianas como Love o los Paul Butterfield Blues Band.

Así surgió este debut, gravado a finales de Agosto de 1966 en los estudios angelinos de Sunset Sound Recorders y editado el 4 de enero del año siguiente con la legendaria portada lisérgica en la que el protagonismo es absorbido por el atractivo solista y letrista. En su interior una amalgama de sonidos crudos y oscuros con bases blues pero también del jazz y la psicodelia, todo ello engalanado con una poesía que miraba hacia el lado más instintivo y salvaje del alma humana.

Con su publicación los Doors adquirieron estatus de estrellas y sus apariciones en televisión fueron memorables- Ed Sullivan les acabó vetando en su Show por su lenguaje soez en directo-, como también lo fueron sus conciertos en estadios ante miles de fans y con un Morrison cada vez más descontrolado por sus problemas con el alcohol y las drogas, con escándalos y problemas con la policía. Entre medio cinco buenos discos más hasta que la leyenda decidió retirarse momentáneamente a París, lugar donde halló la muerte en unas circunstancias que aún a día de hoy no aparecen claras.
THE END
This is the end, beautiful friend
This is the end, my only friend
The end of our elaborate plans
The end of ev'rything that stands
The end
No safety or surprise
The end
I'll never look into your eyes again
Can you picture what will be
So limitless and free
Desperately in need of
some strangers hand
In a desperate land
Lost in a Roman wilderness of pain
And all the children are insane
All the children are insane
Waiting for the summer rain
There's danger on the edge of town
Ride the king's highway
Weird scenes inside the goldmine
Ride the highway West baby
Ride the snake
Ride the snake
To the lake
To the lake
The ancient lake baby
The snake is long
Seven miles
Ride the snake
He's old
And his skin is cold
The west is the best
The west is the best
Get here and we'll do the…








































