miércoles, 2 de abril de 2025

DISCOS DE 2025: NEIL YOUNG- oceanside countryside:


Lo de Neil Young en los setenta es digno de estudio. En esa década publicó nada más y nada menos que nueve álbumes de estudio, entre los cuales encontramos algunos de sus mejores trabajos y auténticos referentes para la historia del rock, a bote pronto pienso en "After The Gold Rush" (1970), "Harvest" (1972), "Zuma" (1975) o "Rust Never Sleeps" (1979), por mencionar algunos ante tanta obra magna. Encima, el canadiense tuvo tiempo de publicar otra obra maestra como "Deja Vu" (1970) junto a Crosby, Stills y Nash, más un álbum mano a mano con Stephen Stills (el infravalorado "Long May You Run" de 1976). Algo impresionante sobre todo si atendemos al nivel ofrecido en cada uno de esos elepés publicados. Pero es que además, y por si fuera poco, en aquella época Neil grabó y guardó en un cajón un puñado de discos que nunca llegarían al público: son los ahora conocidos "Hitchhiker" (rescatado en 2017), "Homeground" (2020 ), "Chrome Dreams" (2023) y el hasta ahora el inédito "Oceanside Countryside".


Pero, ¿De dónde salió este último? Para contestar a la pregunta nos tenemos que situar en el año 1977, momento en que Neil no había editado nada en solitario desde hacía dos años, con el magistral "Zuma", pero que supuestamente tenía guardados cuatro álbumes y un montón de canciones, de los cuales únicamente llegaron a las tiendas los referenciales "American Stars And Bars" (1977) y "Comes A Time" (1978). Uno de estos álbumes perdidos fue este " Oceanside Countryside", cuyas canciones fueron grabadas entre los Triiad Studios de Fort Lauderdale (Florida), con Neil solo a la guitarra y harmónica, y los Crazy Mama Studios de Nashville (Tennessee), en este caso acompañado de sus amigos Ben Keith, Joe Osborn, Karl T. Himmel y Rufus Thibodeaux.


Su idea inicial era hacer una cara "Oceanside" de Florida y otra "Countryside" de Nashville. Sin embargo el proyecto cayó en saco roto, aunque algunas de sus canciones fueron rescatadas para sus siguientes álbumes: "Comes A Time" (1978) , "Rust Never Sleeps" (1979) y "Hawks and Doves" (1980). También encontramos algunas de las canciones en "Hichhiker" (2017), aunque finalmente éstas han sido agrupadas en sus grabaciones originales y en su concepto inicial, publicándose en cedé de manera previa dentro de la versión inabarcable de 17 discos de "Neil Young Archives Volume III: 1976–1987" del pasado año. Ahora nos llega como pieza independiente tanto en vinilo como en plataformas digitales con una portada en la que vemos al joven bardo sentado con las piernas cruzadas.


                                          

Abre el disco la harmónica de "Sail Away", que trata sobre una de sus pasiones de entonces: navegar. Si bien la versión que ahora nos llega es la inicial con los coros del propio Neil, en otra grabación los coros fueron a cargo de Nicolette Larson, una cantante que recomendó la vecina del ex Buffalo Springfield en Malibú, Linda Ronstadt. Las canciones de la parte "Oceanside" fueron grabadas sin batería ni bajo y gracias a ello traen ese tono acústico y personal, lo que demuestran la folkie "Captain Kennedy", la poética "Human Highway" y "Lost In Space" de punteo lacrimógeno. Esa misma cara la completa "Goin Back", con unas guitarras muy bien construidas.


La parte "Countryside" arranca con los violines de "Field Of Oportunity", dejando claro que pasamos de navegar por el mar a pasear por el campo. Las cuerdas rasgadas siguen en la abrupta pero deliciosa "Dance Dance Dance" y en "It Might Have Been", que es puro country. En "The Old Homestead" se relaja pero nos mete una percusión formidable, mientras que la final "Pocahontas" no va a sorprender a ningún seguidor ya que es exactamente la misma versión archiconocida que metió en "Rust Never Sleeps".

Es curioso como los tempos de publicar música pueden influir en su valoración. Quizás en un universo paralelo "Oceanside Countryside" acabó siendo publicado y no "Comes A Time", quizás el disco que reseñamos es el disco legendario y el otro el paquete inédito. Esto es algo que nunca sabremos. Lo que sí sabemos a ciencia cierta es que por nuestro mundo han ido pasando los años y Neil ha seguido siendo prolífero en la publicación de discos de estudio , directos, rescates de obras ideadas y grabadas y de esos lotes antológicos que son los "Archives", siempre obsesionado por la pureza del sonido. Y que nadie se relaje, que el día 18 del próximo abril tenemos un nuevo disco, "Coastal", que es una banda sonora para un documental de su esposa Daryl Hannah y que el músico grabó en su última gira en formato acústico. Que no pare la rueda.

Por Àlex Guimerà

viernes, 21 de marzo de 2025

DISCOS DE 2025: INHALER- Open Wide:


Os contaré una historia del todo verídica. En el año 2019 Inhaler colgó en las plataformas el single "It Won' t Always Be Like This" y al escucharlo me engancharon por su sonido fresco y potente. Ello me motivó a ir a comprar el disco de igual título a ciegas, y sin haber leído nada de ellos. Algo tan casual como inaudito en la actual era de la sobreinformación. El disco no defraudó mis expectativas gracias a sus texturas guitarreras y un post-punk luminoso. Pero algo más me llamó la atención, y fueron las similitudes vocales de su cantante con las de U2. Entonces fue cuando me acerqué al Wikipedia y descubrí cómo Elijah Hewson, su cantante y líder, es en realidad hijo de Paul David Hewson, al que todos conocemos como Bono. Mi entrada a la banda fue la que seguramente desearía el propio Elijah, quien no quiere hablar de ello en las entrevistas (obvio) y cuya banda ha arrastrado la etiqueta de "banda del hijo de", que tanto te puede traer a seguidores como ser un estigma de rechazo para otros tantos.



Pero olvidémonos de todo lo anterior y vayamos hacia los orígenes del grupo en sí. Inhaler son un cuarteto formado por el propio Elijah, junto a Josh Jenkinson (guitarra), Robert Keating (bajo) y Ryan McMahon (batería), quienes en el lejano año 2012 con apenas 12 y 13 años decidieron montarse una banda de rock en el College St. Andrews de Dublín en el que estudiaban. Sin embargo el debut discográfico no llegó hasta 2021 con el mencionado "It Won' t Always Be Like This", un disco que venía cargado de hits y que logró alcanzar el número 1 en las listas del Reino Unido. Quedaba claro desde sus inicios que sus influencias eran el pop británico de los ochenta (New Order, Stone Roses, Echo & The Bunymen,...y obviamente U2). A aquel álbum le siguió en 2023 "Cuts & Bruises", con en el que se reafirmaron como el nuevo hype británico jugando en la liga de bandas milenials como los Kooks, Vaccines, Razorlight o Fratellis. Indie británico de guitarras y estribillos facilones, lo cual para nada debe de ser tomado como algo negativo.


Ahora los irlandeses ya han alcanzado los 25 años y siguen empeñados en tirar para adelante su carrera musical y lo hacen a través de su tercer álbum "Open Wide", en el que se marcan un giro hacia el pop más convencional abandonando la omnipresencia guitarrera de sus anteriores referencias. ¿Eso les sienta bien? Sí y no. Sí porque las nuevas piezas resultan efectivas e inmediatas ; y no porque uno piensa que quizás la banda podría haber dado más de si explorando nuevos territorios rock.


Precisamente cuando las cuerdas eléctricas ganan protagonismo es cuando las canciones mejor funcionan. Es el caso de "Eddie In The Darkness" con ese estribillo arrollador que la convierte en perfecto single que nunca ha sido, o "X-Ray" metida aún en la cueva del post-punk. Son las que mejor representan el pasado de la banda. No en cambio, la pegadiza aunque relajada "Your House", marcada por sus coros góspel y por el ritmo onírico de la batería donde escuchamos unos buenos sintes y que esnefica ese cambio del cuarteto hacia el pop desenfadado de pista de bailable, en el que los sintetizadores y los teclados toman mucho protagonismo.Si bien a veces pecan de exceso con piezas como "Billy (Yeah Yeah Yeah)", en otras como "Concrete" salen airosos. Ese tono synth-pop y de sobre producción lo mantienen con "All I Got Is You" y "Even Though", con inminente recuerdo a lo que hicieron hace gente como A-Ha, Ultravox o Talk-Talk. Luego encontramos las baladas, que afrontan de modo convencional, "Again" o con su nueva mirada pop en "The Charms".


Éste es a grandes rasgos el recorrido por "Open Wide", un disco que gustará más o menos pero al que en cualquier caso hay que irse acostumbrando poco a poco tomando como punto de partida que Inhaler ha aparcado parcialmente el tono de sus discos anteriores en busca de nuevos horizontes artísticos que les alejen del autoplagio. Y eso, se mire como se mire, se llama evolución.

Por Àlex Guimerà


lunes, 10 de marzo de 2025

CONCIERTOS: Peter Perret en la Sala Upload de Barcelona (28/02/2025)

La primera parada de la gira española de Peter Perret tuvo lugar el pasado día 28 de febrero en la emblemática Sala Upload ubicada en el interior del Poble Espanyol de Barcelona, ese recinto turístico que reproduce monumentos, edificios y plazas icónicas de nuestra geografía. Esa sala, aunque pequeña, nos ofrece una programación apta sólo para los mejores paladares del rock, quienes para la ocasión parece que no quisieron perderse el bolo, viendo lo apretados que acabamos todos.

Antes, tuvimos el aperitivo del hijo del cabeza de cartel, Jamie Perret, quien solo a la guitarra eléctrica defendió el cancionero de su recién estrenado EP de debut, "Nepo Baby". Ataviado con una casaca roja, abordó con empeño y teatralidad unas canciones que sonaron muy profundas y personales. Nos habló de los problemas mentales en "What The Doctors Say", nos angustió con "Glory days" y se lució con la cristalina "God Is Praying". Ojalá tenga continuidad su proyecto y publique un larga duración, ya que por lo que pudimos comprobar esa noche el chico atesora talento.


                                              

Tras el set de calentamiento, llegó el plato principal con la entrada de Peter Perret junto a su familia, pues su banda la forman el mencionado Jamie a la guitarra, su otro hijo Peter Jr. al bajo y la pareja de éste, Lauren Moon al teclado y coros, a los que acompañan un guitarrista y batería, este último con un look muy Ozzy Osbourne. Todos ellos vestidos de negro forman una heterogenia combinación por estética y edad pero que funciona a la perfección como conjunto.

Desde los primeros rasgueos de "I Wanna Go With Dignity" pudimos darnos cuenta de lo potente que suena la banda y lo correcta que está la voz de Peter a pesar de sus 72 añazos y a pesar de sus advertencias de que ese día se había levantado con problemas vocales. Sin embargo, no notamos nada fuera de lugar, al margen de ese tono quebrado y displicente al cantar que ya forma parte de su personalidad y encanto artístico.

                                         


El setlist estuvo formado por sus recién estrenadas canciones como la que abrió junto con otras como la irónica "My Secret Taliban Wife", la genial "Mixed Up Confucius" con ese color de rock americano de los noventa o la bonita y pegadiza "Fountain Of You". Otra de las preferidas que se escucharon fue la melódica "An Epic Story", de su disco de resurrección, aunque las que muchos esperaban eran las canciones desempolvadas de The Only Ones, la banda con la que Peter ascendió y descendió a finales de los setenta y principios de los ochenta, lo que sucedió con los acelerones de "The Inmortal Story" y "Flaming Torch", puro punk y nueva ola británica directa a nuestros días. Con estas piezas más trepidantes la banda logró altas cotas musicales, con fornidos desarrollos instrumentales, cargamentos de guitarras salvajes, una batería frenética que no daba respiro, un enorme bajo de Júnior clavando las notas y sobre todo un Jamie mostrándose como lo que es, un monstruo a la guitarra: versátil, inquieto y talentoso.

Quizás donde la banda falló un poquito fue con los medio tiempos, en los que las guitarras eclipsaron la voz de Peter y en los que no la escuchamos tan compacta, pero en cualquier caso los músicos de acompañamiento hacen lucir al legendario rockero con esas dosis de energía y juventud que elevan sus directos. La parte final la protagonizaron mis dos favoritas de The Only Ones, la esperada "Another Girl Another Planet", que no acabó de despegar, y "The Beast" que fue alargada en una maravillosa tormenta eléctrica.

                                     

Poco habló Peter al largo de la noche y poco logramos entenderle, no le hacía falta, su amable presencia hablaba por él, estaba allí frente a nosotros. El que si que habló fue su hijo Jamie que chapurreaba el castellano ya que según nos comentó su novia e hija son españolas. Es el clima familiar de esa banda de resurrección que acertadamente el músico ha sabido montar con sus hijos, quienes en la prórroga nos regalaron, entre otras, "Daughter", de The Ones (su otro proyecto), y la reciente "Disinfectant", de este maravilloso último disco "The Cleansing", con el que se confirma que a veces las segundas oportunidades son muy bien aprovechadas.

Por Àlex Guimerà

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sábado, 8 de marzo de 2025

MUSAS DEL ROCK. GRANDES MUJERES QUE INSPIRARON GRANDES CANCIONES (II) :

Otro grupo de musas del rock han sido mujeres músicas que tanto han dedicado sus obras a otros hombres como han sido objeto de inspiración de otros músicos. Y es que como dice la dicha "Dios los crea y ellos se juntan", porqué el talento atrae al talento, si no nunca hubieran existido parejas formadas por primeras espadas de la canción, lo que ha traído tantas tormentas como buenas canciones. Vayamos a ver hoy otra cara de estas pedazos de artistas que además de todo su inmenso talento para crear su arte también fueron musas que inspiraron a otros grandes artistas:



Joni Mitchell

OUR HOUSE- GRAHAM NASH (Crosby, Stills & Nash):


Para muchos Joni Mitchell es una de las mejores letristas del pop de todos los tiempos. Su poesía refinada fabulosamente reflejada en piezas de inspiración pop, folk y jazz ha regado una discografía inigualable. Pero lo que pocos saben es que en 1969 Joni estuvo viviendo junto a su pareja Stephen Nash (ex Hollies y miembro de Crosby Stlls Nash & Young) en una ililica casa en Laurel Canyon que inspiró a aquel a componer esta "oda a la felicidad doméstica contracultural" que incluyó en el disco de su banda "Deja Vú" (1970) siendo un éxito rotundo.




Janis Joplin

CHELSEA HOTEL 2- LEONARD COHEN:

Janis Joplin es una leyenda del rock, y miembro VIP del fatídico club de los 27 por su repentina y trágica muerte a esta temprana edad. Antes tuvo tiempo para ofrecernos su inmenso talento y dotes para el blues en una voz tan desgarradora como potente. Con una vida personal muy controvertida en la que nadaba entre la fama abrasadora y el desprecio de su familia y las clases más conservadoras, tuvo un breve romance con el cantautor Leonard Cohen en la primavera de 1968 en el mítico Chelsea Hotel de Nueva York. Allí en la habitación número 424 ambos cantantes tuvieron sus encuentros amorosos y allí es dónde el canadiense escribió esta tierna pieza en homenaje a la malograda Janis.



 Courtney Love

HEART SHAPED BOX - KURT COBAIN (Nirvana):


En 1992 Courtney Love ya se había casado con Kurt Cobain y su disco de debut con Hole era todo un éxito. Fue en esa época cuando el cantante de Nirvana comenzó a escribir "Heart Shaped Box" al parecer inspirado por las canciones de su esposa. Esta canción la abandonó hasta que la grabó para el disco "In Utero" (1993) . Sobre la letra mucho se ha especulado ya que hay quién dice que es una declaración de amor de Kurt a Courtney o que es un canto a la tristeza por los bebés que ambos perdieron o que está dedicada a los niños con cancer. Lo seguro es que Kurt se inspiró en el tono triste de las letras de Courtney. Todo ello fue poco antes que él terminara con su vida.





Brigitte Bardot

JE T' AIME...MOI NON PLUS - SERGE GAINSBURG:

 

En los años sesenta uno de los grandes mitos sexuales fue la francesa Brigitte Bardot. Inspiración en estilismo y moda para muchas chicas y amor platónico para casi todos los chicos, su imagen junto a sus películas y canciones hicieron de ella un referente de la cultura pop. En 1968 ella  tuvo una aventura con el cantautor Serge Gainsburg con quien grabó este tema de alto voltaje sexual y que no se publicó por estar ella casada. Años más tarde Serge lo grabó con su esposa Jane Birkin siendo un éxito rotundo entre los jóvenes y una alarma social para los más puritanos.





Joan Baez

VISIONS OF JOHANA - BOB DYLAN:


Antes de que Bob Dylan rompiera todos los esquemas musicales en 1965 electrificando sus canciones, fue un tótem de la música y del movimiento folk. En esa época tuvo un noviazgo con la cantautora Joan Baez con quienes colaboraron artísticamente componiendo e interpretando canciones en festivales y recitales folk. Pero la cosa terminó cuando Dylan se enamoró y se fue a vivir con Sara Lownds (con quien más tarde tendría 4 hijos) en el Hotel Chelsea, lugar en el que compuso esta joya que incluyó en el imprescindible "Blonde On Blonde" (1966). Mucho se ha especulado en torno al significado de la letra, con interpretaciones religiosas y místicas, pero uno se queda con que la pieza habla de "Johanna" Baez, del triángulo amoroso con Sara y del nuevo camino artístico del bardo. 


jueves, 6 de marzo de 2025

DISCOS DE 2025: LARKIN POE - Bloom:




Siempre que hablamos de rock sureño acabamos citando a los legendarios Allman Brothers y a Lynyrd Skynyrd. Ambas formaciones abrieron camino a este subgénero del rock a principios de los años setenta, seguidos por los ZZ Top que lo llevaron al gran público de la MTV en los ochenta y por los Black Crowes que lo revitalizaron en la década de los noventa. Hoy en día el Southern Rock parece un terreno más fértil que nunca, máxime con la consagración de esta genial banda formada por las hermanas Rebecca y Megan Lovell, quienes desde hace mas de diez años han ido cultivándolo, siendo ellas una de las grandes esperanzas junto a otros nombres como los también favoritos de esta casa, The Red Clay Strays.


Larkin Poe tienen ese extra capaz de expandir sus ondas por todo el mundo. Quizás sea la fuerza que les da ser mujeres empoderadas en un ámbito artístico tan masculinizado (eufemismo de machismo), o bien ese parentesco lejano con Edgar Allan Poe (su antepasado Larkin era primo del autor de “El cuervo”) que dio nombre a la formación, o su apodo de “hermanas pequeñas de los Allman”, pero sobre todo ha sido ese innato talento musical que poseen el que les ha impulsado a protagonizar portadas de la prensa especializada, a entrar en territorios Hype, a estar nominadas al Grammy al Mejor Disco de Blues Rock en 2020 y finalmente a ganarlo en 2024 por su anterior trabajo, “Blood Harmony”.


Y para no dejar enfriar el suflé vuelven a la carga con su octavo álbum publicado bajo su propio sello, Tricki-Woo Records, y en el que las Lovell han destensado un poquito las guitarras blues de su predecesor para adentrarse también en otros terrenos y ofrecer una versatilidad que les queda de maravilla . Es lo que vemos ya de buena entrada con "Mockingbird", una pieza pop-rock cargada de armonías vocales y de guitarras pantanosas. Parece que es ese punto de fusión del rock sureño con el pop el que persigue en algunos momentos el álbum, aunque que nadie se equivoque, no es ceguera por haberse codeado con la fama ni ambición de establecerse en ella, sino que ese acercamiento al pop es algo sutil, honesto y sin perder su identidad como banda. Buen ejemplo lo tenemos en la pegadiza "Easy Love Part 1" que nos pierde entre una maraña de guitarras, o también en “Fool Outta Me”, que siendo pop, no se olvida de los riffs “southern”.




Aunque en “Bloom” también encontramos blues fornidos como el single de avance “Bluephoria”, con esos latigazos a las seis cuerdas y la soberbia "If God Is A Woman", en ese tono que las emparenta con los mejores Black Keys. Blues del siglo XXI para demostrar que el sonido que inventó Robert Johnson está más vivo que nunca: producción moderna y la estructura del blues de siempre. La caña la pone “Nowhere Fast” con ese riff ZZ Top, es un rock para perderse a toda pastilla en la carretera.


Otro de los aspectos destacables del nuevo paquete son las baladas arenosas que se sacan de la chistera, hablamos de “Little Bit” que bien podría haber escrito nuestra amada Lucinda Williams, o de la lacrimosa “Easy Love Part 2” que llega repleta de sentimiento soul y de destellos góspel. En “You Are The River” seguimos llorando con la que es una balada country perfecta, mientras que en “Bloom Again” tiran de precioso minimalismo con un slide y una voz preciosa para cerrar el que a buen seguro será uno de los discos de los que más hablaremos este año.


De nuevo, las hermanas Lovell logran superar las altas expectativas creadas entorno a ellas y los constantes prejuicios por ser mujeres, y nos ofrecen un trabajo muy interesante, compacto, maduro y con el que parece que mantienen un rumbo que hace años que tienen bien marcado. En noviembre nos vemos en nuestras salas de conciertos.
Por Àlex Guimerà

viernes, 28 de febrero de 2025

DISCOS DE 2025: RINGO STARR - Look Up:



Parece como si al cumplir ochenta años Ringo tuviera cierta urgencia por no abandonar la actualidad musical. De hecho, desde 2019 ha publicado un álbum de estudio, "What' s My Name" (2019), el directo "Live At The Great Theatre 2019" (2022) y prácticamente un EP por año para un total de cinco y veintiuna nuevas canciones. En esos EPs encontramos composiciones de Paul McCartney, colaboraciones con primeras espadas detrás de los mandos como del desaparecido Quincy Jones, Jeff Lynne o Giles Martin, el hijísimo de George Martin. Aunque para mí lo mejor de todo ha sido ese temazo del EP "Zoom In " (2021) llamado "Here's to the Nights" que cantó junto al propio McCartney, Sheryl Crow, Dave Grohl , Ben Harper y Lenny Kravitz. Pero también hay que destacar esa colaboración con Linda Perry (líder y solista de las 4 Non Blondes) quien a la producción y composición le ha regalado interesantes momentos al de Liverpool.


Ahora, siete meses después de que viera la luz el EP "Crooked Boy", nos sorprende con su vigesimoprimer larga duración de estudio, al que titula "Look Up". Para la ocasión se ha encomendado al legendario productor T-Bone Burnett (quien otrora fuera guitarrista de Bob Dylan en la Rolling Thunder Revue) para que le ayudase a publicar un álbum de corte country. Un género que el bueno de Ringo ya había abordado con el "Act Naturally" como beatle y que en solitario abrazó en su segunda entrega, "Beaucoups of Blues"(1970). Para ello, Burnett se ha encargado también de la escritura de los nuevos temas, dejando que Ringo reuniera a un buen elenco de jóvenes músicos asociados a la música de raíces americana. Así, en el álbum desfilan nombres emergentes como la cantante folkie californiana Molly Tuttle o el guitarrista de bluegrass Billy Strings, pero también una de las últimas esperanzas del rock como son las Larkin Poe.


Con su habitual capacidad de saberse rodear, el baterista discurre por un álbum que a pesar de tener grandes momentos debería de haber alcanzado cotas mayores. Quizás a uno le sobran las baladas y los medio tiempos country-Pop y echa de menos más temas campestres bailables o mayor garra y autenticidad del género. Y es esa uniformidad quizás el mayor defecto de todo el álbum, pues tanto las composiciones como la voz del octogenario pueden llegar a sonar algo monótonas en determinados momentos.


Esa es la sensación que se puede percibir ya desde el inicio, con una "Breathless" que, a pesar de la cautivadora guitarra rítmica de Billy Strings, nos suena como si ya hubiéramos escuchado la pieza en anteriores discos del músico. Algo parecido sucede con la que titula el paquete, a pesar de las buenas voces de Molly Tuttle. Afortunadamente nos cruzamos con "Time Of My Hands" que se revela como una preciosa e inconfundible balada country de slide y de crepúsculo en el desierto. Otra encantadora pieza que sigue la estela es "I Live For Your Love", con su carga de melancolía edulcorada, que además es de las que mejor canta Starkey.


Si con la íntima "Come Back" ayuda a ir remontando la cosa gracias a esos coros tan armonizados de Lucius, "Can You Hear Me" nos vuelve a dejar fríos. Lo mismo nos pasa con "Rossetta", a pesar de contar nuevamente con las pulcras cuerdas de Billy y con las voces de las Larkin Poe. Las hermanas Lovell repiten en una naif "String Theory", esta vez con Molly, que tampoco acabamos de identificar como pieza de música ranchera. Para el cierre encontramos a otra de las mejores canciones del disco, "Thankful", en la que colabora la cincuentona violinista Alison Krauss en un mano a mano vocal muy agradecido (nunca mejor dicho).


No nos vamos a poner quisquillosos con nuestro ídolo a estas alturas, pero sí que nos parece que "Look Up" bien podría haber lucido algo más por lo bien que está trabajado a nivel instrumental y por sus interesantes colaboraciones. Posiblemente las prisas no han sido el mejor aliado de alguien que por razón de su edad parece que tiene urgencia por seguir produciendo discos.

Por Àlex Guimerà

jueves, 20 de febrero de 2025

ESPECIAL UNPLUGGEDS- Directos desenchufados imprescindibles (1ª Parte):




A finales de la década de los ochenta con el auge del canal MTV, los productores de televisión Robert Small y Jim Burns tuvieron la idea de crear una serie de conciertos de bandas y cantantes en boga que interpretarían algunos de sus éxitos junto a versiones en formato acústico y apoyado por violines y otros instrumentos atípicos. Se trataba de dar una vuelta al rock de estadios, de guitarras eléctricas, efectos de sintetizadores, gritos y sudor para relajarlo y volver a los orígenes mostrando las dotes y sensibilidades musicales de los artistas.

Si bien se apunta como precursor del formato al programa televisivo "Comeback Special" de 1968 del mismísimo Rey del Rock Elvis Presley, quien en un escenario cuadrado y rodeado de unos pocos fans sentados interpretó junto a una banda de pequeño formato algunos de sus éxitos de manera más cercana, tocando la guitarra acústica a la vez que hacía patente su carisma y sentido de humor.

Con un episodio piloto de los MTV UNLUGGED que tuvo lugar el 16 de mayo de 1989 con la banda new wave XTC quienes tocaron tres temas a la guitarra acústica, el primer episodio no llegó a las pantallas hasta el 26 de noviembre de ese mismo año y tuvo como protagonista a los Squeeze y la participación del guitarrista de The Cars Elliott Easton en un decorado que ya recordaba al de los famosos shows venideros.

Por ellos pasaron leyendas del rock pasado como Paul Mc Cartney, Bob Dylan, Rod Steward, Jimmy Page y Robert Plant o Kiss pero también estrellas emergentes del momento como Mariah Carey, R.E.M, Alanis Morrisette, The Cors, Korn, Alice In Chain, Pearl Jam o Oasis. Si bien, el formato será recordado, sin duda, por dos directos en especial: Nirvana y Eric Clapton. La calidad y emotividad de ambos reunieron a dos generaciones de seguidores del rock ante la tele, en un formato que puso su punto y final oficial en 2009 si bien ha sido recuperado con posterioridad e imitado por las bandas para dar a conocer mejor su música.

Todo el mundo tendrá sus directos desenchufados favoritos, para gustos los colores, pero desde aquí hemos querido hacer una selección personal de momentos o conciertos Unplugged imbatibles.




1.- NIRVANA- Unplugged In New York (1993):


En noviembre de 1993, meses antes de su muerte (abril de 1994), Kurt Cobain hizo su última aparición televisiva tocando y cantando en directo de una manera que le desconocíamos demostrando que era un talento musical inigualable. Su manera de cantar fue un grito desesperado de socorro que sólo tras su pérdida fue comprendido, un adiós en formato acústico y tras velas , que tuvo su elepé póstumo que arrasó en las listas de éxitos. Contando con sus escuderos Dave Grohl (percusiones) y Kirst Novocelic (bajo, guitarra y acordeón), con el cuarto Nirvana Pat Smear a la guitarra, las participaciones de Lori Godson al violoncelo y de los hermanos Chris y Curt Kirkwood de los Meat Puppets de quienes tocaron hasta tres temas, además de una impresionante "The Man Who Sold The World" con la guitarra de Cobain echando lágrimas, el repertorio lo completaron otra versión de la banda indie The Vaselines "Jesus Wants Me for a Sunbeam" y éxitos de los de Seattle como "About A Girl" y "Come As You Are, una reciente "All Apologies" y otras menos conocidas de la banda como "Penyroyal Tea", "On A Plain" o "Polly".



2.- ERIC CLAPTON- Unplugged (1992):


Grabado en Windsor (Inglaterra) el 16 de enero de 1992 y publicado escasos meses después, el Unplugged de Eric Clapton es uno de los que primero nos vienen a la cabeza con el momento lacrimoso de "Tears In Heaven" single recién estrenado y que dedicaba a su hijo Conor fallecido tras caer de un rascacielos un año antes. La belleza de la composición junto con el sentimiento de la interpretación de "Mano Lenta" es uno de los hitos musicales jamás habidos en directo y que aparece muy bien rodeado con sensacionales blues clásicos como "Before You Accuse Me" de Bo Didley o "Walkin' Blues" de Robert Johnson, a los que se suma una formidable "Leyla" perfectamente alejada de los cables y efectos. No cabe decir que el álbum batió récords de venta y propulsó al estrellato por enésima vez a este genio de la guitarra. 



3.- ROD STEWART- Unplugged And Seated (1993):


Gravado el 5 de febrero de 1993 en los Universal Studios de Los Angeles, el desenchufado de Rod contó con la guitarra de su amigo y antiguo compañero de banda (entonces rolling stone) Ronnie Wood para abordar con su imponente voz sus clásicos "Maggie May" y "Stay With Me" de los Faces, junto con versiones como "First Cut Is The Deepest" de Cat Stevens (que había grabado en el 77) o Having A Party de Sam Cooke. Un directo enérgico y dinámico que demuestra las dotes vocales del escocés  que quedó publicado en álbum y video poco tiempo después con gran acogida del público.



4.- R.E.M. - Unplugged The Complete Sessions (1991 & 2001):


Una de las primeras bandas en desenchufarse fueron los R.E.M. en 1991. En un momento en el que los de Anthems justo  habían llegado al gran público con los álbumes "Document" (87), "Green" (88) y sobre todo con el recién estrenado "Out Of Time" (1991), aparecieron en MTV en un directo realizado en los Chelsea Studios de 10 de abril de 1991. Con el apoyo de músicos de sesión interpretaron sus éxitos como "It' s The End Of The World.." o "Loosing My Religion" junto a una curiosa versión de "Love Is All Around" (Troggs) o rarezas de su catálogo como "Rotary Eleven" y "Fretless". Diez años más tarde (el 21 de mayo de 2001) el cuarteto volvía a  Nueva York para grabar su segundo Unplugged que se basó sobre todo en su cancionero de la última década como "Imitation Of Life", "Electrolite" o "Daysleeper", repitiendo "Loosing My Religion", colando un trozo de "Like A Rolling Stone" de Dylan y recuperando la lejana "The One I Love" inédita en el primer directo. Curiosamente ambas actuaciones no se editaron hasta 2014, que lo hicieron en un disco conjunto con una película que retrata unos documentos musicales gloriosos.




5.- BOB DYLAN- MTV Unplugged (1995):


No podemos dejarnos al Unplugged de Bob Dylan publicado en el 95 pero grabado los días 17 y 18 de noviembre del año anterior en los estudios Sony de Nueva York. Unas sesiones que dejaron 10 y 15 temas respectivamente de los que sólo se publicaron 11 - esperamos un Bootleg con ganas - en los que hay particulares versiones de las archifamosas "Like A Rolling Stone", "Knocking On Heaven' s Door" y "The Times Are A-Changing" junto a unas lucidas "Shooting Star" y "Dignity". Tras las gafas de sol y con una camisa a topos el bardo logró encandilarnos por enésima vez con esta cara des-electrizada para lo cual se rodeó de  John Jackson (guitarra), Bucky Baxter (steel guitar), Tony Garnier (bajo), Brendan O' Brien (teclados) y Winston Watson (percusiones).





viernes, 14 de febrero de 2025

DISCOS DE 2025: FRANZ FERDINAND - The Human Fear :



Mientras estábamos repasando las últimas listas de lo mejor de 2024 teníamos puesto un ojo en este esperado "The Human Fear", el nuevo trabajo con el que Franz Ferdinand regresaban tras siete años de silencio discográfico - el recopilatorio "Hits To The Head" de 2022 no cuenta - y con el que parecía que abrían una etapa tras celebrar sus 20 años como banda, y en el que además contaban por primera vez con la firma de Audrey Tait a la batería.

Publicado el pasado día 10 de enero, el disco no nos ha caído de sorpresa ya que había sido anunciado en septiembre del año pasado con avances de dos singles que forman parte de las nuevas once canciones. De nuevo la producción del británico Mark Ralph, con quien ya habían trabajado en el pasado, FF grabaron “The Human Fear” en los estudios AYR de Escocia, buscando un entorno tranquilo que les permitiera enfocarse de lleno en el proceso creativo. Y eso se nota, ya que el resultado es en cualquier caso un álbum muy trabajado y en el que se percibe que la banda ha buscado ese sonido que les permitiera evolucionar y madurar sin tener que mirar constantemente hacia sus dos primeros álbumes, “Franz Ferdinand” (2004) y “You Could Have It So Much Better” (2005), con los que los escoceses irrumpieron en la escena indie de principios de milenio y marcaron territorio con su Art-Pop de tintes punk. Un arranque de carrera que les ha marcado demasiado posteriormente cuando han ido encadenando errores y algún acierto. En este último grupo incluimos “Right Thoughts Right Words Right Action” (2013), con el que recuperaron buenas sensaciones, aunque tras este no consolidaron la frescura, y lo que es peor, tampoco encontraron el camino hacia una madurez artística acorde a sus inicios. Es el caso de su última referencia, el experimental “Always Ascending” (2018) .

Por el camino han perdido dos de sus miembros originales, el guitarrista Nick Mc Carthy, en 2016, y el baterista Paul Thompson, cinco años después. Pero la banda ha sobrevivido y ha seguido fiel a si misma para seguir llenando salas y publicando discos como este nuevo en el que su empeño no es otro que el seguir a la palestra. El título, “el miedo humano”, ya deja entrever que se trata de un disco introspectivo, pues se trata de un recorrido emocional a través de los miedos y de las ansiedades personales. Y con ese nudo central fluye la temática a través de ese indie rock “marca de la casa” en el que quieren dar un paso más a través de la producción instrumental.

Características que rápidamente comprobamos al escuchar “Audacious", con esa vocación de hit que arranca con su habitual riff, pero que va perdiendo protagonismo a favor del piano y de un estribillo tan épico como melódico. Pero que nadie se confunda, ya que de nuevo tenemos mucho pop bailable marcado por los ritmos envolventes, desde la electrónica “Everydaydreamer” hasta una “The Doctor” que parece robada de sus comienzos, aunque no tanto por ese teclado letal que nos meten, pasando por “Build It Up” y sus capas de instrumentos o “Night Or Day” en el que el piano y los teclados se apoderan de todo.


Con “Hoocked” se codean con el rock industrial pero también con el tecno, mientras que en “Tell Me I Should Stay” nos sorprenden y miran hacia los sesenta (¿Beach Boys? ¿Zombies del “Oracle Spectacular”?) y en “Cats” recuperan el espíritu del “Right Thoughs...” para cuadrarlo todo. Sensacionales resutan “Black Eyelashes”, con ese tono tan Ray Davies armándolo con mandolinas y pianolas, y “Bar Lonely” que sin inventar nada, dan en el clavo con esa inmediatez en las guitarras y en el estribillo con la que nos encandilaron en su día. Cierra el paquete una guitarra enmarañada propia del gran Tom Verlaine que gobierna toda “The Birds”.

Mención aparte merece la voz reverberada y grave de Alex Kapranos que nuevamente pone el sello de unas canciones que llegan de etiqueta a nivel instrumental. Si bien “The Human Fear” no busca romper esquemas, sí nos muestra a unos Franz Ferdinand más introspectivos, dispuestos a explorar con honestidad sus propias dudas y preocupaciones, pero sin renunciar a su carácter bailable a la vez que aportan un esfuerzo extra en la grabación y en la de producción, lo que consiguen equilibrar bastante bien. En definitiva, nos encontramos ante una obra sólida, cuidada y con momentos brillantes, que logra capturar las emociones humanas en una serie de canciones con las que parece que sus autores, tras dos décadas de trayectoria, demuestran que aún tiene mucho que contar.

Por Àlex Guimerà

viernes, 31 de enero de 2025

BLUR TO THE END / BLUR LIVE AT WEMBLEY (Dir. Toby L./2024):

 

"Blur. To The End" (Toby L.):

Estrenado en la última edición del festival de documentales musicales In-Edit hace unos meses, y proyectado también en algunos cines, ahora podemos gozar en la plataforma digital Filmin de este “To The End”. Un documental que merece la pena de ver, especialmente para aquellos que hayan sido fans del Brit Pop y de la banda británica. No es casualidad que su director, Toby L. estrenara hace un par de años “Liam Gallagher. Kneworth 22”, otro documento visual de regreso en este caso del pequeño de los Gallagher cuando volvió al emblemático lugar en el que los Oasis dieron un concierto hace más de 25 años. Bastante desconocido, Toby L. es un joven director autor de videoclips para gente como Rihana, Bastille o el propio Liam

Para la ocasión, Toby L. se cambia de bando y sigue el recorrido que los miembros de Blur hicieron para preparar un concierto en el legendario Estadio de Wembley que rubricaría su vuelta a los escenarios después de 8 años de separación. Y el largometraje está centrado en lo personal, en el seguimiento cercano de los cuatro miembros de la banda en ese viaje que les lleva desde la casa-estudio de Damon Albarn en Devon, alejados de la sociedad, hasta el éxtasis y fervor del gran estadio londinense con 150 mil fans puestos a sus pies.

Y la verdad es que el camino no es un camino fácil, y no lo es por el pasado de los protagonistas, por aquello que no se cuenta o no se acaba de contar en el documental. Los problemas con el alcohol, las peleas por más de diez años, las ansiedades por el éxito,… Con un arranque en el que muestra a Damon conduciendo a través de una carretera regional, el film va mostrando como el cuarteto se junta amistosamente en la casa del solista para ensayar la gira pero también para acabar de preparar y dar forma a un nuevo disco que se acabaría publicando simultáneamente con el macro concierto, hablamos del notable “The Ballad Of Darren”.


Vemos a unos cincuentones marcados por el peso de la vida pero satisfechos de reencontrarse y de volver a hacer música juntos. Con reflexiones personales ante la cámara, junto con secuencias espontáneas de la cotidianidad de esos momentos, uno disfruta y se entretiene a la vez que sufre porque percibe que Damon, Dave, Alex y Graham no lo han pasado bien hasta llegar allí. En el estudio los problemas desaparecen y se nota en sus caras la felicidad de quien disfruta haciendo lo que le gusta, lo mismo con los conciertos de preparación o esa mini gira pre-Wembley que sirvió para ponerles a tono. Una mini gira que acabó pasando por nuestro Primavera Sound del que fueron claros cabezas de cartel de la edición de 2023 y que la película no quiere perderse. A destacar también el atrevido baño de Damon Albarrn y Alex James en el frío océano, la grabación del nuevo álbum entre Devon y Londres bajo la dirección del productor James Ford o la presencia de un simpático Phil Daniels en la gira de preparación (luego repetiría en Wembley) cantando su fraseo de “Parklife”. Pero si algo sorprende de todo el visionado es la escena del propio Damon rompiendo a llorar tras cantar uno de sus nuevos temas, mostrando la carga de sentimiento, proximidad y humanidad captada por el director a lo largo de su trabajo.

Para la recta final, podemos gozar de los preparativos previos del concierto que tuvo lugar en Wembley la noche del 9 de julio de 2023 y en la que Blur tocaron tras teloneros como los Sleaford Mods o el gran Paul Weller (al que escuchamos cantar “That’ s Entretainment” junto a su inseparable Steve Cradock). Interesante resulta ver la trastienda de lo que supone un concierto de esas dimensiones y ante tal número de espectadores al que se deben de enfrentar unos protagonistas que tan de cerca hemos ido siguiendo. Impactante resulta ver al pobre Dave Rowntree entrar en muletas al escenario debido a una grave lesión en la rodilla. Es la antesala de la cata que podemos disfrutar de lo que fue ese concierto tan esperado y que nos deja a medias e insatisfechos, para lo cual el propio director nos reservó otro largometraje “Blur Live At Wembley” estrenado junto a este documental este pasado mes de noviembre.


"Blur: Live At Wembley" (Toby L.):





Terminado el documental “Blur. To The End” es complicado resistirse a la tentación de zambullirse en este directo maravillosamente grabado y editado por el propio Toby L. Pues el concierto en Wembley, puesta de largo de la veterana banda, queda inmejorablemente retratado por este documento ya que a lo largo de las más de dos horas que dura uno se siente como si realmente estuviera entre los 150 mil espectadores saltando, coreando las canciones, aplaudiendo, sudando,… Y la verdad es que la banda demuestra un muy buen estado de forma, enérgicos, efectivos y disfrutones.


Abriendo el fuego con la nueva “St. Charles Square”, el concierto recorre toda la discografía de los londinenses, con perdón del “The Magic Whip” (2012) que no aparece representado. Un repertorio con momentos punk totales llenos de tormentas eléctricas como “Popscene”; pasando por esa oda al porro de melodía tan bonita que es “Beetlebum” o a experimentos como “Trim Trabb”, pulidas piezas pop como “Out Of Time” o baladas memorables como “End Of A Century”. Son retales de un legado musical que arrancó en los 90 con esa trilogía pop de letras ácidas que supo retratar la vieja Inglaterra, que mutó con el homónimo álbum hacia texturas americanas y que fue derivando hacia donde llevaba la creatividad de un Damon Albarn capaz de beber de distintas fuentes.

En el directo vemos cómo el cuarteto (en realidad son cinco si contamos con el teclista) está pletórico y entregado. Damon haciendo de showman, emocionado por haber logrado su sueño de tocar en semejante foro, divertido y gran maestro de ceremonias, bajando hacia las primeras filas y haciendo cantar a los fans individualmente o colectivamente, cambiando la guitarra acústica, por la eléctrica, por el megáfono o el piano y teclados, poniéndose un gorro a lo Sherlock Holmes, recordando a Freddie Mercury o bromeando con el bueno de Phil Daniels, quien aparece dentro de una caseta de tela. Más serio se muestra Graham Coxon, quien ataca las seis cuerdas como si le fuera la vida, lanzando al aire la guitarra, jugando con los pedales o creando efectos de distorsión, la verdad que es un gran guitarrista capaz de llenar el escenario el solo. Alex James, más divertido, le vemos abrazando las cuatro cuerdas más rígido y fumando de forma chulesca, es la imagen del hombre feliz ante el acontecimiento. Más sufrido y concentrado se ve a Dave, normal por estar afectado por su lesión.


Y qué emoción cuando escuchamos esas piezas rescatadas del pasado como son “Coffee & TV”, “Stereotypes” o la famosa “Song 2”, todas celebradas a rabiar por ese público que también es protagonista del film. Preciosa la aparición de los cantantes de la London Community Gospel Chord en “Tender”, regalo para unos bises que también se completaron con una “Girls & Boys” en la que Albarn alardea de su recreada chaqueta de chándal Fila y con una emotiva “The Universal” para la que el recinto queda iluminado de miles de lucecitas regalándonos el mejor cierre posible de un buen concierto pero sobre todo de un muy buen testimonio audiovisual. Para quienes quieran rememorarlo aún más que se hagan con la copia del doble álbum del directo que apareció al mercado el pasado mes de agosto, pero que se aleja a la experiencia inmersiva de la película.

Por Àlex Guimerà




miércoles, 22 de enero de 2025

FALLECE GARTH HUDSON, EL ÚLTIMO SUPERVIVIENTE DE THE BAND:


Garth Hudson nació en Windsor (Ontario) el 2 de agosto de 1937 en el seno de una familia de músicos, con una madre cantante y pianista y un padre multinstrumentista. En ese ambiente musical fue criado y formado en la música clásica y en el aprendizaje del piano. Con apenas doce años, comenzó a tocar en bandas de jazz y de baile, hasta que finalmente en 1961 entró a tocar con The Hawks, banda de acompañamiento del cantante de rockabilly Ronnie Hawkins y posteriormente de un joven folkie llamado Bob Dylan. El resto es historia, desde el terremoto musical que causaron junto al de Minnesota hasta los años dorados con de The Band.
En The Band, Garth era el único miembro de los cinco que no cantaba como solista. Él fue el encargado de los arreglos, de embellecer las creaciones de sus compañeros, de compactar los distintos instrumentos, y en definitiva, de hacer el trabajo silencioso para que todo luciera. Alejado del exhibicionismo, no por ello dejaba de ser un auténtico virtuoso multinstrumentista, si bien su instrumento eran los teclados (piano, órgano Lowrey, ...), también fue un maestro del acordeón o del violín, saxofón, sintetizadores y de cualquier innovación instrumental que se le pusieran por delante. Sus grandes conocimientos musicales e ilimitadas inquietudes por la tecnología y por distintos estilos musicales (blues, jazz, country,...) aportaron brillantez a la producción de las canciones de su formación. Seguramente siempre han sido mas conocidos Richard Manuel, Rick Danko y sobre todo Levon Helm y Robbie Robertson, pero su barba y su estilo rural llenaron de carisma los escenarios de esa icónica agrupación artística, sin la cual lo que hoy apodamos como "Americana" sería del todo distinta, y sin la cual Bob Dylan no habría podido desplegar tan espectacularmente su talento a mediados de los sesenta, al margen que no tendríamos en nuestras videotecas uno de los mejores largometrajes musicales de toda la historia ("The Last Waltz, Dir. Marin Scorsese, 1978). Hudson junto a sus compañeros de La Banda arrojó un legado musical que va mucho mas allá de sus dos primeros álbumes - hablamos de las obras maestras "The Band" (1967) "Music For The Big Pink" (1968) - y que apenas duró poco más de diez años pero que marcó para siempre el rock americano, además de ser artífices del inabordable legado de las cintas del sótano (The Basemen Tapes, Bob Dylan, 1975). 
Tras su paso por The Band, al margen de las posteriores reuniones, Hudson siguió dónde más cómodo se sentía: en un puesto discreto, alejado de la fama y persiguiendo su amor a la música, lo que hizo como músico de sesión y arreglista, llegando a colaborar con grandes como Van Morrison o Leonard Cohen. Si bien no publicó oficialmente su primer álbum en solitario hasta el año 2001 ("The Sea to the North"), antes en 1980 había gravado el experimental "Our Lady Queen of the Angels" y disponible únicamente en casete y de forma limitada hasta que en 2005 finalmente se reeditó.



Afortunadamente Garth pudo vivir para el reconocimiento de The Band con su inclusión en el Rock' n Roll Hall Of Fame en 1994 y el premio Grammy a toda su trayectoria en 2008.
Estos últimos años era el único del legendario quinteto superviviente, tras la pérdida de Robbie en 2023, por lo que su fallecimiento en su casa de Woodstock (New York) el pasado 21 de enero nos ha dejado huérfanos de esa manera de entender la música tan única que miró hacia la tradición americana y que la mezcló con el rock a través de una forma de tocar de la que él era, sin duda, el auténtico maestro.

Por Àlex Guimerà